17 de abril de 2018

Córdoba: el gobierno quiere avanzar en un brutal ajuste de las escuelas técnicas

Por Rodrigo Sebastián Barral

Las políticas educativas oficiales, lejos de apuntalar a la educación técnica como una base sólida para afrontar estudios superiores, la han desmembrado, de la misma manera que a la secundaria en general.

El gobierno cordobés de Juan Schiaretti, como un calco del nacional de Mauricio Macri, decidió realizar recortes en la educación implementando en este área la denominada “Escuela del Futuro”, un refrito de lo que otrora fueran las pasantías del Conet. 

Bajo el nombre de fantasía de Formación en Ambientes de Trabajo (FAT) se nombran docentes precarizados por su condición de interinos, que tutelan a los alumnos que son utilizados por las empresas como trabajadores sin costo alguno para ellas. Ni siquiera pagan los seguros obligatorios, los que quedan a cargo del Estado o peor aún, de las familias de los mismos estudiantes.

A la brutal desinversión en infraestructura se le suma la regimentación a los trabajadores de la educación, comenzando por los maestros de Enseñanza Práctica, con ataques que bajan desde el Ministerio a través de sus funcionarios hasta llegar a las manos ejecutoras de directivos e inspectores, que, con distintos matices, golpean permanentemente a la planta de los Maestros de Enseñanzas Prácticas (MEPs) de los talleres para debilitar su capacidad de organización.

Precarización laboral

Las plantas funcionales de MEPs en las distintas escuelas técnicas (muchas de ellas abiertas en los últimos años) es escasa y en algunos casos nula y no se nombran docentes incluso en las escuelas donde son imprescindibles, dada la cantidad de alumnos, los contextos donde se encuentran ubicadas o la insuficiente estructura, explotando a los Maestros de Enseñanzas Prácticas.

Incluso, por distintas vías, se exige que los MEPs se hagan cargo de tareas de mantenimiento que son de exclusiva responsabilidad del Estado, a través de Infraestructura Escolar.

Los MEPs pintan, arreglan aberturas, cambian cerraduras, arreglan ventiladores, canillas y sanitarios en general, instalan cuanto dispositivo adquiera la escuela, cambian los vidrios rotos y, el resto del tiempo, dan clases, en talleres donde escasean o directamente no existen herramientas; en bancos de trabajo que no son ni renovados ni reparados; con alumnos, muchas veces, de poblaciones vulnerables a los que les han recortado las raciones de PAICor (asistencia alimentaria para las escuelas).

A todas luces se prevé un recorte en las plantas funcionales de las escuelas técnicas cerrando cursos. A las escuelas que no pueden responder a las necesidades del dictado por falta de herramientas, de infraestructura y de mantenimiento, se las vacía. La consecuencia es que decae la matrícula y entonces se procede al cierre compulsivo de cursos. 

Las autoridades van a “reubicar” a algunos Maestros de Educación Práctica y los demás, serían cesanteados.
En una gran cantidad de escuelas la regimentación llega al punto de la colocación de cámaras de “seguridad” dentro de los talleres, pese a que está terminantemente prohibido. Esta práctica ilegal es llevada adelante por los mismos directores que nada hacen ante el cierre de cursos y descargan el rigor sobre los trabajadores de los talleres de la escuela. Las persecuciones, malos tratos y gritos sobre los docentes son moneda corriente en las instituciones.

Un planteo

Los sindicatos, tanto la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) como la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) actúan de manera tardía o nula ante las denuncias, dilatando los conflictos para que se “enfríen” y no prosperen ni la organización ni la lucha ante estos ataques y excesos. 
Las conducciones de los gremios planchan los conflictos para que pase este plan de ajuste, dejando a los docentes desamparados frente a la ofensiva oficial.

Por eso exigimos:
•    Basta de persecuciones y maltrato a los Maestros de Enseñanzas Prácticas.
•    No al vaciamiento de la escuela técnica.
•    Que se nombre a los docentes necesarios para cubrir las vacantes necesarias.
•    Que el Estado se haga responsable del mantenimiento y funcionalización de los talleres. Los Maestros de Enseñanzas

Prácticas no son mano de obra gratuita para las tareas que el Estado debe afrontar.
La salida es la organización. Debemos unirnos, plantear un reclamo unificado y llevar adelante acciones en defensa de la escuela técnica y sus docentes. 

Desde Tribuna Docente hemos realizado reuniones en este sentido y estamos impulsando un movimiento por la defensa de la educación técnica y la coordinación entre los maestros y las escuelas. 

De esta manera preparamos la convocatoria a un Congreso Educativo para desarrollar la lucha contra la reforma anti-educativa del gobierno, con un programa, un método y un plan de acción.
 

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