16 de mayo de 2018

ATE Capital: una marcha a reglamento, un discurso sin épica

Por Rodrigo Ramos - Agrupación Naranja ENACOM

Se realizó este mediodía una movilización desde Diagonal Norte y Piedras hasta el Ministerio de Modernización, en el marco del paro de la gremial estatal ATE Capital, bajo el lema “No volvamos al Fondo”. Allí tuvo lugar un acto donde hablaron Daniel Catalano, Secretario General de ATE Capital, y Sebastián Rivera, Delegado General de ATE Agroindustria.

A pocos días de cerrar la paritaria de los estatales nacionales, ATE Capital repitió el ritual de todos los años: luego de presentar una nota pidiendo la apertura de las paritarias, convocó a un paro de la seccional (la que concentra a la mayoría de los organismos nacionales).

La movilización, mucho menos concurrida que su similar del año pasado, no pasó de una marcha a reglamento del aparato de la Lista de Verde y Blanca de Catalano: en muchos casos, la convocatoria no fue desde las dependencias estatales, lo que hubiera reforzado un mínimo abandono de los lugares de trabajo por partes de los trabajadores. Muy lejos quedaron las movilizaciones masivas del 4 y 24 de febrero de 2016, o las grandes columnas estatales de las jornadas del 14 y 18 de diciembre del año pasado.

Catalano: bravuconadas para esperar hasta el 2019

El discurso de Catalano dejó clara la estrategia de la agrupación kirchnerista frente a la enorme crisis que se avecina sobre los estatales, con despidos masivos y recortes salariales -directamente exigidos por el FMI a cambio del préstamo “stand by”.

En primer lugar Catalano señaló que con la corrida cambiaria el poder adquisitivo de los estatales fue recortado en un 24%, pero no fijó posición sobre la pauta salarial que reclama el sindicato –nada de un reclamo del 30%, ni de su actualización mensual por inflación. Tampoco fue mencionada su equiparación a una Canasta Familiar, dado que una enorme cantidad de municipales de la Ciudad como de estatales nacionales perciben salarios que no cubren la mitad de la misma.

Frente al problema de los tarifazos, defendió cerradamente el proyecto aprobado en Diputados: “necesitamos una ley de tarifas como la que conquistamos el otro día”. Sin embargo, frente a la certeza de un veto presidencial o frente a un cajoneo de los Senadores peronistas, planteo que la respuesta debe ser… “la desobediencia civil” (¿?). ¿Acaso no correspondía señalar la necesidad de un paro activo nacional de la CGT y la CTA? El discurso de Catalano, plagado de quiebres de cintura, fue un discurso de encubrimiento de la CGT y del PJ.

Frente a los despidos en Agroindustria y Senasa, amenazó con “bloquear todos los puertos del país para que los pulpos sojeros no puedan vender sus granos”. Una impostura: ambos conflictos ya llevan varias semanas sin reincorporaciones, y requieren como respuesta un plan de lucha de la seccional y un desarrollo de la pelea en los propios ministerios, que la Verde y Blanca evita deliberadamente desarrollar.

Frente al retorno del FMI y el relanzamiento del plan de guerra contra los trabajadores, Catalano amenazó con un “nuevo diciembre” (de 2017), cuando aquellas jornadas del 14 y 18 fueron saboteadas por una CGT a la cual Catalano quiere integrarse.

La movilización, una vez más, estuvo colocada al servicio del operativo “hay 2019”: Catalano cerró el discurso llamando a “sacar a Macri en las urnas mediante un gran frente opositor”.

Fuera el FMI. Paro activo nacional y plan de lucha

Para enfrentar el plan de guerra de Macri, los Gobernadores y el FMI, planteamos la necesidad de un paro general activo de advertencia. Para “defender el salario”, aumento del 30%, con indexación mensual, y un mínimo igual al costo de la Canasta Familiar, así como la reapertura para los municipales que recibieron el 12% ya consumido completamente por la inflación.


Frente a los despidos masivos que se avecinan, planteamos la ocupación de los lugares de trabajo y la convocatoria a una asamblea metropolitana que ponga en pie un plan de lucha de todos los estatales.

Es necesario, por lo tanto, luchar por una nueva dirección en ATE, en la CTA y en la CGT.

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