29 de enero de 2018

Ledesma: nueva amenaza abierta a los trabajadores

Luego de los 31 despidos, planteó que quiere avanzar con cláusulas de polifuncionalidad, retiros voluntarios y un plan de reducción de costos
Por Iñaki Aldasoro

Las patronales del azúcar se han decidido a producir una feroz ofensiva sobre los obreros y sus organizaciones sindicales. Cuatro de los cinco ingenios de Salta y Jujuy están atravesados por despidos, desvinculaciones y amenazas de cierre (San Isidro).

Ledesma SAAI, viene de realizar 31 despidos injustificados. La empresa no ha dado ninguna explicación sobre estos despidos, más que el “estado de crisis financiera” de la empresa. Como lo hemos denunciado en artículos anteriores, no hay crisis (sino más bien producciones record), y los despidos se producen luego de que la patronal logró imponer paritarias a la baja. En la reunión con el gremio, la patronal manifestó su intención de incorporar cláusulas de polifuncionalidad, retiros voluntarios y un plan de reducción de costos.

Luego de los despidos, el sindicato convocó a una asamblea general el 23 de enero donde se votó por unanimidad reclamar la reincorporación de los despedidos, y conformar una mesa de diálogo con la empresa. Si bien también se votaron medidas de fuerza y el estado de asamblea permanente, no se ha definido todavía ninguna modalidad de protesta.

Un paso adelante fue la reunión de la FAR (Federación Azucarera Regional), que luego del congreso en Tabacal el año pasado, donde votaron medidas de fuerza en todos los ingenios si se producía algún ataque contra los obreros, no logró imponer ninguna medida de conjunto, lo que obligó a cada ingenio a salir por su cuenta. Se ha convocado una reunión ampliada para el jueves.

Luego de la asamblea, la empresa Ledesma sacó un comunicado donde vuelve a plantear que los 31 despidos son irreversibles, y que mientras se conforme la mesa de diálogo para reducir costos, no se van a producir nuevos despidos en tanto se mantenga la “paz social” durante este semestre. Estamos frente a una clara extorsión a los obreros, teniendo en cuenta que se discute la paritaria en estos meses y que la patronal ya ha manifestado su intención de repetir una propuesta “a la baja” (el año pasado Tabacal y Ledesma liquidaron por debajo de la paritaria alcanzada por Río Grande y San Isidro).

¿Hay crisis?

El argumento de las patronales es variado: un viraje en la política energética del gobierno nacional para favorecer la producción de combustibles fósiles (petróleo) por sobre los biocombustibles, la eliminación de exenciones impositivas y el alto costo de los insumos energéticos, gas y electricidad, para que produzcan los ingenios. Sin embargo, sería necesario la apertura de los libros contables de la empresa para constatar si efectivamente hay un proceso de crisis en curso o es una (nueva) maniobra de la patronal; la crisis del sector es puesta en duda inclusive por el gobierno nacional, recientemente el propio ministro Aranguren exigió conocer la estructura de los costos de la cadena de producción de biocombustibles (El Cronista, 22/12/17). Ledesma además está desarrollando la producción de biogas a partir de desechos del alcohol que produce, para terminar de cerrar el circuito productivo y autoabastecerse.

Por lo menos en la última década, los ingenios vienen teniendo ganancias records, y cada año han aumentado la producción y el rendimiento. Paralelamente, en esta misma última década se han perdido miles de puestos de trabajo en los ingenios, producto de la modernización. Las patronales han obtenido la tajada del león y ahora pretenden descargar sobre los obreros el ajuste del nuevo escenario abierto.

Hay condiciones para revertir la avanzada

Las patronales azucareras han tomado estas medidas una vez finalizada la zafra, en un cuadro de importantes luchas que se produjeron el año pasado. Esto demuestra las condiciones para enfrentar el ajuste por parte de los trabajadores. Lo demuestra también la declaración de paro general en Tabacal por unanimidad luego de conocerse los 180 despidos. Fanazul, el Hospital Posadas y Río Turbio marcan el camino de la fuerza de la movilización obrera y el acompañamiento popular de sus reclamos.

Recientemente se pronunció la OIT sobre el incumplimiento del convenio de protección del salario por parte de las patronales azucareras. Este pronunciamiento es un refuerzo a la lucha legítima que están llevando adelante los obreros, pero que seguramente será desconocido por parte del gobierno nacional, que tiene el objetivo de imponer un fenomenal ajuste, vía DNU y reforma laboral y previsional. El pronunciamiento tiene que servir para reforzar el ánimo de los trabajadores y para discutir medidas concretas en los pueblos azucareros y lugares de trabajo.

Una nueva convocatoria a un congreso de la FAR, sobre la base de delegados con mandato y preparado con asambleas en cada ingenio para elevar un pliego reivindicativo, le daría una fuerza descomunal al reclamo. Es la hora de tomar la iniciativa y convocar al pueblo a acompañar a los obreros. Esta lucha es una lucha de conjunto de todos los trabajadores para enfrentar el ajuste y las reformas antiobreras.

¡Abajo la extorsión de Ledesma!

¡Viva la lucha de los trabajadores!

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