Educación
5/4/2026
CABA: crisis y conflicto en la enseñanza artística: denuncian desfinanciamiento, persecución e intento de fusión encubierta
Convocatoria de Ademys a delegadxs y referentes de los institutos de Cultura este 10 de abril a las 18 hs en Sarmiento 3401.
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Conservatorio Superior de Música Astor Piazzolla
La situación de los institutos superiores de enseñanza artística en la Ciudad de Buenos Aires atraviesa uno de sus momentos más críticos fuertemente marcado por la acefalía de la Dirección General que los nuclea, bajo la órbita del gobierno de Jorge Macri. Docentes, no docentes y estudiantes denuncian un proceso sostenido de desfinanciamiento, precarización laboral y avance sobre la autonomía institucional, con especial gravedad en el Conservatorio Superior de Música Astor Piazzolla.
En la órbita de la Dirección General de Enseñanza Artística (DGEArt) funcionan cinco instituciones claves para la formación cultural de la ciudad: el Conservatorio Astor Piazzolla, la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (Emad), el Instituto Vocacional de Arte (IVA), el Conservatorio Manuel de Falla y el Instituto de Investigación en Etnomusicología. Durante más de siete años, este sistema estuvo bajo la conducción de Alejandro Casavalle, recientemente fallecido. Su gestión dejó como saldo un deterioro profundo en las condiciones de cursada, trabajo e infraestructura.
El punto de quiebre comenzó a evidenciarse con fuerza entre 2023 y 2024 en el Conservatorio Piazzolla como foco principal. Tras años de desgaste acumulado -y en un contexto donde la burocracia sindical caracterizada por la Celeste de UTE había desactivado sistemáticamente cualquier intento de organización- comenzaron a surgir de manera espontánea asambleas interclaustros que irrumpieron con fuerza en la vida institucional. En esos espacios se articularon reclamos históricos: titularización docente, equiparación salarial, ampliación de la Planta Orgánico Funcional (POF), adquisición de insumos básicos y mejoras urgentes en las condiciones de seguridad edilicia.
La presión sostenida de la comunidad logró arrancar algunas respuestas por parte de la gestión política. Entre ellas, la compra de una marimba -instrumento fundamental para la carrera de percusión-, la refacción del subsuelo del edificio y el avance en la promesa de la titularización. Sin embargo, estos avances siguen siendo al día de hoy insuficientes frente a la magnitud de los problemas estructurales.
En paralelo, este proceso de organización dio un paso significativo con la conformación de un cuerpo de delegados a través del sindicato Ademys. Esta experiencia, luego se replicó en el IVA y fue resistida por la Dirección General, que intentó impedir el desarrollo de los comicios dentro de las distintas sedes. Lejos de lograr desarticular la organización obrera, la iniciativa convocó a cientos de trabajadores que fueron a votar en una clara expresión de apoyo al derecho a la libre representación sindical.
Pero la respuesta ofensiva ante la organización de la comunidad no tardó en escalar el conflicto. Desde los institutos denuncian la implementación de prácticas persecutorias, incluyendo la apertura de sumarios y la aplicación de sanciones proscriptivas que buscan desplazar a referentes críticos de la actual gestión del Ministerio. Estas acciones han contribuido a profundizar un clima de tensión institucional, deteriorando vínculos entre colegas y generando un desgaste generalizado que allana el terreno para la avanzada de un gobierno que demuestra ser el mejor discípulo de las políticas nacionales de motosierra aplicadas por Milei.
En este contexto, se suma la preocupación de la posible fusión encubierta entre el Conservatorio Astor Piazzolla y el Conservatorio Manuel de Falla. La designación del director de esta última institución bajo la figura de “colaborador” en el Piazzolla es interpretada por la comunidad como una avanzada en ese sentido. Ambas instituciones comparten edificio desde hace más de una década, pero mantienen identidades, planes de estudio y comunidades diferenciadas.
Para los actores involucrados, esta medida se inscribe en una política más amplia del gobierno porteño orientada a recortar la autonomía de los institutos superiores de formación docente. Denuncian que, bajo falsos argumentos de carácter administrativo-legal, se busca avanzar de manera infundada hacia un proceso de vaciamiento del Piazzolla.
En el centro de las críticas aparece la figura de Leonardo Bellante, subsecretario de Patrimonio y Desarrollo Cultural, a quien señalan como ejecutor de estas políticas. Lo acusan de haber tenido un rol clave en la instrumentación de sumarios y mecanismos disciplinarios durante su reciente paso por la Dirección de Legal y Técnica del Ministerio de Cultura, cosa que no sería sorprendente ya que cuenta con antecedentes como Coordinador Administrativo del Complejo Teatral Buenos Aires protagonizando episodios de amedrentamiento a trabajadores en contexto de pandemia, obligándolos a sumarse como “voluntarios” del PRO con el fin de decirles a los transeúntes cómo ponerse los tapabocas o realizar tareas en hoteles donde se aislaban pacientes positivos de Covid-19 sin protección acorde.
Para coronar esta avanzada del gobierno, al 1° de abril una gran cantidad de docentes aún no ha percibido sus haberes debido a la falta de firma del subsecretario. Más allá de la promesa de su inclusión en una liquidación complementaria, esta situación evidencia el profundo desinterés de la gestión por las condiciones materiales de la docencia. La demora en los pagos no hace más que agravar un escenario ya crítico, en el que salarios insuficientes hacen que cada vez más docentes se arrojen hacia el pluriempleo como salida paliativa a un escenario que desconoce las necesidades reales de las y los trabajadores provocando además la imposibilidad de mejorar la calidad educativa.
La comunidad educativa de los institutos artísticos se mantiene en estado de alerta y organización. El Piazzolla se ha declarado en estado de asamblea permanente y no se descartan medidas de fuerza para visibilizar el conflicto. Lo que está en juego, advierten, no es solo la estabilidad laboral o las condiciones de cursada, sino el futuro mismo de la educación artística pública en la Ciudad de Buenos Aires.
En este marco de lucha existe una convocatoria de delegadxs y referentes de los distintos institutos de Cultura convocada por Ademys, este 10 de abril a las 18 hs en Sarmiento 3401.



