Internacionales
7/1/2026
Bolivia: se profundiza la resistencia obrera y popular
Organizar la huelga general hasta abrogar el decreto del hambre y la entrega.

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Movilización obreros.
Este martes 6 de enero van 16 días de manifestaciones de masas, 9 días de los piquetes de huelga de hambre y será el primer día del bloqueo general de carreteras, declarado por la Central Obrera Boliviana (COB).
Una gran marcha que partió de Calamarca y recorrió 55 kilómetros desembocando en La Paz. Fue la más grande de este periodo con decenas de miles movilizados por la COB, con la confluencia de centrales campesinas. También se han ido sumando sectores del magisterio: en La Paz y Cochabamba se han instalado piquetes de huelgas de hambre. A los mismos se han ido sumando también padres de alumnos.
La marcha fue recibida con represión (gases, palos y detenciones), pero esto en lugar de atemorizar ha galvanizado más los ánimos de lucha en las masas, sumando nuevos contingentes. El gobierno amenazó con decretar el Estado de Sitio, pero ante el clima existente archivó el recurso.
El presidente está tratando de desarrollar una campaña contra los huelguistas. Acusa a los mineros sindicalizados –una de las columnas centrales de las protestas- de ganar mucho y ser privilegiados. Envía provocadores a las marchas de protesta para ver si se puede gestar una reacción “popular” contra las protestas. Ha convocado a “mesas de diálogo” para cooptar con promesas de mejoras corporativas a diversos sectores (profesionales, transportistas, etc.). Incluso han salido a plantear varios ministros que el Decreto Supremo 55 (DS 5503) es “perfectible” y que se podrían llegar a derogar y/o modificar algunos puntos del mismo. Porque no se trata solo del “gasolinazo”, un aumento de más del 100% en los combustibles que ya se ha estado trasladando a las tarifas del transporte público y que amenaza con acelerarse (transportistas de Santa Cruz ya han pedido nuevos aumentos de tarifas del orden del 100% o lanzarán medidas de boicot y acción). Las “mesas de diálogo” son engañapichangas para romper la convergencia con la huelga general en desarrollo. La dirección de la COB, ante la represión a la gran marcha de este lunes 5, ha decidido retirarse de toda “mesa de diálogo” con el gobierno y llamó a profundizar la huelga convocando a partir de este martes 6 al corte general de carreteras. La COB ha planteado que no existe “diálogo” mientras esté en vigencia el DS 5503. Su derogación es requisito elemental. Una huelga general, no se debe levantar por una maniobra del presidente derechista Rodrigo Paz.
La gubernamental Administración Boliviana de Carreteras reconocía pasado el mediodía que ya había 12 cortes y que la tendencia era a su extensión.
La ocupación campesina de Oconi marca un camino
Un hecho importante es que masas campesinas han ocupado la planta de la petrolera estatal (YPFB) en Oconi, en la zona de Santa Cruz, reclamando no solo por la abrogación (derogación) del DS 5503, sino también por reivindicaciones locales. Este es el camino: pasar a la acción directa. Asambleas para garantizar el paro general, ocupación de plantas, extender los cortes de carreteras y rodearlos de solidaridad popular para enfrentar las amenazas derechistas (desarticuladas por ahora, pero que el gobierno quisiera desarrollar) y represivas. La dirección de YPFB ha declarado que esta ocupación de la planta de bombeo de Oconi, pone en riesgo la distribución de combustible en el país y amenaza con ir paralizando sectores productivos.
El DS 5503 es una “ley de bases” tipo mileista
El DS 5503 tiene 120 artículos y plantea todo tipo de resoluciones frente a diversos problemas. El más urgente, y tomado centralmente por las protestas obreras y populares, es la derogación del “gasolinazo” y garantizar los aumentos de los bonos para morigerar el aumento del costo de vida, que el gobierno anuncio, pero aún no se hicieron efectivos.
Pero se trata de un cheque en blanco para que el gobierno adopte medidas de entrega del patrimonio nacional, sin necesidad que sean discutidas y aprobadas por el parlamento (esto a pesar de que tendría una mayoría derechista en las cámaras legislativas). La agencia rusa Sputnik tituló con beneplácito: “Bolivia firmará contratos con empresas internacionales”. Contenta porque se rompería la impasse de contratos que había avalado el gobierno massista de Arce con empresas mineras rusas que el parlamento no quiso aprobar. Ni que hablar por parte de las mineras yanquis en su lucha por el dominio del litio.
El gobierno de Rodrigo Paz se ha estructurado como un gobierno subordinado al gran capital, integrándose al bloque derechista de Trump y Milei. Un ejemplo: entidades ecologistas y campesinas han denunciado que se ha colocado como ministros de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, a Óscar Justiniano, y en el de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, a Fernando Romero. El primero es el expresidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz. El segundo es el mayor sojero de Bolivia y expresidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo. Ambos han sido acusados de llevar adelante feroces políticas de talas, incendios intencionales y desmonte de bosques, para favorecer la extensión de los llamados “agronegocios”, uno de los puntales de apoyo de Rodrigo Paz. Investigaciones internacionales (publicitadas por entidades indigenistas) han demostrado que en el 2021 en Bolivia se talaron 31.800 hectáreas de vegetación nativa por cada 1.000 toneladas de soja: cinco veces más que en Paraguay y siete veces más que en Brasil. Las organizaciones indigenistas han denunciado que esto es poner al lobo en el “cuidado” del gallinero.
Crisis política
Rodrigo Paz ganó la elección superando a la oposición derechista tradicional. Lo hizo con un armado superficial y una propaganda moderada. Para ello contó con la colaboración del capitán Edmand Lara, un policía exonerado por sus denuncias de la corrupción policial. Este desarrollo una campaña populista en las barriadas populares y es el que aportó la mayoría de los votos. Pero esta “alianza” arribista/oportunista entró en crisis. Lara denunció el DS 5503 y fue el primero que llamó al “diálogo”. Pero no se ha plegado a la huelga general. Contiene con verborragia populista (y una alternativa de emergencia ante un desmadre de la rebelión popular) una mayor radicalización. El presidente Paz lo está inhabilitando con diversas resoluciones y decretos (nombró un ministro coordinador con el parlamento, tarea que le corresponde institucionalmente al vicepresidente Lara). Paz no puede viajar al exterior, porque teme que la asunción (constitucional) temporaria del vice a la presidencia provoque un derrumbe de su gobierno. Ahora está haciendo aprobar un nuevo decreto para que pueda seguir dirigiendo el gobierno desde… el exterior. Sectores de las “bases” que apoyaron activamente a Paz-Lara, en la campaña electoral, están en crisis, desencantados. Deben romper con toda ilusión y volcarse al apoyo y triunfo de la huelga general.
La COB ha planteado un cambio en su planteamiento programático. Plantea la derogación del DS 5503 en lo que respecta al “gasolinazo” y que el resto de los 120 puntos que avalan brutales políticas reaccionarias y de entrega sean discutidas y refrendadas por el parlamento. ¡Pero el Poder Legislativo está dominado por la derecha y ultraderecha!
Como venimos planteando desde el primer día: hay que profundizar la huelga general pero para derogar todo el DS 5503. La abrogación de este estratégico decreto significaría de hecho una crisis total del gobierno y los planes de ajuste derechistas y terminaría planteando su caída.
Es necesario convocar asambleas y plenarios, constituir coordinadoras en fábricas y barrios, elegir delegados y hacerlos concurrir con estos planteos a los plenarios de la COB. Hay que constituir coordinadoras regionales y una coordinación unitaria de todos los que intervienen activamente por el desarrollo y triunfo de la huelga general.
Los ojos de los trabajadores y explotados de América Latina observan la creciente y enérgica intervención de sus hermanos de clase bolivianos con la huelga general.




