Internacionales
13/9/2026
BRICS en Nueva Delhi: una reunión con fracturas y divisiones
Seguir
Los BRICS aprobaron una declaración conjunta en Nueva Delhi, pero eso no es suficiente para disimular las profundas contradicciones reinantes en el bloque. Ni siquiera pudo salir del cónclave una condena a la ofensiva estadounidense e israelí. El pedido de Irán de un rechazo de ese carácter resultó infructuoso lo cual no debe sorprender si tenemos presente que, entre los asistentes, entre otros, estaba Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales aliados de EEUU en Medio Oriente.
Sobre Palestina, reafirmaron su apoyo al alto el fuego, la ayuda humanitaria y la solución de dos Estados, pero no acordaron medidas contra la ofensiva israelí, el bloqueo de Gaza o el gobierno de Netanyahu. No debemos olvidar que el Plan de paz para Gaza diseñado por Trump contó con el aval de China y Rusia. Egipto, otro de los integrantes de los Brics, tiene una política de colaboración económica, energética y de seguridad con Israel con quien coordina la circulación en la península del Sinaí y en el cruce de Rafah (fronteriza con Gaza).
La guerra de Ucrania quedó fuera de la de declaración conjunta. El silencio preserva la convivencia con Rusia, pero no constituye un respaldo a su política de guerra. Los Brics reclamaron el levantamiento del bloqueo contra Cuba, aunque sin establecer medidas concretas para contrarrestarlo. Brasil, uno de los principales animadores de los Brics ha cortado sus envíos de petróleo a la isla -lo mismo que el gobierno progresista de México- acatando el bloqueo impuesto por Washington, pero sigue exportando el crudo a Israel.
Xi Jinping propuso una salida “diplomática” para el conflicto en Medio Oriente y para los conflictos bélicos en curso, lo cual, como se ha visto es una vía muerta e impotente en el mejor de los casos o de complicidad directamente. Los llamados generales a la diplomacia permiten mantener el agrupamiento sin resolver las diferencias entre sus integrantes. Modi insistió en que los BRICS no están dirigidos contra Occidente; India pretende preservar sus acuerdos con Estados Unidos. La visita de Xi a India señala un acercamiento con Nueve Delhi tras los enfrentamientos fronterizos, pero no elimina la rivalidad e intereses enfrentados entre ambos países.
Se acordó facilitar pagos en monedas nacionales y crear una plataforma de inversiones, pero no una moneda común. Estas iniciativas dependen de acuerdos regulatorios y prioridades nacionales.
Los desequilibrios comerciales también limitan la integración: India exportó 48.000 millones de dólares a los BRICS e importó 178.000 millones durante el primer semestre de 2026. Pagar en monedas propias no elimina esas asimetrías (Financial Express, 12/9).
Los BRICS reclaman mayor representación en el FMI, el Banco Mundial y la OMC, pero reconociendo y aceptando el papel central de esas instituciones. Buscan reformar el orden existente, no reemplazarlo (Declaración de Nueva Delhi, puntos 17–20).
Esto confirma la caracterización que venimos haciendo desde las páginas de Prensa Obrera: los BRICS no son un polo antiimperialista ni construyen un orden alternativo. Sus choques con Washington se desarrollan dentro del respeto del sistema mundial y de sus instituciones y en defensa de intereses estatales y capitalistas propios.
Los trabajadores deben combatir la agresión contra Irán y los países de la región y el genocidio palestino sin subordinarse a los gobiernos de los BRICS, organizándose internacionalmente contra la guerra, el ajuste y los gobiernos y la clase capitalista que los sostiene.

