ESTADOS UNIDOS

Conmoción por el suicidio a lo bonzo de un piloto en repudio al genocidio en Gaza

Aaron Bushnell se incineró frente a la embajada israelí en Washington.

Protesta y recuerdo de Aaron Bushnell

“Estoy a punto de participar en un acto de protesta extremo, pero en comparación con lo que la gente ha estado experimentando en Palestina a manos de sus colonizadores, no es nada extremo”. Tras decir estas palabras, Aaron Bushnell, un aviador estadounidense de apenas 25 años, se incineró a lo bonzo frente a la embajada israelí en Washington. Fue trasladado a un hospital, gravemente herido, donde falleció.

Bushnell, quien transmitió su acción por la red social Twitch, cuestionó también a su propio gobierno. “Soy un miembro activo de la Fuerza Aérea y no voy a seguir siendo cómplice de genocidio”, apuntó. La Casa Blanca apaña la ofensiva israelí en Gaza que ya dejó 30 mil muertos, el 80% de sus habitantes desplazados y un bloqueo que priva al enclave costero de agua, alimentos, medicinas y combustibles. El Pentágono proporciona a Tel Aviv bombas, municiones, asesoramiento militar, mientras que la diplomacia yanqui vetó tres veces en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas resoluciones tendientes a lograr un cese al fuego.

La brutal protesta de Bushnell ocurre en uno de los países del mundo donde más se ha destacado la ola de movilizaciones propalestinas. A pocas horas de su deceso, más de un centenar de personas se congregaron frente a la embajada para honrar su memoria.

La movilización popular en solidaridad con el pueblo palestino es el camino a profundizar. Abajo el genocidio contra Gaza.