Internacionales

13/11/2023

El ataque genocida del Estado de Israel lleva al colapso a los hospitales de Gaza

El mayor centro sanitario del enclave quedó fuera de funcionamiento.

Un hospital desbordado en la Franja de Gaza

El mayor hospital de la Franja de Gaza, Al-Shifa, ubicado en el norte del enclave costero, dejó de funcionar como tal este lunes 13, según el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Desde hace 72 horas, el nosocomio que alberga a al menos 600 pacientes y a miles de desplazados carece de agua y de combustible para abastecer a los generadores eléctricos. Como resultado de esto último, indica el Ministerio de Salud gazatí, 20 pacientes (incluyendo tres bebés) ya murieron. La preocupación de las autoridades sanitarias se centra ahora en los 36 bebés recién nacidos que necesitan tratamiento de cuidados intensivos.

Los bombardeos y el bloqueo israelí condujeron al centro sanitario al colapso. “El complejo hospitalario de Al Shifa, el mayor de la Franja, ha sido alcanzado varias veces, incluida la maternidad y las consultas externas, con el resultado de múltiples muertos y heridos”, según un comunicado de Médicos Sin Fronteras recibido por Clarín (13/11).

Al-Shifa había sido noticia a mediados de octubre cuando se supo que los médicos se veían obligados a operar sin anestesia y en el suelo de los pasillos, debido a la falta de insumos y al desborde provocado por el desplazamiento forzado de más de un millón de personas en la región.

Tanto Al-Shifa como otros tres hospitales (Al-Quds, Al-Rantisi y el Hospital Indonesio) han sido, además, rodeados por los tanques israelíes. En el caso de Al-Quds, debió suspender las operaciones el domingo debido a la falta de combustible. El ejército israelí exige la evacuación de los centros sanitarios del norte, lo que resulta extremadamente problemático para los pacientes de riesgo e inseguro debido a los bombardeos.

En ocasión del ataque aéreo contra el hospital Al-Ahli, Israel buscó deslindar responsabilidades, atribuyéndolo a un misil errado de la Jihad Islámica, pero ahora ni siquiera desmiente las agresiones contra instalaciones sanitarias: las justifica argumentando que Hamas tiene centros operativos en los subsuelos de los nosocomios y que emplea a los pacientes y médicos como “escudos humanos”. Con el mismo pretexto, legitima las acciones aéreas contra las escuelas y centros de refugiados.

De los 36 hospitales de la Franja de Gaza, son 20 los que están fuera de juego. Si su funcionamiento resulta indispensable en cualquier escenario, mucho más lo es en medio de los feroces bombardeos y de un bloqueo que desabasteció a la región de comida y agua potable. El hacinamiento de cientos de miles de desplazados en campamentos en los que centenares comparten un único baño (o en escuelas atosigadas por la basura y las moscas) ha desatado múltiples enfermedades infecciosas. Isabel Debre, de la agencia AP, describe de este modo este cuadro espeluznante: “horas de espera para un bidón de agua salobre que provoca vómitos. Sarna, diarrea y enfermedades respiratorias en refugios colmados. Y en algunas familias hay que decidir quién come. Así se vive en Gaza hoy (ídem, 10/11).

Con la complicidad de Estados Unidos y la Unión Europea, el Estado de Israel está ejecutando un genocidio contra el pueblo palestino.