“Guerra a la guerra”: acto del Partido Obrero frente a Cancillería

A dos años del comienzo del enfrentamiento armado en Ucrania.

Concentración frente a Cancillería

A dos años del comienzo de la guerra en Ucrania, el Partido Obrero (PO) efectuó un acto frente a la Cancillería, en la ciudad de Buenos Aires, en que hablaron Eduardo “Chiquito” Belliboni (dirigente del Polo Obrero) y Gabriel Solano (legislador porteño y dirigente del PO).

La iniciativa se inscribe en una serie de movilizaciones en varios países contra la guerra imperialista, convocadas bajo un documento común que plantea “trabajadores de Rusia y Ucrania, dense la mano, el enemigo está en casa”, y que repudia también el genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza.

En el comienzo del acto, Rafael Santos (dirigente del PO) leyó el texto de convocatoria e informó sobre las manifestaciones programadas en América, Europa y Asia. En el caso de Italia, el 23 hubo un paro de sindicatos de base (entre ellos SI-Cobas) y el 24 decenas de miles de personas ganaron las calles en Milán. Además, hubo un bloqueo frente a la fábrica armamentística Leonard y piquetes en Génova, de donde parten barcos con suministros militares para Israel.

Belliboni comenzó su intervención denunciando el alineamiento del gobierno de Javier Milei con el imperialismo y el sionismo, a punto tal que evitó elevar una queja ante la reciente visita del canciller británico David Cameron a las Islas Malvinas, donde el funcionario de Downing Street planteó que espera que el archipiélago siga en manos del Reino Unido por “mucho tiempo, posiblemente para siempre”.

El referente del Polo Obrero indicó que el reciente viaje de Milei a Israel tuvo el propósito de ponerse al servicio de la política imperialista en Medio Oriente. “El Partido Obrero –contrapuso- está con la causa palestina y todas las medidas que se ha dado para defenderse de la agresión sionista”.

Con respecto al conflicto en el este europeo, señaló que “el que se pone del lado de Ucrania se pone del lado de la Otan, y el que se pone del lado de Rusia, se pone del lado de las corporaciones mafiosas que avanzan en la restauración capitalista. Por eso el Partido Obrero dice: ‘guerra a la guerra’”.

Solano explicó que “no somos una fuerza pacifista. Somos socialistas y luchamos para que los pueblos vivan en paz, pero sabemos muy bien que muchas veces, para conquistar esa paz los pueblos tienen que levantarse y llevar adelante guerras revolucionarias. Porque los capitalistas e imperialistas nunca van a renunciar a sus privilegios si no se los arrebatan”.

“Pero distinguimos muy bien las guerras que pueden existir –aclaró-. ¿Tenemos una guerra nacional en Ucrania? De ninguna manera. Si existiera una guerra de liberación de los obreros y campesinos, el PO estaría reuniendo fondos para apoyarlos”, dijo. En cambio, lo que ocurre es que “el imperialismo mundial se vale del pueblo ucraniano como fuerza de choque, lo manda a morir  a las trincheras por sus objetivos”, que consisten en avanzar en una colonización económica del este europeo y Rusia. Solano cuestionó, llegado a este punto, que la mayor parte de la izquierda internacional se haya alineado con Kiev, con el falso argumento de que sería una “guerra nacional”.

El dirigente del PO rechazó también la invasión rusa y planteó que los explotados de Ucrania y Rusia deben apuntar hacia sus respectivos gobiernos.

Por último, relacionó la “línea belicista” que impulsa el imperialismo yanqui con su decadencia y con la crisis mundial.