Internacionales
24/2/2026
La Corte Suprema de Estados Unidos coloca a Trump contra las cuerdas
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La decisión de la Corte Suprema es un golpe muy severo al gobierno de Trump
La Corte Suprema de Estados Unidos puso un freno a la estrategia arancelaria de Donald Trump y obligó a rediseñar el esquema comercial global. La decisión del máximo tribunal estadounidense establece que el presidente no tiene facultades para crear impuestos de forma permanente bajo el paraguas de una "emergencia económica". Este revés no sólo expone al Tesoro a devoluciones estimadas en u$s 175.000 millones, sino que elimina la capacidad de Trump para utilizar los aranceles como una herramienta de estrategia geopolítica.
El fallo determinó que la Ley de Poderes Económicos en Situaciones de Emergencia Internacional (IEEPA) no debe ser utilizada para imponer aranceles generalizados y permanentes, que generaban más de u$s 500 millones diarios al fisco estadounidense. Según explicó el exdirector de Aduanas y actual diputado Guillermo Michel, “regular importaciones no incluye la facultad de cobrar aranceles”.
No obstante, no se terminan los aranceles, sino que se abre un período de fuerte incertidumbre, ya que existen mecanismos alternativos. Por lo pronto, tras el revés judicial, Trump anunció primero un arancel global del 10% y al día siguiente elevó el piso al 15%, bajo la Sección 122 de la Trade Act de 1974. Esta herramienta permite imponer gravámenes de manera temporal -hasta 150 días- sin aprobación del Congreso estadounidense. El nuevo esquema, por otra parte, convive con otros regímenes vigentes, como los de la Sección 232 y la Sección 301, por lo que no implica una desaparición completa, sino un rediseño del “muro arancelario”. Pero este cambio, de todos modos, afecta fuertemente la capacidad discrecional del magnate republicano y altera sensiblemente el mapa de ganadores y perdedores que había dibujado Trump en las disputas políticas y comerciales a nivel global. Entre otras cosas, la respuesta de la Casa Blanca -un arancel uniforme del 15%- alteró el equilibrio regional de América Latina: Brasil mejora su competitividad y Argentina ha sido uno de los más perjudicados y queda en desventaja, con su acuerdo preferencial en terreno incierto.
Crisis y división de la clase capitalista
La decisión de la Corte Suprema es un golpe muy severo al gobierno de Trump que ya viene a los tumbos en el frente interno. Lejos de una nueva resurrección de la economía norteamericana, la misma no logra despegar. La imposición de los aranceles no ha servido para darle un nuevo impulso a la actividad económica ni a la creación de más empleo. Pero sí ha traído como consecuencia más inflación, incertidumbre en los mercados y en las relaciones internacionales y una dislocación de la economía mundial.
Se calcula que los aranceles han significado una pérdida de 1.000 dólares promedio para el consumidor estadounidense como consecuencia del encarecimiento experimentado en los bienes y servicios. El descontento en la población viene en aumento y eso se verifica en la declinación de la popularidad del magnate republicano. Los índices de desaprobación de su gestión superan el 60 por ciento y van en aumento. Este panorama ya ha tenido una traducción en el plano político, con las derrotas sufridas en varios estados en elecciones legislativas que han tenido lugar, incluidos algunos donde Trump había ganado holgadamente y que son adictos tradicionalmente a los republicanos, como Texas y Florida.
El hecho de que la Corte Suprema, que tiene mayoría conservadora e incluso afín al magnate en muchos aspectos, haya sacado este fallo desfavorable a Trump, habla de una crisis muy honda y una división en la clase dominante estadounidense. Una fracción del capital considera que la guerra arancelaria está trayendo más perjuicios que beneficios, al alimentar las tendencias inflacionarias pero, por sobre todo, afectando las cadenas de suministro y provocando medidas de represalia que afectan los intereses del capitalismo norteamericano. No nos olvidemos que, con la globalización, se ha terminado de afianzar entre las grandes corporaciones un “modelo integrado” de negocios, en virtud del cual han trasladado una parte considerable de su producción a la periferia, en primer lugar, a China. Las empresas norteamericanas, entre las cuales se encuentran muchas corporaciones líderes como Apple, Nike y Tesla, no están dispuestas a dar marcha atrás en este esquema. Las medidas de Trump tropiezan con el hecho, en la actual etapa histórica, de la mundialización de las fuerzas productivas; es imposible volver la historia para atrás y confinar al capitalismo dentro de las fronteras nacionales.
Fuera Trump
Lo descripto hasta aquí nos habla de un panorama convulsivo. El fracaso de Trump en el plano interno pretende ser neutralizado por los éxitos en su política exterior, con la escalada en Medio Oriente, imponiendo el plan de paz en Gaza, y represalias sobre varios países de la región, así como el reciente ataque en Venezuela que culminó con la detención de Maduro. De todos modos, estos éxitos no han logrado despertar un entusiasmo en el electorado norteamericano. Más bien, su efecto ha sido el contrario. La mayoría de la población desaprueba esta incursión, sosteniendo que Estados Unidos debe concentrarse en atender sus problemas internos y utilizar los recursos que tiene en esa dirección y no distraerse en aventuras políticas, diplomáticas y bélicas en el resto del mundo. En este contexto, la resolución de la Corte es un verdadero mazazo que coloca entre las cuerdas al presidente republicano y potencia las posibilidades de un revés electoral en las elecciones de medio término. Al mismo tiempo, esta nueva derrota política de Trump es un acicate para que se afirmen las tendencias a la acción directa y movilización en Estados Unidos que ya están aflorando en reacción a la persecución a los migrantes y la campaña intimidatoria y represiva del gobierno. La movilización empieza a ser acompañada por huelgas como lo que ocurrió en Minneapolis, y que logró tener una onda expansiva en otras localidades. La consigna de “Fuera Trump” mediante la huelga general se está abriendo paso y ganando adeptos.
La evolución de los acontecimientos de Estados Unidos debe ser seguida con suma atención. Una derrota del magnate representaría un golpe al auge derechista que se ha ido desarrollando a nivel mundial y en general al orden imperialista y, en especial, de todos los gobiernos reaccionarios alineados con Washington, entre los cuales está Milei, y un punto de apoyo de la lucha que a escala global vienen librando los trabajadores, enfrentado la actual ofensiva capitalista.




