Myanmar: cinco años de guerra civil y nuevas maniobras del régimen militar

La junta de gobierno impulsó elecciones truchas para legitimarse

La guerra dejó más de tres millones de desplazados internos

A casi cinco años del golpe militar y el comienzo de la guerra civil en Myanmar –nación ubicada en el Sudeste Asiático-, el Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDP, por sus iniciales en inglés), ligado a las fuerzas armadas (Tatmadaw), se impuso en unas cuestionadas elecciones parlamentarias, desarrolladas en tres fases. El nuevo parlamento, en el que el USDP dispondrá de una amplia mayoría y los militares tienen reservado un cuarto de los escaños, debe elegir en los próximos dos meses al presidente. Min Aung Hlaing, titular de la junta militar, suena como favorito.

En febrero de 2021, Min Aung Hlaing encabezó el golpe de Estado que derrocó a Aung San Suu Kyi, la mayor dirigente de la Liga Nacional por la Democracia (LND), quien permanece detenida. Ante el golpe, estalló un movimiento de desobediencia civil y poco después se formó un Gobierno de Unidad Nacional (NUG, por sus siglas en inglés) con un brazo armado, las Fuerzas de Defensa Populares (PDF), que se enfrenta al Tatmadaw.

Hasta este momento, la guerra dejó miles de muertos (algunas fuentes estiman la cifra en 90 mil) y 3,6 millones de desplazados internos. La junta militar mantiene más de 20 mil detenidos, según la Asociación de Prisioneros Políticos (Al Jazeera, 25/1), y está acusada de bombardeos periódicos sobre aldeas y civiles.

La elección en tres fases (28 de diciembre, 11 de enero y 25 de enero) es un intento de legitimación y normalización política por parte de la junta. Solo concurrieron partidos políticos menores, que apenas lograron un puñado de escaños. El Gobierno de Unidad Nacional llamó a boicotear los comicios. No hay cifras claras sobre la participación. La cadena Al Jazeera (ídem) estima un 55% de asistencia en las dos primeras fases, por debajo del 70% que concurrió a las elecciones presidenciales de 2020.

En Myanmar operan decenas de grupos armados, que responden a diferentes grupos étnicos. Algunos de ellos se alinearon con el Gobierno de Unidad Nacional, mientras que otros tienen su propia trayectoria de choques y treguas con el gobierno militar. En el extremo oeste del país sobrevive la minoría rohingya, víctima de genocidio por parte del Estado y desplazamiento hacia la vecina Bangladesh.

El principal soporte del régimen militar es China, que importa tierras raras desde el estado fronterizo de Kachin y construyó grandes obras de infraestructura en la región. Aunque al comienzo de la guerra mantenía una postura de acercamiento a ambos bandos, en los últimos meses se inclinó decididamente por el Tatmadaw. Beijing envió observadores para la primera etapa de la elección y felicitó al gobierno por los comicios.

El gobierno militar cosecha otros dos respaldos de peso: India y Rusia. Nueva Delhi desarrolla sus propios proyectos de infraestructura y disputa palmo a palmo con el gigante asiático la influencia sobre el territorio. En el caso del Kremlin, es un proveedor de armamento del régimen militar. Los gobiernos de Narendra Modi y de Vladimir Putin también enviaron observadores electorales.

En el caso de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), a la que pertenece Myanmar, su rol es deslucido. No pudo unificar una postura como bloque frente a las elecciones. En 2021, promovió un Consenso de 5 Puntos (cese de la violencia, negociación entre las partes, ingreso de ayuda humanitaria y envío de un agente especial del bloque a Myanmar) que no logró ningún resultado. Y, si bien se excluyó a los representantes políticos de Myanmar de las cumbres del grupo, el rigor de la medida fue atenuado con un aval a que participen funcionarios de menor rango.

El Reino Unido (la vieja potencia colonial) rechazó el proceso electoral, lo mismo que la Unión Europea, cuyo parlamento votó una moción de repudio. Ambos aplicaron sanciones económicas contra funcionarios ligados al régimen. Pero la Casa Blanca adoptó otra postura. Trump alivió algunas de las sanciones impuestas por Estados Unidos y, alegando la realización de elecciones, anuló el Estatuto de Protección Temporal para los refugiados de Myanmar en los Estados Unidos, lo que fue saludado por la junta militar. Hay quienes especulan que Trump se estaría dando la táctica de cortejar al régimen para erosionar la influencia de China y acceder a las codiciadas tierras raras (y otros ingentes recursos minerales) de la antigua Birmania. Pero esto no es concluyente. Después de todo, Myanmar es uno de los países más castigados por la suba de aranceles de Trump, que llegan a un nivel del 40%.

El pueblo de Myanmar, mientras tanto, sufre las consecuencias de la opresión y miseria que impone el régimen militar, y hasta las de un terremoto, que en marzo de 2025 dejó unos 3 mil muertos.

Abajo la represión del régimen del Tatmadaw, por un gobierno de los trabajadores.

¡La hipocresía imperialista en acción en Siria, Rojava bajo fuego!
El nuevo gobierno avanza sobre las zonas kurdas, con la complicidad de Estados Unidos. -
prensaobrera.com