Internacionales
13/8/2026
Ucrania: la LIS y el MST en convoy de apoyo a la guerra imperialista

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Rubén Tzanoff, dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST de Argentina) y de la Liga Internacional Socialista (LIS) ha anunciado que su organización participará activamente -en el marco de la actual guerra en curso entre la Otan y Rusia- de un Convoy Internacional de Solidaridad con Ucrania. Este realizará un acto de proclamación el próximo 18 de agosto y espera llegar a Kiev en noviembre/diciembre.
Se trata de un apoyo político a la Otan que está usando al pueblo ucraniano como “carne de cañón” de los planes de expansión imperialista contra Rusia.
Los organizadores del Convoy Solidario explican que no se trata solo de una acción humanitaria (llevar medicinas, estufas, etc.) a víctimas de la guerra. Tiene, fundamentalmente, objetivos políticos: rodear de solidaridad al bando ucraniano/otanista en la guerra que está librando contra Putin.
Esto, en un momento en que masas de los países de Europa, saliendo de la propaganda imperialista seudodemocrática, frente a la bárbara realidad, se están inquietando y movilizando para poner fin a la guerra, oponiéndose a los planes guerreristas de sus gobiernos que desarrollan un impresionante rearme armamentista, tratan de imponer a la juventud el servicio militar obligatorio y llaman a los trabajadores a aceptar la disminución de sus condiciones de vida (reducción de presupuestos sociales, educación, salud, cultura, vivienda, etc.) con vistas a una próxima guerra contra Rusia.
La nota del MST nos lo dice claramente: “Más allá del transporte de ayuda logística y humanitaria, el Convoy busca convertirse en una acción política visible que fortalezca la solidaridad internacional desde abajo…”.
¿La LIS marchará con las juventudes alemanas contra la conscripción militar obligatoria preparatoria de la guerra, o irá a Kiev a apoyar y reclamar que esta se profundice? Las organizaciones de la LIS ¿marcharán el 21 y 22 de noviembre contra la guerra imperialista, como convocó el congreso pacifista realizado en Londres hace un mes y la Conferencia Internacional contra la Guerra imperialista realizada hace un par de semanas en Atenas, o seguirá reclamando a los gobiernos imperialistas que envíen más armas, bombas y profundicen los ataques contra Rusia?
El vocero público del Convoy Internacional de Solidaridad con Ucrania, David Acosta, declaró (24/7) que “este convoy no es solo para Ucrania, sino para todos aquellos que creen que las relaciones entre todos los pueblos y Estados deben regirse por el respeto a los derechos humanos consagrados en el derecho internacional y no por la fuerza” ¿De qué está hablando cuando las potencias imperialistas multiplican las guerras por doquier y, lógicamente, no respetan los “derechos humanos” ni siquiera en sus metrópolis (ICE en EEUU, persecución de España a los inmigrantes africanos en Ceuta y Melilla, etc.)?
David Acosta afirma que el convoy que recorrerá toda Europa agitando para apoyar la profundización de la guerra para derrotar a Rusia “se está organizando con la convicción de que una paz justa para Ucrania debe basarse en el respeto a la integridad territorial, la rendición de cuentas de Putin por los crímenes de guerra, la indemnización por los enormes daños infligidos y la reconstrucción de instituciones multilaterales eficaces que garanticen estos objetivos justos”. ¿Quién va a imponer esa “paz justa”? ¿El imperialismo yanqui que la ha provocado? ¿La Unión Europea que viene impulsando la colonización del centro/este de Europa y pretende beneficiarse con la ruina de Ucrania y Rusia? ¿A qué “instituciones multilaterales” quiere reconstruir: a la Otan con Ucrania incluida?
El plan propuesto por el Convoy Internacional de Solidaridad con Ucrania quiere confiscar los fondos rusos retenidos/robados por los EEUU para comprar más armamentos para el ejército ucraniano de Zelensky (el único que existe). Plantea imponer una “paz justa” que imponga a Rusia el “pago de indemnizaciones” por “los daños infligidos”. ¿Propone un “tratado de Versalles” como el que se firmó en 1919 al terminar la primera guerra mundial que hundió a Alemania en el pago de indemnizaciones para compensar los gastos de los gobiernos imperialistas aliados?
El carácter de la guerra entre la Otan/Ucrania y Rusia
Para la LIS, Ucrania es un país atrasado que fue invadido por Rusia, la “segunda” (¿?) potencia imperialista mundial. Los revolucionarios marxistas –LIS dixit- debieran apoyar a Ucrania y el gobierno (eso sí, colocando delante del apoyo al ejército de Zelensky la palabra independiente) que lleva adelante la guerra contra Rusia. La posición de la LIS (y otros grupos que se reclaman izquierdistas y apoyan a Ucrania contra Rusia) es una caricatura del marxismo. Ucrania se quiere incorporar oficialmente (ya lo está de hecho hace mucho tiempo) a la Otan para sumarse al frente imperialista que quiere imponer un cambio de régimen en Rusia, saquear sus recursos económicos y superexplotar a más de 100 millones de trabajadores rusos.
Para la LIS, como Putin fue el que primero avanzó, invadiendo Ucrania, la guerra es defensiva y justa del lado del régimen ucraniano. Pero ese no es el ángulo ni de Lenin, ni de los marxistas, definir una guerra por quien protagonizó el primer disparo, sino estudiar qué intereses se enfrentan. La guerra empezó mucho antes. Podemos tomar como un punto de partida el golpe de Maidan en el 2014 que derribó a un régimen burocrático de casta burgués pro Putin y lo reemplazó por otro pro Otan. Se trata de una guerra imperialista entre el imperialismo yanqui/Otan y el régimen de casta restauracionista burguesa de Putin. Siendo este último un imperialismo de segundo orden, de viejo tipo, de características administrativas/militares y no un exponente del imperialismo financiero moderno. Rusia casi no exporta capitales, sino solo mercancías (salvo en la industria armamentista) de carácter primario, materias primas (petróleo, gas, minerales, etc.). No estamos frente a una lucha nacional antiimperialista del régimen de Zelensky, sino frente a una guerra imperialista donde los imperialistas ponen las armas y los ucranianos ponen la sangre de sus soldados y trabajadores. Ambos bandos son reaccionarios y un marxista revolucionario debe luchar contra su gobierno (que es el enemigo principal) en cada caso, por avanzar en un camino revolucionario, por la confraternización entre soldados y trabajadores rusos y ucranianos en el frente militar y en todas partes, luchando cada uno contra su gobierno, para instalar un real poder obrero. Una política de derrotismo revolucionario. Sólo así habrá una paz de los pueblos sin anexiones, ni indemnizaciones.
Halcones de la Otan
El Boletín Sindical N° 18 (marzo 2026) de la Red Europea de Solidaridad con Ucrania, que es la que está llevando adelante el Convoy Internacional de Solidaridad con Palestina, plantea un llamado a las potencias imperialistas: “Deben enviar a Ucrania las armas que necesita para detener los misiles y los drones, para repeler a las tropas rusas invasoras; deben liberar los activos rusos congelados y entregárselos a Ucrania; deben prohibir las operaciones y el apoyo a la ‘flota en la sombra’ de petroleros de Putin; deben actuar contra las empresas que siguen haciendo negocios en y con Rusia. Si no hacen todo esto, la diplomacia europea, con sus gritos de ‘¡Apoyamos a Ucrania!’, a menudo no pasará de ser teatro”.
¡Un llamado directo a profundizar la guerra imperialista en curso!
En ese mismo Boletín se desarrollan consejos militares dirigidos a las potencias imperialistas para poner en práctica un involucramiento más directo en la guerra imperialista. En una nota (“Olvidemos de suavizar las sanciones a Rusia. Europa debería abordar los petroleros rusos”) afirman: “Europa cuenta con la base jurídica y la capacidad naval para interceptar estos buques y confiscar su carga. Debería hacerlo. Estados Unidos ya ha demostrado que funciona”. Y saluda la acción de Donald Trump y la marina norteamericana abordando barcos en el Caribe y confiscando petróleo iraní, venezolano (antes de la invasión yanqui) y ruso. En momentos que Cuba está sufriendo un bloqueo petrolero imperialista.
La Red de Solidaridad con Ucrania insiste: “Las fuerzas navales combinadas de Alemania, Polonia, Suecia, Dinamarca y Finlandia superan en número a la flota rusa en una proporción de 3 a 1 y son mucho más avanzadas tecnológicamente” para encarar el bloqueo de la marina rusa y abordar y confiscar el petróleo que pueden transportar. Hasta aconsejan que esto pudiera morigerar la crisis energética que se ha producido con el bloqueo iraní al Estrecho de Ormuz. Proponen el bloqueo a la flota comercial rusa en los estrechos de Dinamarca de salida del mar Báltico al océano Atlántico (lo mismo para el Mediterráneo, con la incorporación de Turquía adherida a la Otan). La “Red Solidaria” afirma que no le alcanzan a Rusia los navíos militares para escoltar a la flota comercial que sería presa fácil y si pasara los estrechos dinamarqueses podría ser abordada en cualquier lugar del amplio océano. Una vulgar manifestación de piratería imperialista.
¡Son los halcones de la Otan!
Abajo la guerra imperialista
A cuatro años y medio de su inicio, la guerra de Ucrania entre la Otan y Rusia se va incrementando. Ya lleva cerca de 2 millones de víctimas rusas y ucranianas. Unos cuatrocientos mil son muertos y el ritmo cotidiano de bajas va en aumento. A principios de julio se reunió en Ankara (Turquía) la cumbre de la Otan, con la presencia del presidente yanqui, Donald Trump y otros jefes de Estado de los países imperialistas. En dicha reunión salió un reforzado plan financiero y militar de apoyo al gobierno ucraniano para que incremente sus ataques contra Rusia.
Ucrania ha sido armada hasta los dientes por el imperialismo otanista y se ha transformado en una fortaleza guerrera en el centro y este de Europa.
El gobierno de Zelensky apoya a Netanyahu en el genocidio contra el pueblo palestino. Acaba de bombardear un navío iraní en el Mar Caspio, a más de mil kilómetros de distancia de Ucrania. Y lleva adelante crecientes ataques contra el interior productivo de Rusia (Siberia, etc.). Es parte fundamental, en el centro de Europa, del engranaje guerrerista mundial del imperialismo. Como Israel en el Medio Oriente. Su objetivo directo es desgastar al gobierno de Putin y propiciar un cambio de régimen. El costo imperialista es menor.
La LIS y sus corrientes integrantes (PCL de Italia, etc.), por el contrario, ridículamente, afirman que Trump y Putin se han puesto de acuerdo contra Zelensky y Ucrania. Pero Trump lo que ha decidido es no financiar directamente la constante provisión de armas a Zelensky, está dispuesto a venderlas a la Unión Europea para que esta financie la continuidad de la guerra. Por eso reclama que aumenten sus presupuestos de guerra, para que le puedan comprar más cohetes y bombas para seguir alimentando a las tropas ucranianas.
La disolución de la Unión Soviética y el proceso de restauración capitalista en los Estados del centro de Europa donde se había expropiado al capital, ha impulsado un rápido desplazamiento de la Otan, creada en 1949, por una docena de países del Occidente europeo guiados por EEUU, para enfrentar a la URSS (y a cualquier estallido revolucionario en sus países), abarcando en la actualidad 32 Estados nacionales. Se ha tratado de un fuerte proceso de colonización imperialista, que incluso ha desarrollado guerras (Yugoslavia) para dividir naciones y mejor poder manipularlas. La alianza militar no era para imponer la “democracia” sino para avanzar en la restauración capitalista y la penetración imperialista.
Es necesario enfrentar la guerra imperialista impulsando el derrotismo revolucionario, la lucha contra el gobierno capitalista restauracionista de Putin por parte de los rusos y contra el gobierno capitalista pro Otan de Zelensky, por la confraternización revolucionaria de los trabajadores de ambos países y la instauración de gobiernos de trabajadores.



