COREA DEL SUR

Una amenaza de huelga de cien mil trabajadores arranca a Samsung participación en las ganancias de la IA

Casi 40 mil obreros de Samsung se movilizaron en abril

Los trabajadores del área de soluciones para dispositivos de la firma Samsung -uno de los emblemas del capitalismo coreano- aprobaron por mayoría, en una consulta sindical, un acuerdo que establece una bonificación de aproximadamente el 10% de las ganancias operativas del área, de aquí a 2035. Ello implica bonos que oscilan entre los 140 y los 400 mil dólares, y se cobrarán en acciones de la compañía -excepto una pequeña parte que se percibirá en efectivo.

Se trata del sector que produce chips de memoria de alto ancho de banda, que abastecen a las empresas ligadas al desarrollo de la Inteligencia Artificial. Gracias a estas ventas, Samsung incrementó un 750 por ciento sus ganancias interanuales en el primer trimestre de este año, sin que los trabajadores vieran un centavo de las mismas.

A raíz de un aumento salarial del 6% y un bono de participación en las ganancias conseguido por los empleados de SK Hynix (firma que fabrica chips para Nvidia), la afiliación sindical se disparó en Samsung en 2025 y comenzó el reclamo por una compensación ante los multimillonarios beneficios logrados por la empresa gracias a la inteligencia artificial. En abril de este año, casi 40 mil empleados se manifestaron frente a la sede de la empresa.

Posteriormente, los trabajadores plantearon una huelga de 18 días si no se cumplían sus demandas. Los medios de comunicación lanzaron una furibunda campaña contra los obreros y el gobierno centroizquierdista de Lee Jae-Myung intervino activamente para evitar la huelga.

Como resultado, se llegó a un acuerdo que contempla sólo algunas de las reivindicaciones planteadas. Uno de los límites del entendimiento es que el reparto está condicionado a un piso determinado en el nivel de ganancias, por lo que no es seguro su cobro (los sindicatos pedían que el cobro fuera incondicional) y fuerza a los obreros a alcanzar ciertos niveles de rendimiento. A su vez, los trabajadores de los departamentos deficitarios percibirán un monto mucho menor. Los trabajadores de la división DX (celulares, televisores, electrodomésticos), en tanto, quedaron fuera del reparto, igual que los tercerizados e irregulares.

Pese a ello, un balance del grupo Workers Solidarity de Corea del Sur, miembro de la IST (International Socialist Tendency), señala que, en otros sectores de la industria, han aparecido reclamos similares, e incluso que, en la firma taiwanesa TSMC -la principal productora de semiconductores del mundo-, se habla de "hacer como en Samsung".

Los dos sindicatos involucrados en el conflicto abarcan a 90 mil de los 120 mil empleados de la firma. La votación fue de 65.593 votos a favor del acuerdo, y 16.474 en contra. Sin embargo, en uno de los dos sindicatos prevaleció el rechazo. Y un tercer gremio, el de la división DX, judicializó la consulta porque no está alcanzado por sus beneficios.

La lucha de Samsung, más allá de sus límites, tiene la importancia de involucrar activamente a la clase obrera en los debates y disputas que plantea la inteligencia artificial y su introducción en la producción.