Internacionales
2/2/2026
Una bukelista apoyada por la Casa Blanca gana las elecciones en Costa Rica

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Laura Fernández, ganadora de la elección, junto al actual presidente Rodrigo Chaves
La candidata del oficialismo costarricense, Laura Fernández, se impuso en las elecciones presidenciales de este domingo 1° de febrero con más del 48 por ciento de los votos, logrando, de este modo, consagrarse en la primera vuelta. El oficialista Partido Pueblo Solidario (PPSO), además, se quedó con 31 de las 57 bancas de la Asamblea Nacional, por lo que contará, por primera vez, con una mayoría propia.
La campaña de Fernández se caracterizó por el planteo de un estado de excepción para combatir el delito, copiando las recetas de “mano dura” y cercenamiento de las libertades democráticas del presidente salvadoreño, Nayib Bukele. Por esta razón, algunos medios la han bautizado como la “Bukele de Costa Rica”. Durante la campaña electoral, el mandatario salvadoreño participó como invitado de un acto oficial en una megacárcel en construcción, que imita, precisamente, al Cecot, tenebrosa prisión salvadoreña en que miles de personas están encerradas en condiciones inhumanas.
Aupado en los resultados electorales favorables, el gobierno tico intentará reforzar las atribuciones del Poder Ejecutivo y avanzar en una reconfiguración del régimen político. En su discurso de victoria, Fernández dio por terminada la “segunda república”, el régimen surgido tras la guerra civil de 1948, que dio paso al bipartidismo entre el Partido Liberación Nacional (PLN) y los socialcristianos (PUSC).
En estos comicios, el PLN quedó en segundo puesto, con el 33% de los votos, y 17 legisladores. La Coalición Acción Ciudadana (CAC, heredera de la gestión centroizquierdista de Carlos Alvarado) orilló el 5% de los votos. El Frente Amplio bordeó el 4%, conquistando un legislador más (7 en total), pero retrocedió respecto al casi 9% de los votos que había logrado en 2022. Los socialcristianos (PUSC), el otro gran partido tradicional junto al PLN, se derrumbó, cayendo al 2,8% y logrando apenas una banca. En total, hubo 20 candidaturas presidenciales. El Partido de la Clase Trabajadora (PT), una lista de izquierda, obtuvo el 0,1%, repitiendo los registros de la elección pasada.
Fernández fue impulsada como candidata por el actual presidente Rodrigo Chaves Robles, imposibilitado de presentarse para un segundo mandato consecutivo. Chaves Robles, una especie de “outsider” de derecha, ganó los comicios de 2022, valiéndose (igual que Bukele en El Salvador) de la debacle de los partidos tradicionales y el desprestigio del gobierno centroizquierdista de Alvarado, que aplicó un ajuste brutal contra las masas. A pesar de no estar en la papeleta electoral, se especula que el hombre fuerte de Costa Rica ocupará algún lugar de peso en el próximo gabinete.
La victoria de Fernández, simpatizante de Bukele y miembro de un gobierno alineado con la Casa Blanca, refuerza las tendencias a gobiernos de excepción y ataque a las libertades democráticas en la región. Este avance sobre los derechos democráticos no es privativo de la derecha, ya que el actual gobierno centroizquierdista de Guatemala impuso recientemente el estado de emergencia, con el mismo falso pretexto de combatir el delito, y lo propio hizo durante su gobierno la exmandataria de Honduras, Xiomara Castro.
Frente a un escenario de mayor injerencia del imperialismo en Costa Rica y América Central, y de renovado ataque a las libertades democráticas, los derechos de los trabajadores, de los migrantes y de las mujeres y diversidades, es necesario un polo de independencia de clase.



