Libertades democráticas
20/3/2026
Campana: un concejal negacionista al frente de la comisión de Derechos Humanos
Rechazamos la designación de Maximiliano Corio, de La Libertad Avanza

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La designación de Corio es una afrenta y una provocación a los familiares de víctimas
Se cumplen el próximo 24 de marzo 50 años del último golpe cívico militar eclesiástico que fue un plan de exterminio hacia la clase obrera más consciente y organizada. Esto no es una declaración azarosa. El 80% de los detenidos desaparecidos eran obreros y obreras y estudiantes. La zona de Zárate Campana registra el triste número de 200 desaparecidos, casi todos obreros y obreras de fábrica, muchos secuestrados al entrar, salir o incluso dentro de sus propios lugares de trabajo. Basta con recordar la noche de los tubos donde 4 trabajadores de Siderca fueron secuestrados y al día de hoy las familias siguen su búsqueda.
La designación del concejal Maximiliano Corio de La Libertad Avanza (LLA) como titular de la comisión de Derechos Humanos en Campana es una afrenta y una provocación a los familiares de víctimas y sobrevivientes, que aún buscan justicia e incluso saber el paradero de sus padres, madres e hijos o parejas desaparecidos. La designación de Corio no es un accidente. El gobierno del saltimbanqui Sebastián Abella ya tiene otras afrentas a la memoria dando charlas sesgadas sobre el último golpe en sus espacios, mientras por otro lado sostiene que la historia hay que contarla completa (en referencia a la guerrilla y la teoría de los dos demonios), en sintonía con su nuevo alineamiento político, LLA.
Corio es un replicante de las políticas negacionistas del gobierno de Milei, impulsor de la teoría de los dos demonios y defensor del relato de “la guerrilla”, tal cual lo demuestra en sus publicaciones con alusión al nefasto libro de Nicolás Márquez, “La guerrilla civil argentina”, en el cual ya desde el subtítulo (24 de marzo, a 50 años del cambio que el pueblo celebró), apela no solo a una falacia sino a una provocación para el activismo de los 30.000 y de sus familias.
La comisión de DDHH no es un casillero a llenar, es un espacio para divulgar la memoria e impulsar acciones para que los culpables aún sin juzgar, paguen por su responsabilidad en estos crímenes contra la población trabajadora. Si bien Corio contó con el voto mayoritario del oficialismo, no hay un enérgico rechazo de la oposición pejotista. Rechazamos y repudiamos esta designación y nos solidarizamos con familiares de las víctimas y sobrevivientes.
En un cuadro sostenido de ataque a las conquistas obreras, con despidos, represión y discriminación esta provocación no debe pasar. Llamamos a todas las organizaciones de derechos humanos, sindicales y populares a rechazar y voltear esta designación provocadora. Por los 30.000 desaparecidos presentes, por su lucha, por la recuperación de los espacios de memoria.



