Movimiento piquetero
10/8/2026
Córdoba: los comedores populares no dan abasto y quienes gobiernan recortan asistencia
En la capital provincial habría cerca de 1.833 comedores a los que concurren más de 153.000 personas, según datos del Banco de Alimentos de Córdoba.

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A los comedores populares de Córdoba capital no les alcanzan las raciones. La crítica situación tiende a agravarse a medida que más personas se anotan para recibir un plato de comida, mientras los gobiernos recortan la asistencia alimentaria e impulsan un programa económico que profundiza la pobreza.
En la capital provincial habría cerca de 1.833 comedores a los que concurren más de 153.000 personas, según datos del Banco de Alimentos de Córdoba conocidos hace algunos meses (no se dispone de información actualizada). La misma fuente indicó que el 61% de los niños, niñas y adolescentes que asistían presentaba malnutrición durante el primer trimestre del corriente año, una situación que a la fecha se agrava.
El rango etario de quienes asisten es variado: la mayoría son menores de edad, pero también concurren jubilados, personas con discapacidad y trabajadores que, aun teniendo empleo, no logran cubrir las cuatro comidas diarias.
Estos datos refutan la propaganda del gobierno nacional y del provincial, que buscan instalar la idea de que aumentaron las partidas de los programas sociales. Por el contrario, bajo la gestión de Javier Milei crece la desocupación y se elimina la ayuda social. El recorte de fondos a los comedores forma parte de esta misma orientación antiobrera.
En este marco, el acceso a los comedores representa, para quien logra ingresar a las listas de espera, la única posibilidad de consumir una comida diaria. La realidad que se vive en los barrios da cuenta de cómo un sector de la clase trabajadora, golpeado por la pérdida sostenida del poder adquisitivo, hoy debe hacer fila para poder comer.
"Crisis alimentaria: crecen las listas de espera en los comedores, que denuncian episodios de violencia cuando no pueden dar más raciones", tituló La Voz del Interior, ofreciendo una radiografía del brutal ajuste en las barriadas populares.
Para agravar el panorama, este mes de agosto 929.677 personas vinculadas al programa Volver al Trabajo dejarán de percibir los $78.000 mensuales que cobraban como reconocimiento por la labor social y productiva que realizan en los barrios de todo el país. Muchas de las personas dadas de baja cumplían tareas en los propios comedores, que sufren así un nuevo golpe.
Cabe recordar que, apenas asumió, el gobierno de Milei lanzó una campaña de demonización contra los comedores populares asegurando que "no existían", acusó de corruptas a las organizaciones de lucha y montó una causa judicial contra el Polo Obrero. En esa misma línea, se valió de auditorías irregulares para quitarle el alimento a los sectores más vulnerables.
En Córdoba, Martín Llaryora actuó en la misma dirección que el Ejecutivo nacional al atacar a quienes se organizan contra el hambre. El gobierno provincial no da respuesta a la creciente demanda, en un contexto donde el costo de la canasta de crianza supera el salario de la mayoría de los trabajadores. Por su parte, la Municipalidad solo aporta la Tarjeta Activa por un monto de $250.000 mensuales, una cifra a todas luces insuficiente.
Para hacer frente a la crisis alimentaria en curso es indispensable la restitución inmediata de los alimentos retenidos por el Estado. Frente al ajuste y el recorte de los programas de asistencia, se impone la lucha por trabajo genuino y aumento de salarios. Con esta orientación, el Polo Obrero se movilizó masivamente el pasado 7 de agosto.
Es urgente responder a las listas de espera y garantizar el derecho a la alimentación. En ese sentido, resulta necesaria la universalización del Paicor en todas las escuelas de la provincia.
El gobierno de Milei atraviesa su peor momento y los efectos dramáticos de su política de pobreza están a la vista. Es preciso continuar la lucha mediante asambleas y piquetes, para construir la huelga general que derrote en las calles a los gobiernos del hambre y la miseria.




