Mujer
29/5/2026
Declaración del Plenario de Trabajadoras hacia un nuevo Ni Una Menos
3J: a las calles contra la violencia capitalista hacia las mujeres y diversidades
Bolivia marca el camino. ¡Fuera Milei!
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Plenario de Trabajadoras
Imagen: archivo
El 3 de junio representa en nuestro país un día de lucha por las mujeres y diversidades. Hoy la iniciativa la tienen nuestras hermanas bolivianas, que marcan el camino siendo parte activa y destacada de una heroica rebelión popular que lleva casi un mes de bloqueos, piquetes y movilización exigiendo la renuncia del presidente hambreador y saqueador Rodrigo Paz.
Las mujeres de todo el mundo nos tenemos que mirar en el espejo de Bolivia, en la rebelión y la huelga general que sacuden al altiplano. Levantarnos contra la guerra imperialista y sionista en Irán y Medio Oriente, contra el genocidio del pueblo palestino, el golpe de Trump contra Venezuela o el brutal asedio antihumanitario contra Cuba. Contra la ofensiva guerrerista y antiobrera de un capitalismo en decadencia, que alimenta una ideología discriminatoria en base a la violencia de género, el racismo, el supremacismo, la xenofobia, para dividir a la población trabajadora y fomentar la guerra entre los de abajo. Nosotras decimos: ¡guerra a la guerra y guerra a los capitalistas y el saqueo imperialista!
Milei es uno de los más encumbrados representantes de esta política. Aliado de Trump y de Netanyahu, y enemigo declarado de las y los trabajadores, lxs migrantes, lxs jubilades, la discapacidad, la universidad, la salud, la educación y de las más elementales condiciones de vida del pueblo. Su política económica sólo tuvo para ofrecernos una masacre industrial con decenas de miles de fábricas que cierran y su secuela de despidos masivos, junto con la destrucción del salario y los ingresos de las familias trabajadoras, lo que contrasta con las ganancias de los capitalistas de la timba financiera, el saqueo de los recursos nacionales y los curros, enriquecimiento y estafas contra el pueblo de los Adorni, Karina, el propio presidente y compañía.
La motosierra también es contra las mujeres y diversidades
El gobierno liberfacho es en particular un enemigo declarado de las mujeres y diversidades, nuestros derechos y nuestros reclamos. La motosierra que aplica en tándem con los gobernadores de todos los colores políticos destruye los ya precarios programas destinados a atender la violencia de género, la educación sexual, el acceso a la salud, desde los tratamientos hormonales o la interrupción de un embarazo, hasta la atención de nuestras infancias con un sistema de pediatría desfinanciado y fuertemente golpeado.
El negacionismo de Milei respecto de la violencia que sufrimos las mujeres y diversidades, la brecha salarial o la discriminación, allana el camino para los crímenes de odio como el triple femicidio de Barracas, los femicidios y travesticidios -que ya escalan al menos a 93 en lo que va de 2026. También alimenta campañas contra la ESI o contra las madres protectoras y los abusos en las infancias, como expresa el proyecto de Carolina Losada en el Senado para agravar penas contra quienes denuncien violencia de género, agresiones sexuales y aberraciones contra niños, niñas y adolescencias. Quieren ponerles una mordaza a quienes denuncian y enfrentan las peores lacras de esta sociedad.
Las calles son el escenario de nuestra lucha
La Argentina de Milei no se aguanta más. El pasado 8 de marzo lo expresamos ganando las calles en todo el país con una multitudinaria movilización, junto a las compañeras de Fate, del Garrahan, las docentes de todos los niveles y las estudiantes, las aguerridas jubiladas que se plantan todos los miércoles, las madres protectoras, los familiares de víctimas que luchan contra la impunidad, las migrantes, las piqueteras que paran la olla en los barrios contra los ataques del gobierno y la persecución judicial. Las luchas que la burocracia sindical aísla y traiciona, mientras deja pasar la reforma laboral esclavista que votaron desde macristas hasta peronistas; las abrazamos y las impulsamos las mujeres y diversidades en las calles. Los ataques a nuestro movimiento por parte de los liberfachos buscan golpear para desalentar este proceso de movilización que, si prospera, podría llevarse puesto a este gobierno de fachos y ajustadores como se proponen las y los oprimidos en Bolivia.
En los últimos meses, el gobierno viene sufriendo un fuerte deterioro, asediado por escándalos de corrupción y, sobre todo, por el fracaso de una política económica que está hambreando de manera desesperante a las y los trabajadores. La respuesta del peronismo, que jugó un papel clave de colaboración política con Milei desde su asunción, es dejarlo hacer el trabajo sucio y preparar un recambio electoral de tipo patronal para un lejano 2027. Algunos de sus voceros, como Aníbal Fernández, declaran abiertamente que, en caso de llegar nuevamente al poder el año próximo, no modificarían una sola de las leyes y medidas del gobierno libertario.
En este cuadro de crisis del gobierno, entrega y complicidad del peronismo y la burocracia sindical, y deterioro insoportable de las condiciones de vida de la población trabajadora, crece la simpatía con la izquierda y las luchas populares. La debilidad del gobierno nos presenta una oportunidad y la lucha del pueblo boliviano nos muestra el método: la organización, la movilización, el piquete y la huelga general.
Volvamos a ser marea y rebelión por Ni Una Menos
Este es el momento para enfrentar a Milei, su reforma laboral, los despidos y ataques al salario. Para defender los puestos de trabajo, los derechos y los ingresos de lxs trabajadores, para luchar junto a los docentes que en las distintas provincias se plantan por la educación pública y las universidades nacionales, como hacen lxs estudiantes que tomaron el Pelle y el Nacional Buenos Aires. Para pelear por la ESI laica y científica, por trabajo genuino, defender el derecho al aborto legal, a las madres protectoras, a las piqueteras que sostienen los comedores y volver a ser marea por Ni Una Menos por violencia, por hambre o por las guerras imperialistas.
Hagamos que el grito de Ni Una Menos, que se convirtió en bandera contra la violencia del Estado capitalista que promueve el odio, la explotación, el sometimiento y la humillación de las y les trabajadores, vuelva a hacerse oír en todo el país.




