Mujer
17/4/2026
Córdoba: imputan al secretario general de Smata por abuso sexual
La denuncia, realizada por una trabajadora del propio gremio, describe hechos ocurridos en 2024 dentro de la sede sindical.
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Maximiliano Ponce.
Recientemente se dio a conocer la imputación de Hugo Maximiliano Ponce Gómez, secretario general de Smata Córdoba, en una causa por presunto abuso sexual. La denuncia, realizada por una trabajadora del propio gremio, describe hechos ocurridos en 2024 dentro de la sede sindical.
Según la investigación que lleva adelante la fiscal Ingrid Vago, existen elementos suficientes para avanzar en el proceso judicial, que actualmente se encuentra a la espera de una eventual elevación a juicio. Este caso no sería un hecho aislado. Según los abogados de la denunciante, existirían al menos otras dos denuncias de características similares contra Ponce.
De acuerdo con el testimonio de la víctima, a los hechos de abuso se suman situaciones de exhibición obscena, acoso laboral y hostigamiento en su lugar de trabajo, todo ello en un contexto de fuerte asimetría de poder. “Todo lo que Maximiliano Ponce dice y pide que hagan, todo el mundo lo dice y hace por el poder que tiene”, declaró en medios locales.
En este marco, la mujer reclama justicia y medidas efectivas que pongan fin al calvario que atraviesa, señalando que el gremio que debía protegerla se convirtió en un espacio hostil donde ocurren estos hechos aberrantes.
Mientras la dirección del Smata se descompone, en las automotrices las suspensiones y despidos causan estragos. El cierre de Nissan y los cientos de despidos en Renault son parte de una misma realidad: el ajuste avanza sobre las y los trabajadores.
La reforma laboral fue aprobada sin el más mínimo plan de lucha por parte de la conducción del gremio. Esta verdadera casta sindical mantiene un pacto con el gobierno de Javier Milei, dejando pasar el ataque a los derechos laborales.
Este caso pone de manifiesto la profunda descomposición que puede existir dentro de estructuras sindicales cuando no hay controles ni garantías para las y los trabajadores. Incorporar perspectiva de género no puede ser una consigna abstracta: implica construir espacios seguros, con canales de denuncia independientes, acompañamiento real a las víctimas y mecanismos transparentes de investigación.
Algo que solo puede ocurrir luchando por la recuperación de los sindicatos que están a manos de una burocracia podrida, uniendo la pelea de los trabajadores con la del movimiento de mujeres.
Exigimos justicia para todas las víctimas de Maximiliano Ponce. Basta de violencia y opresión.




