Mujer

24/8/2026

En San Juan denuncian miles de veces, pero la Justicia y el Cavig garantizan la impunidad

Cada denuncia queda en la nada y los agresores quedan libres.

Agregar Prensa Obrera como
medio preferido en Google
Cavig.

 Diariamente llegan cantidades infinitas de denuncias por violencia y abuso sexual en San Juan. La palabra “abuso sexual” forma parte de la realidad que atraviesa a más del 90 % de las mujeres al relatar lo que sufren, una cifra que revela una crisis profunda y extendida. Sin embargo, la respuesta es siempre la misma: el agresor obtiene beneficios, se sobresee su causa o queda sin medidas reales, mientras la víctima ve cómo el sistema, incluido el propio Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género (Cavig) hace oídos sordos y las deja totalmente desamparada .

Una joven de 18 años frente a la injusticia: ¿Para qué sirve denunciar si todo queda así?

El caso que conmueve y expone lo que ocurre todos los días es el de una joven de apenas 18 años que levantó su voz tras saber que su agresor había sido sobreseído sin consecuencias reales. Ella cuestionó, con toda razón, donde está la protección prometida, de qué sirve que existan organismos, leyes y protocolos si cuando una chica se anima a hablar, la Justicia decide cerrar la causa y darle la espalda.

Pero esto no es un hecho aislado, sino la regla general en un sistema construido para que las denuncias avancen poco y se detengan rápido, mientras quienes atacan siguen su vida como si nada hubiera pasado.

Horas después, otro caso, misma historia,  impunidad ante el abuso en un gimnasio.

La mujer volvió a sufrirlo: acudió a decir que un sindicalista tachero Ferreri Walter David  la había manoseado en un gimnasio, un espacio que debería ser seguro y donde se aprovechó de la víctima. Una situación más que se suma a miles, donde la víctima tiene que dar la cara, exponerse, relatar lo vivido una y otra vez y al final, el sistema no actúa como debiera.

El Cavig y la Justicia: cuando quien debe cuidar termina abandonando

Se supone que el Cavig fue creado “para recibir, contener y acompañar”, con equipos multidisciplinarios y todo el respaldo oficial, pero la realidad que viven las mujeres es muy distinta, llegan llorando, con miedo, tras haber sido agredidas o abusadas, a veces hasta por años, y se encuentran con paredes, trámites que no avanzan, falta de seguimiento y respuestas que nunca llegan. Una denuncia, dos, cinco o diez veces repiten lo mismo, y aun así no hay medidas eficaces, no se investiga como corresponde, y en cambio sí se facilitan salidas fáciles, sobreseimientos o beneficios para quienes cometieron los hechos.

Denunciar no basta si el Estado falla desde el primer paso

Los datos hablan por sí solos: en San Juan el volumen de casos es enorme. El Cavig registró casi 6.700 intervenciones solo entre enero y mayo de este año, lo que confirma que la violencia y el abuso están presentes en la vida cotidiana de muchísimas familias, especialmente mujeres y niñas.

Pero mientras crecen las denuncias, no mejora la protección: la palabra “abuso sexual” aparece repetidamente porque lo que ocurre es grave, masivo y sistemático más del  90% lo menciona al contar su experiencia, y cada vez que una mujer se anima a decirlo, debería ser escuchada, creída y defendida, no ignorada ni obligada a pelear sola contra todo un aparato que le da la espalda.

Exigimos cambios reales, ya basta de impunidad

Lo que vemos en la provincia confirma que las estructuras judiciales e institucionales siguen funcionando para proteger a los poderosos, a los agresores y a quienes tienen respaldo, mientras abandonan a quienes necesitan ayuda.

No se trata de “mejorar un poco”, hace falta transformar todo el sistema desde cómo se recibe la denuncia, hasta que se hace justicia, investigar con recursos y voluntad política, garantizar acompañamiento gratuito y permanente, y terminar definitivamente con que “denunciar sea solo un trámite cuando está en juego una vida”, como ya hemos visto con dolor en casos anteriores.

Basta de sobreseimientos fáciles, basta de oídos sordos, basta de decir “ya hicimos la denuncia” y dejar a la víctima sola en el camino. Que la palabra de quien sufre violencia valga más que cualquier beneficio o excusa legal. Justicia real, protección efectiva, responsabilidad inmediata para quienes fallan.

Acto del comité del Frente de Izquierda en Mercado Libre: “Hay que organizarse contra la usura de Galperin”
Acto del comité del Frente de Izquierda en Mercado Libre: “Hay que organizarse contra la usura de Galperin”
Desde el depósito de la empresa en Villa Celina, llamaron a avanzar en un plan de acción en defensa de las familias y contra el ajuste de Milei. -
prensaobrera.com
Gema Álvarez: otra vida arrebatada, una denuncia que no detuvo la violencia
Gema Álvarez: otra vida arrebatada, una denuncia que no detuvo la violencia
Una nueva víctima de femicidio enluta a nuestra comunidad: su agresor había sido denunciado el día anterior. -
prensaobrera.com