Mujer
20/5/2026
Salta: violencia de género digital en la Universidad Nacional de Salta
Ya hay dos sospechosos identificados.
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Universidad Nacional de Salta.
Durante el mes de abril, estudiantes de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) denunciaron la difusión de imágenes falsas alteradas mediante inteligencia artificial en un sitio web de contenido sexual. Las fotografías, manipuladas digitalmente sin consentimiento, fueron utilizadas para exponer y hostigar a jóvenes vinculadas a espacios de militancia estudiantil y de defensa de los derechos de las mujeres.
Las víctimas denunciaron los hechos y la causa quedó en manos de la Fiscalía Penal especializada en Ciberdelincuencia, que avanzó rápidamente en la investigación. A raíz de las tareas realizadas por el Ministerio Público Fiscal, se logró identificar a dos sospechosos, quienes fueron imputados y sometidos a allanamientos en sus domicilios, donde se secuestraron dispositivos electrónicos y soportes de almacenamiento.
La decana de la Facultad de Humanidades de la UNSa también se presentó en la causa en representación institucional, acompañando el reclamo de las estudiantes y solicitando el esclarecimiento de los hechos. Desde la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género N.°1 remarcaron la gravedad de este tipo de delitos, señalando que la utilización de herramientas de inteligencia artificial para crear y difundir contenido sexual falso constituye una nueva modalidad de violencia de género digital con fuertes consecuencias psicológicas, sociales y personales para las víctimas.
Desde el Plenario de Trabajadoras exigimos que la investigación avance hasta las últimas consecuencias, pero también advertimos que no alcanza solamente con una medida punitiva para quienes publicaron las imágenes, sino que es necesario investigar sobre la posible existencia de redes más amplias detrás de estas prácticas.
Además, señalamos que las víctimas ya comenzaron a sufrir situaciones de acoso cibernético luego de la difusión del material. Este caso tiene una enorme gravedad, incluso sin contacto físico con las víctimas, porque las imágenes fueron creadas para circular, humillar y exponer públicamente a las jóvenes. Incluso puede existir un rédito económico detrás de estas publicaciones, porque muchas veces este contenido se vende o se utiliza para obtener ganancias.
Tenemos que poner en debate que este tipo de violencia no aparece de manera aislada. El gobierno de Milei habilita discursos de odio y ataques sistemáticos hacia las mujeres y las referentes del movimiento de mujeres y feministas. Y un dato no menor es que las personas vulneradas son mujeres que participan activamente en causas sociales y en la defensa de derechos conquistados por las mujeres.
El desfinanciamiento de los programas y organismos destinados a la protección de las mujeres debilita las herramientas de asistencia y prevención. Incluso las comisiones y espacios de género de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Salta sobreviven hoy con enormes dificultades presupuestarias.
En nuestra provincia persisten graves falencias en la atención estatal a las víctimas de violencia, muchos femicidios ocurridos en la provincia tuvieron antecedentes de denuncias y recorridos judiciales previos donde el Estado no actúa a tiempo y muchas veces es cómplice garantizando la impunidad. Las consecuencias terminan siendo irreparables para las familias y para quienes sobreviven.
La violencia digital muchas veces comienza de esta manera (virtual) y luego puede trasladarse al plano físico y personal. Por eso es fundamental actuar a tiempo para impedir que siga creciendo, son delitos que requieren respuestas ejemplares.
Apoyar a las víctimas en el plano legal y político se torna imprescindible, no podemos permitir que estas prácticas se naturalicen. Llamamos a las mujeres a impulsar un movimiento de mujeres y disidencias independiente de los gobiernos que luche contra el Estado, que violenta a las mujeres y protege y fabrica acosadores y femicidas. Como en el 2018, el movimiento de mujeres de la ola verde tiene que ocupar las calles para conquistar espacios de organización que enfrenten realmente la violencia de género. Exigimos equipos de abordaje de violencia de género con cuerpos completos de profesionales capaces de atender la demanda y presupuesto para sostener atención integral y permanente.




