Políticas
12/3/2026
Argentina Week: ¿Por qué el gobierno más forro de los capitalistas no atrae capitales?
El gobierno remata el país en Nueva York, pero sigue la desinversión y la pagamos los trabajadores.

Seguir
El discurso de Milei en la sede el JP Morgan.
Milei organizó el evento Argentina Week en Nuevo York para mostrarse como un gran atractivo para los grandes capitalistas del mundo. Curiosamente, en su discurso en la sede el JP Morgan el presidente siguió puteando a Madanes y Paolo Rocca. En un país donde todo el tiempo se pierden trabajos y cierran empresas, es decir donde hay una franca desinversión, necesita explicar que el fracaso de su política económica es culpa de "empresarios prebendarios" y se resolverá con una reconversión basada en nuevas inversiones en ramas más competitivas, como la minería. En realidad, todo es parte del mismo fiasco.
El punto fuerte para Milei fue sin dudas la presencia de once gobernadores, que abarcan casi toda la cordillera de Los Andes. Siendo los titulares formales de las riquezas del subsuelo, y con la Ley de Glaciares aún no reformada, los mandatarios son garantes fundamentales de los negocios con que el gobierno busca tentar a las grandes corporaciones mineras y petroleras.
Que nada bueno habría para el pueblo con todo esto lo refleja que esas provincias vienen sacudidas por las huelgas docentes contra la destrucción del salario, mientras las multinacionales mineras embolsan ganancias extraordinarias por los altísimos precios internacionales; en Vaca Muerta los récords de producción se lograron intensificando la explotación obrera, cuando siguen los despidos en los pozos convencionales del sur. En Catamarca y Jujuy hubo grandes movilizaciones de docentes y estatales mientras Carlos Sadir y Raúl Jalil estaban en Nueva York. Aún así, el punto es que, más que inversiones, lo que hay en Argentina es una descapitalización.
No nos referimos solo a las pymes que cierran, o a las empresas que no pueden subsistir sin aranceles proteccionistas, sino en primer lugar a las multinacionales que se siguen rajando del país. Eso incluye desde las que se dedican al consumo masivo hasta petroleras. 2025 fue el primer año, de los más de 20 que lleva el Banco Central publicando el informe del mercado cambiario, en que la inversión extranjera directa fue negativa (una salida de más de 1.500 millones de dólares en los primeros once meses). Otras como Carrefour o Raizen que vende Shell, no encuentran comprador.
La versión oficial es que nada de esto importa porque ahora se vienen megainversiones gracias a las ventajas del Rigi. Falso.
La semana pasada se hizo la convención anual más importante de las multinacionales mineras a nivel mundial, en Canadá. Y cuando se habla de negocios, las definiciones son un poco más precisas. En el Argentina Mining Day habló Mike Meding, vicepresidente de McEwen Copper y CEO del megaproyecto de cobre Los Azules de San Juan aprobado para el Rigi. Aclaró que todavía no tiene garantizados los fondos para iniciar su construcción, y mostró poco apuro al afirmar que si bien los informes técnicos estimaron una inversión total de 2.700 millones de dólares: el Rigi “obliga a invertir en los dos años posteriores el 40% de la inversión mínima comprometida, y el mínimo son 200 millones. Por lo tanto, estamos obligados a invertir 80 millones de dólares”.
Algunos de los problemas los resumió, según un cronista de Ámbito Financiero, un jefe de negocios para Canadá de una multinacional: “los fondos nos preguntan cómo van a hacer las provincias para tener energía, transporte, logística en general”. Y es que el problema ya está sobre la mesa, como vemos ahora en el otro megaproyecto en territorio sanjuanino, el distrito Vicuña. Acaba de suscitarse una crisis entre los pulpos mineros BHP y Lundin con el recontra prominero gobierno provincial de Marcelo Orrego, en torno a la prioridad sobre la disponibilidad de la red eléctrica, porque podría obstaculizar otros emprendimientos extractivos. Para la población seguramente vengan cortes de luz y tarifazos, junto con la contaminación del agua.
Más todavía, en esa convención minera los ejecutivos de las multinacionales no solo reclamaron por las modificaciones a la Ley de Glaciares, sino que rechazaron ante los gobernadores la vigencia de las leyes de compre local que fijan cupos de proveedores locales. Cero "efecto derrame" sobre la economía, porque los insumos los van a traer de afuera. Se trata de pulpos experimentados en hacer fraudes con el comercio exterior, subfacturando exportaciones y sobrefacturando importaciones, además de la deuda externa con sus propias casas matrices para fugar ganancias burlando el cepo cambiario.
Otro reclamo que se coló, este dirigido al gobierno nacional y respaldado por los mandatarios, fue la eliminación de retenciones al litio y la plata, que pagan 4,5%. Piden un arancel 0, como goza hoy el oro. Es ilustrativo que demanden esto cuando los precios internacionales de los metales preciosos vuelan. Es que los récords de exportaciones medidas en valor esconden una fuerte caída de la producción física, y advierten que sin mayores concesiones no habrá inversiones para revertir el declive y alargar la vida de los yacimientos que se están agotando. El boom minero no genera puestos de trabajo.
Unos que se pescaron en las quejas contra los impuestos a la exportación fueron los empresarios pesqueros, que acompañaron en el viaje a Ignacio Torres de Chubut después de haber advertido al gobierno que, aún con subas de precios internacionales de calamar y langostino, "sin la eliminación de las retenciones el riesgo de una parálisis inminente es real". En simultáneo, pero en Argentina, los funcionarios de Agricultura que fueron a la ExpoAgro contestaron a los pedidos de rebaja de retenciones de las patronales agrarias diciendo que “el momento de invertir es ahora”. Kicillof pasó para solidarizarse con el pedido de los soneros, mientras las familias trabajadoras no podemos costear los alimentos.
Vale apuntar que el límite que tiene el gobierno para satisfacer los reclamos de estos sectores exportadores es el pago de la deuda externa. Una realidad evidente más que nunca después de dos años de motosierra contra el pueblo. La "presión impositiva" es para pagarle al capital financiero internacional.
Un agravante a todo este esquema de saqueo por los pulpos imperialistas es que incrementa la exposición de la economía argentina a las crisis y guerras que dominan el mercado mundial. Un efecto inmediato de los ataques a Irán es que corta los flujos de capital y genera una retracción hacia los centros financieros. El alineamiento de Argentina como rueda auxiliar de las aventuras de Trump puede poner en riesgo las relaciones con China que es el principal destino de soja, carnes y litio criollo.
Otro ejemplo, habrá que ver la disponibilidad de buques de GNL para que arriben a estas costas para habilitar las ventas de gas. Por lo demás, la política de orientar todas las capacidades productivas del país a negocios de exportación ató los precios internos de combustibles y alimentos a los internacionales, lo cual encarece los costos en dólares y refuerza la recesión. No parece que la descapitalización del país haya encontrado su piso.
Lo admitió uno de los que oficiaba de anfitrión. “Estamos trabajando para lograr inversiones y que el país crezca, para que haya inversión real y no tanta inversión financiera”, dijo Facundo Gómez Minujín, CEO de JP Morgan en Argentina en una entrevista en Gelatina. El economista Diego Giacomini estimo que la inversión promedio lleva más de dos décadas cayendo y con Milei se registran los peores niveles de los últimos siete presidentes: en torno al 13,6% del PBI, lejos del mínimo para compensar la amortización y evitar una descapitalización. La norma es la fuga de capitales.
Milei remata el pais, sin muchos compradores, y el fracaso lo pagamos los trabajadores.



