Políticas

25/5/2026

Carta a la Mesa del Frente de Izquierda - Unidad

Imagen de archivo

Durante el fin de semana del 23, 24 y 25 de mayo en el Partido Obrero realizamos nuestro XXX Congreso. De manera colectiva analizamos la situación nacional e internacional y abordamos con especial atención las tareas que se desprenden para el Frente de Izquierda-Unidad a partir de la creciente valoración que la izquierda conquistó en una amplia porción del pueblo trabajador. Consideramos que las encuestas que registran una amplia simpatía por Myriam Bregman y el Frente de Izquierda dan cuenta de un proceso político muy progresivo que nos coloca a todos los partidos que integramos el FITU ante un desafío superior a los del pasado.

El crecimiento que nuestro FIT-U va recogiendo, si bien es un proceso de largo aliento, se ha potenciado ahora por la lucha que hemos librado contra el gobierno libertario de Javier Milei. En un momento oscuro y difícil para el pueblo trabajador, con un gobierno que encarna la mayor ofensiva capitalista desde la dictadura a la fecha, la izquierda estuvo y está bancando las luchas en las calles y también enfrentando al gobierno dentro del Congreso. Esa actitud, reconocida ampliamente por lo mejor de nuestro pueblo, contrasta con el peronismo en sus distintas alas y con la burocracia de la CGT que se debatieron entre la complicidad y la impotencia ante el gobierno. De fondo, lo que se expresa en la superficie como una actitud pusilánime no es otra cosa que el interés de clase que encarna el propio peronismo. Después de todo hace a la naturaleza de las cosas que quienes quieren gobernar para los Paolo Rocca y Madanes Quintanilla no van a pelear contra la reforma laboral, así como los gobernadores que desde hace años le entregan las riquezas naturales a las megamineras no van a defender la ley de glaciares.

Ahora que el gobierno de Milei entra en una crisis mayúscula, como resultado del agotamiento de su esquema económico, de las divisiones internas, las denuncias de corrupción y, muy especialmente, por la merecida bronca de millones de trabajadores que lo ven como el responsable de sus padecimientos cotidianos, vemos que el peronismo quiere borrar su complicidad con el gobierno planteando un “frente anti-Milei” que vaya desde Pichetto al FIT-U. Por las redes sociales postean que les gustaría una fórmula Kicillof-Bregman, mientras preparan un acuerdo no solo con el ala derecha del peronismo sino también con sectores del macrismo. Invocan la experiencia brasilera, donde Lula llegó al gobierno con un “frente anti-Bolsonaro”, omitiendo que bajo la presidencia del líder del PT sigue vigente la reforma laboral de Temer y la reforma previsional de Bolsonaro. La presencia de dirigentes izquierdistas en el gobierno de Lula, como es el caso de Boulos del PSOL, no ha cambiado un ápice el carácter capitalista y conservador de ese gobierno. Mientras nos quieren dar lección de cómo enfrentar a la derecha, hace solo días atrás parte de la coalición de Lula votó en el Parlamento brasilero una reducción significativa de la condena a Bolsonaro por haber promovido un intento de golpe de estado luego de su derrota en la última elección presidencial.

En nuestro Congreso caracterizamos que el “frente anti-Milei” es una trampa para ocultar el colaboracionismo del peronismo con el gobierno libertario y tratar de doblegar la independencia política de la izquierda. Y, como parte de esta maniobra, pasar todo el debate para ver qué hacemos en las elecciones del 2027 dejando de lado la necesidad imperiosa que tienen todos los sectores populares para enfrentar al gobierno y a los capitalistas ahora. Nuestro deber, en cambio, es organizar la resistencia a la ofensiva capitalista ahora apoyando y promoviendo la acción directa de los trabajadores y, simultáneamente, construir una alternativa política de la izquierda y de los trabajadores.

En el acto del 1° de Mayo en Plaza de Mayo que realizamos con los compañeros y compañeras del MST e Izquierda Socialista, al que concurrió también Vientos del Pueblo y muchos simpatizantes del FIT-U, desde el Partido Obrero hicimos formalmente la propuesta de convocar en común una Asamblea Nacional del FIT-U abierta a todos los luchadores populares. Una asamblea que puede ser preparada a escala local, con reuniones abiertas en las provincias, en el movimiento obrero, facultades y barriadas populares. Por este camino avanzaríamos en darle una forma organizada a la simpatía que recoge la izquierda, sabiendo que de otro modo corremos el serio riesgo de que se disipe.

Aunque aún no hemos podido debatir esta propuesta en una reunión de la Mesa Nacional del FIT-U hemos tomado nota de que existen distintas opiniones y propuestas de qué política e iniciativas debiéramos adoptar. La dirección del PTS ha dicho que juzga la propuesta “como marcar el paso en el mismo lugar” porque “o transformamos la simpatía con nuestros referentes en organización -como venimos planteando a lo largo de esta entrevista-, o no estaremos a la altura de que la izquierda clasista pueda influir decisivamente sobre la realidad”. Pero justamente una Asamblea Nacional del FIT-U, preparada con asambleas locales previas y reuniones en los lugares de trabajo, estudio y barriadas populares, es para transformar la simpatía en organización. Dado que declaramos los mismos objetivos es urgente reunirnos para poder coordinar las propuestas.

En nuestro Congreso tomamos nota también que los compañeros y compañeras del PTS anunciaron una campaña por la formación de comités y llaman a los partidos del FIT-U a participar y hacerlos en común. Nos parece correcto y aceptamos la propuesta. Consideramos que una tarea clave de estos comités es debatir tanto el programa de salida a la crisis cómo adoptar a la vez iniciativas concretas de acción para enfrentar a Milei y la ofensiva capitalista ahora, sin esperar a las elecciones. Las temáticas para abordar son tan amplias como la resistencia popular que queremos poner en pie: la lucha contra los despidos, por el aumento de salarios, contra la implementación de la reforma laboral, por la defensa de la educación y la salud, el ambiente y contra la represión, lo que debe rematar con la lucha por echar a Milei con la huelga general y construir una alternativa de la izquierda y los trabajadores. Desde ya, en el plano internacional el apoyo a la lucha del pueblo boliviano, contra la guerra imperialista y el genocidio contra el pueblo palestino. Confiamos en que las divergencias que puedan surgir podrán ser abordadas en el propio debate, priorizando los puntos de acuerdo y las medidas de acción.

Los compañeros y compañeras del PTS también han señalado que quieren avanzar en la formación de un Partido de Trabajadores. Se trata, claro, de una cuestión muy seria. Los compañeros de Izquierda Socialista, en la carta que enviaron a la mesa del FIT-U, le han planteado al PTS que clarifique la naturaleza del planteo. El tema lo hemos abordado en nuestro XXX Congreso. El Partido Obrero, desde su fundación, lucha por construir un partido revolucionario de la clase trabajadora. En las condiciones actuales de bancarrota histórica del capital y tendencias a la guerra creemos que más que nunca un partido de este tipo debe tener un programa claro basado en la estrategia del gobierno de los trabajadores, entendido como la formulación popular de la dictadura del proletariado. Esto supone una completa independencia política de todas las variantes del sistema sin excepción, y el debate de una estrategia política que debe partir de una comprensión común de las tareas frente a la crisis capitalista y la guerra, que son los puntos determinantes de la situación mundial. Un partido de este tipo requiere una organización acorde a su estrategia y un método adecuado. Para nosotros esa organización es el centralismo democrático y el método de la lucha de clases, subordinando la participación electoral a los objetivos estratégicos dictados por el programa.

Aportamos esta comprensión al debate que han abierto los compañeros del PTS. Sabiendo que la formación de un partido es, repetimos, un tema serio no queremos que mientras ese debate se procesa paralicemos la acción en muchos puntos que estamos de acuerdo. Volvemos a insistir que nuestra propuesta de una Asamblea Nacional del FIT-U abierta a todos los luchadores sería un paso valioso en esa dirección. Podría servir para darle un horizonte unificado a todos los comités que construyamos en los lugares de trabajo, estudio y barriadas populares. Creemos también que un buen inicio de este proceso podría ser la realización de mesas redondas con la participación de los partidos del FITU y de demás compañeros y compañeras que quieran participar. La presencia de varios intelectuales y artistas comprometidos con nuestra causa puede ser también de gran utilidad.

XXX Congreso del Partido Obrero

Fuera Milei - Huelga General - Construyamos una alternativa de la izquierda y los trabajadores
Declaración política del 30 Congreso del Partido Obrero -
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