Políticas
3/3/2026
Con nuevos naftazos, también pagamos la guerra imperialista en Medio Oriente
Es porque Milei ató los precios de los combustibles a las cotizaciones internacionales del petróleo.

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Imagen: archivo
El alza del precio de los combustibles tras el ataque imperialista que desató la guerra en Medio Oriente va a impactar en Argentina con nuevos aumentos en los surtidores y recrudeciendo la inflación. Es que el gobierno de Milei, que aplaude la aventura guerrerista de Trump, equiparó los precios internos a los internacionales en beneficio de un puñado de petroleras.
Como respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel, Irán bloqueó el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del gas y del petróleo del mundo, y también bombardeó refinerías de Arabia Saudita y Kuwait. La interrupción del estrecho produjo que el petróleo Brent se colocara un 10% por encima del valor que tenía al inicio del conflicto, alcanzando los 80 dólares por barril. Al reducirse la oferta mundial, suben los precios.
Desde que asumió, Milei equiparó los precios internos de los combustibles a la cotización internacional del petróleo. Así, entre octubre de 2023 y febrero de 2026, la nafta súper aumentó un 447% y la premium un 405%, mientras que el gasoil común un 399% y el premium un 324%. Incluso, medida en dólares, la nafta súper se encareció un 34,5%. Después del año petrolero récord de Vaca Muerta, los trabajadores cargamos menos combustible que antes.
Además, los libertarios han aumentado nuevamente el impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, lo que impacta en el precio de la nafta y el gasoil. Mientras subsidian a las empresas, confiscan a los trabajadores con impuestos al consumo, los más regresivos de todos.
La suba de los combustibles en el marco de la guerra recalentará una inflación que no cede. Es un acicate para el incremento de todos los precios, en tanto se encarece la cadena productiva (especialmente por los costos logísticos), y también para que el gobierno avance en nuevos tarifazos en la energía y el transporte público (se vienen incrementos fuertes).
Todo esto vuelve a mostrar nuevamente que las crisis del capitalismo las pagamos los trabajadores con penurias e incluso con grandes catástrofes como lo es la guerra. Milei apoya la política guerrerista-imperialista de Trump, que busca ir hacia una reconfiguración política y económica no solo de Medio Oriente sino del mundo entero en beneficio de la burguesía yanqui.
Nacionalizar bajo control obrero toda la industria energética es un buen escudo contra el intento de los capitalistas de descargar la crisis sobre nuestras espaldas.



