Políticas

5/9/2026

Córdoba: un nuevo capítulo de corrupción en la policía federal

Policías simularon un allanamiento para robar 30 millones de pesos.

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Policía federal de Córdoba

Dos oficiales de investigaciones fueron detenidos y alojados en la cárcel de Bouwer acusados de simular un allanamiento para robar $30 millones.

Los hechos se remontan al pasado 22 de agosto cuando personal con insignias de la Policia Federal se hizo presente en una camioneta con logos oficiales en una vivienda de barrio Pueyrredón, ingresando al domicilio bajo el pretexto de un allanamiento, reduciendo a los habitantes y dando vuelta la casa para apoderarse de una importante suma de dinero producto de la venta de un vehículo.

Tras una serie de averiguaciones los damnificados se dieron con que no existía ninguna orden de allanamiento. A su vez, fuentes del caso señalaron que los autores del robo adulteraron el libro del móvil para aparentar que no lo habían usado, pero el análisis de un GPS y de cámaras de seguridad confirmaron la sospecha.

Este aberrante caso se suma a una seguidilla de hechos de corrupción en la misma fuerza. Vale recordar, que semanas atrás fue detenido Alejandro Falcón, titular de drogas peligrosas, acusado de hurto calificado, peculado y dádivas. Por otra parte, se suma un antecedente cuando un agente fue detenido en General Deheza por integrar una banda dedicada a la comercialización de estupefacientes.

Así las cosas, se pone en evidencia una vez más, la descomposición que pesa sobre el aparato represivo del Estado. Es que tal como demuestran los hechos, las fuerzas de (in) seguridad están profundamente ligadas al delito organizado, el narcotrafico y la trata.

Mientras se profundiza la derechización y la represión de la mano de la ministra Monteoliva, quien busca desarrollar un mayor disciplinamiento de los sectores populares y avanzar en una superior criminalización de la protesta y la juventud, doctrina que comparte el PJ provincial con su ministro Quinteros, la corrupción dentro de las fuerzas represivas no es un hecho novedoso, más bien es la esencia misma del régimen capitalista.

En efecto, la delincuencia parte de arriba y las fuerzas policiales son un eslabón en esa cadena de la que también forman parte funcionarios de todos los partidos patronales.

Con todo esto, es indispensable avanzar en el desmantelamiento de las fuerzas represivas para reemplazarla por una verdadera seguridad ciudadana, no represiva, que vele realmente por los intereses de los vecinos. Tarea que solo podremos desarrollar los trabajadorxs luchando por un gobierno y una sociedad que se asiente sobre otras bases.

Enfrentemos el salto represivo del gobierno y la descomposición de las fuerzas represivas con la lucha y la organización.