Políticas

15/11/2022

El Concejo Deliberante de Merlo no celebra el triunfo del Sutna

Trabajadores y activistas en el conflicto del Sutna.

En junio presentamos un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante de Merlo en apoyo a la lucha de los trabajadores del neumático. En agosto se aprobó en la Comisión de Derechos Humanos con votos afirmativos de cuatro concejales del Frente de Todos, dos concejales de Juntos por el Cambio y la oposición del resto de los concejales presentes.

Por la dinámica de trabajo del HCD de Merlo, que es nula (sólo hubo 3 sesiones y no funcionan las comisiones), este proyecto se trató la semana pasada, meses después del cierre del conflicto y muchos meses después de principios de junio que es cuando se presentó. Una declaración de apoyo a la lucha de los trabajadores contra una fábrica multinacional que se encuentra en el mismo distrito que este HCD hubiera servido como hecho político para fortalecer desde la subjetividad el combate de los trabajadores contra la patronal. Meses después, la declaración no tiene el mismo objetivo. Está claro que así el HCD de Merlo no sirve para nada, no funciona, no se reúnen, no da respuestas a los problemas cotidianos de la población.

Esto no es lo más grave. En la última sesión, cuando el proyecto se puso sobre la mesa, la antidemocrática presidenta del HCD Alejandra Kahn le impidió tomar la palabra a la concejal del Partido Obrero, Flavia Tesone, para defenderlo. Así es este nido de ratas, no se puede hablar. Tesone insistió y logró defender la histórica lucha del Sutna, que recorrió cinco largos meses, con una treintena de paros, una decena de movilizaciones (dos de las cuales se hicieron al centro de Merlo), acampe en los portones, piquetes, más de 100 asambleas de fábrica. La utilización de los métodos históricos de la clase obrera para llevar las luchas al triunfo por sus reivindicaciones. Lo más grave entonces es que el Frente de Todos y Juntos por el Cambio votaron, agarraditos de la mano, contra el Sutna.

Los más de 1.400 trabajadores de Pirelli son mayoritariamente merlenses. Por lo tanto, muchos de estos operarios de esta multinacional italiana seguramente habrán votado a alguno de los concejales del PJ o del PRO. Estos concejales hoy les dieron la espalda. Es más, en la misma semana, Zencich, Varela, Zapata, Clonaris y Cocuzza, de Juntos por el Cambio, presentaron un proyecto de “rechazo al accionar del Sutna”, porque es “injustificable la virulencia demostrada por parte de la dirigencia sindical”, entre otras cosas. Emparentan esta posición con la que mostró Patricia Bullrich desde la fábrica Bridgestone o Espert pidiendo “cárcel o bala” contra el Sutna. Pero el Sutna triunfó, convirtiéndose en una referencia para todo el movimiento obrero que a partir de esta huelga histórica, desde muchos gremios se salió por la reapertura de paritarias. Los del PRO le temen a los métodos históricos de la clase obrera que quiebran la intransigencia patronal que ellos representan.

Sin embargo, no sólo votaron en contra los de Cambiemos, sino también los peronistas. Aquellos que “defienden a los trabajadores”, aquellos que cantan “combatiendo al capital”. Ni siquiera el sector kirchnerista más “progre” se despegó un centímetro de esta posición reaccionaria. La lealtad del peronismo de Merlo está con la patronal de Pirelli y no con los trabajadores que son explotados por la multinacional. El PJ de los hermanos Menéndez votó en contra por la necesidad de que no se diversifique la política del Sutna que choca con el plan económico de ajuste redactado por FMI. Una muestra anecdótica y pedagógica del rol que juega el peronismo en los sindicatos, en los clubes, en los barrios y en el Concejo Deliberante: son regresivos, antidemocráticos, patronales y proimperialistas.

Hay que sacarse de encima ese peso que ancla a los trabajadores. Hay que luchar por organizar más Sutnas y en ese camino desarrollar un nuevo movimiento popular con banderas socialistas que le quite a la clase obrera ese ancla que hoy es el peronismo.