Políticas
7/4/2026
El fallo de la jueza Preska contra YPF S.A. y su revisión
Revelaciones del subprocurador del Tesoro de Argentina.
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Jueza Preska.
El director de Econojournal, Nicolás Gandini, publicó en su periódico una entrevista a Juan Ignacio Stampalija, subprocurador del Tesoro. Por su cargo, se trata de un funcionario que estuvo en el centro de las negociaciones y actuaciones ante los tribunales de EE.UU. en el juicio por la expropiación de YPF. Es decir que, más allá de su lógico elogio al gobierno nacional y al presidente Milei, hay que tomar con seriedad sus declaraciones.
El derecho no se inventa
Es inútil buscar en todo el extenso reportaje una condena taxativa a lo actuado por el kirchnerismo y la expropiación.
El subprocurador del Tesoro dice que “Muchos de los argumentos fueron los mismos a lo largo de la defensa por un motivo muy simple: porque son ciertos, porque son lo que el derecho argentino es sobre determinados puntos. O sea, que alguien piense que se pueden inventar el derecho de la nada me parece que es incorrecto… los argumentos fueron los que fueron y fueron los correctos”.
En este sentido, el funcionario nacional parece considerar, al contrario de lo expresado por Milei, que “expropiar no es robar”. También consideró que el fallo condenatorio de la jueza Preska era “incorrecto de acuerdo al derecho argentino”. O sea, no se violó ningún derecho de propiedad según la legislación argentina.
Ante la pregunta del entrevistador acerca que en “en otros gobiernos (...) uno se había acostumbrado a que la Procuración, en pos de evitar cualquier tipo de filtración, había tomado una posición muy para adentro”, el subprocurador del Tesoro responde: “Yo entiendo lo que hizo la Procuración antes. Es muy difícil”. Y cuenta que un argumento fuerte de la defensa argentina fue que condenar un acto de un Estado soberano en los términos de sus propias leyes (las norteamericanas) resulta muy peligroso porque habilita luego que se cuestione cualquier acto de cualquier Estado soberano, incluso de EE.UU.
En líneas generales termina coincidiendo con los argumentos del propio Axel Kicillof sobre el fallo que revirtió la condena dictada por la jueza Preska. Incluso llega a afirmar el funcionario mileísta que “lo que se discutía no era la expropiación, sino el hecho de no haber hecho la OPA” al grupo Eskenazi por el 25% de las acciones de YPF S.A., que había adquirido en forma altamente fraudulenta. La OPA es la acción por la cual se debería haber hecho también una oferta pública de adquisición por sus acciones al grupo Eskenazi, como se hizo con el 51% que tenía Repsol, a la cual se indemnizó por un monto muchas veces superior al valor de las mismas y se le condonó el pasivo ambiental provocado.
El nuevo fallo y los choques EE.UU. vs Europa
En sus declaraciones Juan Ignacio Stampalija recuerda la trama a partir de la cual el grupo buitre Burford se hizo titular del litigio ante la justicia de EE.UU. Y vale la pena detenerse en esta trama porque refleja también un trasfondo del choque entre Donald Trump y Europa y el alineamiento servil del gobierno de Milei con EE.UU.
Como se sabe el magnate yanqui que preside EE.UU. ha desatado una dura crítica contra varios países de la Unión Europea por lo que considera una falta de apoyo en su agresión contra Irán que ejecuta junto a Israel. Y también existe un cuestionamiento de Trump hacia la Otan. Todo esto producto de la guerra comercial a escala planetaria y sus estallidos bélicos.
Hay que recordar que la ABA (American Bankers Association) de EE.UU. actuó como “amicus curiae” a favor de la posición Argentina, al igual que la Cámara de Comercio de EE.UU. en nuestro país (Amcham), y que el mismo subprocurador reconoce que “hubo varias instancias en las cuales el Departamento de Justicia de Estados Unidos se presentó apoyando la postura argentina”, ya que con Milei tiene un gobierno amigo y no uno “aliado de Irán y Venezuela”. O sea, el factor político y de alineamiento en la guerra jugó su papel, sin dudas.
Hay que interpretar en este contexto que los grupos económicos más perjudicados por la reversión del fallo que había emitido la jueza Julietta Preska están radicados en Inglaterra (el fondo buitre Burford) y España (la empresa Repsol y ambas Petersen SAU). El monto en juego, entre 16.000 y 20.000 millones de dólares, no es moco de pavo.
El grupo Burford se involucra cuando le compra por chirolas (15 millones de dólares) en el año 2015 el derecho a litigar al síndico del concurso y posterior quiebra de las empresas Petersen SAU, que se tramitó en España. Así el fondo buitre se quedó con la titularidad (luego una parte la fue vendiendo a otros fondos buitres) del reclamo por no haber recibido al momento de la expropiación con pago a Repsol una oferta igual por el 25% de las acciones de YPF S.A. que poseían las dos empresas Petersen SAU del grupo familiar Eskenazi.
En el acuerdo entre el fondo Burford y el síndico se estableció que un 30% de lo que se consiguiera con el fallo estaría destinado a resarcir a los acreedores del concurso y quiebra que tuvo el grupo Petersen. Estos habían contraído esa deuda al quedarse con la participación de Eskenazi en YPF S.A. Pero luego de la expropiación y la prohibición de repartir dividendos, ambas empresas Petersen SAU no pudieron pagar esa deuda ya que iba a hacerlo a partir de cobrar futuros dividendos de YPF S.A.
El principal acreedor por esa deuda de las empresas Petersen SAU es la española Repsol, con prácticamente todo ese tercio que le correspondería según el acuerdo con Burford y el síndico. O sea, Repsol fue sobreindemnizada por la expropiación en el año 2012 y ahora recibiría casi 5.000 millones de dólares según el fallo de la jueza Preska.
La reversión del fallo en primera instancia de esta jueza le quita una jugosa tajada a la europea Repsol y priva de saldar una deuda a las empresas Petersen SAU.
No debe olvidarse que la familia Eskenazi tiene una estrecha relación con los Kirchner desde que adquirió el banco de la provincia de Santa Cruz en los años 90, cuando gobernaba Néstor Kirchner en la provincia sureña. O sea que, de rebote (o no), la reversión del fallo también golpea a quienes encabezaron un gobierno “aliado de Irán y Venezuela”.
Estamos ante un nuevo salvataje del gobierno de Trump a su subordinado gobierno de Milei.
No hay en todo esto la menor pizca de soberanía nacional, sino el toma y daca propio de los alineamientos en el marco de un contexto bélico comercial y militar y la urgencia que Milei-Caputo paguen hasta el último dólar los que deben al FMI y los usureros.




