Políticas
17/9/2026
El salto de la inflación mayorista desmiente el festejo de Milei y anticipa nuevas subas
Incremento del 2,1% en agosto, conn la suba de combustibles, consumo deprimido y menos empleo.

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El gobierno nacional festejó el 1,7% de inflación de agosto, pero el índice mayorista vino a terminar con todo entusiasmo, con los precios aumentando 2,1%, con una fuerte incidencia del petróleo y el gas, lo que anticipa nuevas presiones sobre los precios minorístas. Mientras se promueve el modelo de exportaciones de Vaca Muerta, las petroleras trasladan a los combustibles del mercado interno los precios internacionales y el consumo de los hogares continúa cayendo.
La inflación mayorista había sido del 0,8% en julio y saltó al 2,1% en agosto, con el petróleo crudo y el gas aumentando 8%, mientras los productos importados subieron 2,9%. Este salto anticipa que, lejos de los que el gobierno anuncia como una supuesta caída progresiva de la inflación, los indicadores dan cuenta de que los pecios volverían a crecer en septiembre, lo que de paso objeta las proyecciones “optimistas” del Presupuesto 2027 presentado por el Ejecutivo nacional.
El gobierno puede mostrar una inflación minorista más baja, a fuerza de manipular la estadística y aplicar una metodología desactualizada, pero eso no elimina los aumentos que pesan sobre los hogares. En el Gran Buenos Aires, vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumularon una suba del 45,3% interanual, mientras electricidad, gas y otros combustibles treparon 55,4%. Transporte y combustibles también quedaron muy por encima del promedio general.
Vaca Muerta y el precio de la energía
La explicación del salto mayorista está vinculada con la política energética y la orientación del gobierno nacional en favor de un esquema exportador que solo favorece a un puñado de capitalistas. El petróleo crudo y el gas aumentaron 8% en agosto, en línea con el movimiento internacional del crudo. El Brent pasó de un promedio de 83,76 dólares por barril en julio a 91,08 en agosto, según los datos difundidos sobre el índice.
El esquema oficial habilita que las petroleras tomen como referencia esos precios internacionales para determinar el valor interno de los combustibles. Así, una suba internacional se traslada al mercado argentino aunque los costos de extracción local no hayan aumentado. Vaca Muerta queda orientada a maximizar producción, exportaciones y rentabilidad, mientras los consumidores argentinos pagan las consecuencias sobre el combustible y su impacto en la suba de los precios.
La contracara de esta política aparece en el consumo, donde sigue imponiéndose la caída del poder adquisitivo de los trabajadores. El Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo cayó 0,6% interanual en agosto y acumuló nueve meses consecutivos de retroceso. En términos mensuales cayó 1,2%. El consumo masivo se desplomó 4,9% interanual y los servicios recreativos 5,7%.
En esta situación, los trabajadores pagamos al mismo tiempo la política recesiva del gobierno con una inflación persistente.
Más exportaciones, menos trabajo
Tampoco aparece el supuesto derrame sobre el empleo que tanto Caputo como Milei prometieron con la remake de la “lluvia de inversiones”, con los proyectos beneficiados con el Rigi. Entre diciembre de 2023 y junio de 2026, la rama de minas y canteras perdió unos 8.300 puestos formales y electricidad, gas y agua otros 600. Son alrededor de 8.900 empleos menos en dos sectores presentados como motores de la nueva economía.
En términos generales podemos apreciar que junio había 6.126.400 asalariados privados registrados, 246.312 menos que en noviembre de 2023. La expansión de la producción y las exportaciones de energía y minería convive con una reducción del empleo formal.
La industria perdió cerca de 89.400 puestos desde diciembre de 2023, la construcción unos 44.200 y el comercio alrededor de 29.400. El modelo puede exhibir dólares provenientes de Vaca Muerta, en beneficio d ellos capitalistas, pero no una recuperación general del trabajo ni del consumo.
Inflación mayorista que vuelve a acelerarse, tarifas y combustibles que suben por encima del promedio, consumo masivo en caída y empleo formal que no se recupera: el modelo económico de Milei descarga sus consecuencias sobre los trabajadores. Derrotemos esta orientación patronal profundizando la movilización popular, con la Marcha de la Bronca del próximo sábado 19, en todo el país, como punto de partida.




