Políticas
25/3/2026
La Side es manejada por la CIA de Trump
En una provocación, se reunieron el 24 de marzo en Washington. La agencia yanqui saludó la creación del Centro Nacional Antiterrorismo por el gobierno argentino.

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Side.
El secretario de Inteligencia del gobierno de Milei, Cristian Auguadra, tuvo un encuentro privado en Washington con el jefe de la CIA, John Ratcliffe, quien anunció que otorgará un reconocimiento oficial al personal de la Side. La reunión tuvo lugar este 24 de marzo, a 50 años del golpe genocida: una provocación habida cuenta el apoyo que Estados Unidos dio al régimen de Videla.
Los yanquis premiarán a la Side por las operaciones conjuntas realizadas en materia de inteligencia, por el "proceso de profesionalización en curso" y por la creación del Centro Nacional Antiterrorismo (CNA). El CNA fue creado por decreto, está bajo la órbita de la Side y cuenta con representantes de ministerios como el de Seguridad, Defensa, Justicia y Relaciones Exteriores.
En octubre pasado, el gobierno firmó un acuerdo con el FBI para que este se quede con información recopilada por el CNA sobre "grupos terroristas, organizaciones criminales y combate al lavado de activos" y para que trabaje junto a la Policía Federal.
Es decir que el CNA es dirigido desde Washington por el gobierno de Trump, cuya política represiva es combatida por movilizaciones populares. El paraguas del antiterrorismo es un recurso para perseguir y espiar a los luchadores, como hicieron cuando acusaron de "terrorismo" y "sedición" a quienes se manifestaron en repudio a la Ley Bases.
Lo mismo vale para la censura a quienes denuncian crímenes como el genocidio en Palestina. Por lo demás, en lo que hace a lavado de activos, Milei es su mayor facilitador vía el blanqueo y el régimen de inocencia fiscal.
La CIA cumplió un papel importante en la imposición de las dictaduras latinoamericanas bancadas por Estados Unidos en el marco del Plan Cóndor. En la Escuela de las Américas, donde se egresaron dictadores como Videla y Massera, o Banzer y Pinochet, los militares aprendieron los métodos de tortura y terrorismo de Estado que después aplicarían contra los pueblos, en un proceso del que también formó parte la CIA.
Incluso, según el periodista estadounidense A. J. Langguth, la CIA ofició como intermediaria en encuentros entre la Triple A, escuadrones de la muerte brasileños y agentes de Uruguay. La división de servicios técnicos de la CIA otorgó equipos de tortura tanto a Argentina como a Brasil.
Estados Unidos y las burguesías latinoamericanas impulsaron regímenes dictatoriales, entre otras cosas, para derrotar a las masas que venían de protagonizar levantamientos populares. En Argentina se respiraban los aires del ascenso revolucionario del Cordobazo, en Bolivia había surgido la Asamblea Popular Boliviana tras una rebelión obrera-campesina y en Chile tuvo lugar un proceso de lucha de los trabajadores que incluyó el armamento de varios sectores.
Los que impulsan estos acuerdos y enjuagues son los mismos que promueven el verdadero terrorismo: las guerras, las masacres, la invasión de países, los genocidios. Estados Unidos banca la política de exterminio del pueblo palestino llevada adelante por Israel, que ahora está sembrando el terror en el Líbano mientras los yanquis hacen lo propio en Irán.
Como parte de esta orientación pro imperialista, el gobierno de Milei también ha firmado acuerdos para que las empresas norteamericanas se apropien de las riquezas del país, ha pactado con el FMI un ajuste contra los trabajadores y apoya todas las aventuras guerreristas del imperialismo y del sionismo.
Fuera yanquis de Argentina y América Latina.




