Políticas
9/4/2026
Los ocupas libertarios están hundiendo el Pami
Derrotemos la política vaciadora del gobierno.
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Pami.
El cierre de clínicas privadas que atienden afiliados del Pami en Marcos Juárez y Calamuchita, en el interior de la provincia de Córdoba, obliga a miles de afiliados a tener que trasladarse más de 100km en el caso de que puedan conseguir algún turno para las especialidades, los cuales pueden llegar a demorar hasta seis meses.
Esta gravísima situación fue denunciada por los propios afiliados con movilizaciones en las dos localidades, que alcanzaron una repercusión nacional; a un punto tal que la mayoría de los medios nacionales de información, en todos los formatos, se ocupan del tema porque estos cierres de clínicas y centros de atención pueden extenderse a todo el país.
En Córdoba, esta falta de atención de hecho acarrea suspensión de tratamientos con las graves consecuencias que esto provoca en la salud de adultos mayores. Numerosos intendentes del interior cordobés denuncian que los hospitales provinciales y dispensarios comunales están siendo desbordados por la demanda de atención que debería garantizar Pami. Estos intendentes denuncian que Pami ya acumula una deuda de miles de millones de pesos con esos municipios, mientras que los servicios locales tienden a colapsar.
También se acumulan las deudas de Pami con las farmacias más chicas, que en algunas localidades están dejando de atender afiliados. Este es el caso de la única farmacia que brindaba este servicio en Yacanto de Calamuchita, lo que obliga a tener que trasladarse 30 km hasta Santa Rosa para poder obtenerlo y seguramente esta situación se replica en muchas localidades.
El golpe que esta situación significa para las condiciones de vida y salud adultos mayores es demoledor y se suma a la quita criminal de los medicamentos que tenían cobertura del 100%.
Desde Pami central, con el interventor Leguizamo, hasta la última UGL del país, están manos de estos “libertarios” depredadores que están conduciendo a nuestra obra social a este cuadro de derrumbe.
En los medios abundan los comentarios de que la situación en Pami es consecuencia de las internas feroces entre Karina 3% y el asesor “estrella” Santiago Caputo.
Lo cierto es que los fondos tributarios que ingresaban para el financiamiento del Pami con el 28% del Impuesto País ya no ingresan por la eliminación de este impuesto y no han sido reemplazados.
El Pami es un organismo público no estatal y autárquico y su fuente principal de financiamiento son los aportes de casi todos los trabajadores en relación de dependencia (el 3% de sus salarios) y de otro 3% de aporte patronal por cada trabajador (un total aproximado de 10 millones); también los aportes de los propios afiliados, con porcentaje de los haberes del 3% y que llega hasta el 6% en los más altos abarcando a 5,5 millones de afiliados.
Todo estos aportes generan una inmensa caja que es una de las importantes del país y que por tal razón tanto su “control” como el de Anses son virtualmente asaltados por todos los gobiernos de turno. Los interventores son ocupas del Pami, ya que la ley 19.032 que le dio origen al instituto establece que su directorio tiene que estar integrado por 11 directores de los cuales 7 tienen que ser electos por sus propios afiliados. Entonces ahora es una cuestión vital plantear la expulsión de esta intervención criminal y que los directores sean electos por las y los afiliados.

¿Quién controla Pami?
Si se ingresa a la página de internet del Pami podemos informarnos de que los organismos que controlan su presupuesto y su ejecución son la Sigen (Sindicatura General de La Nación) y una Auditoría Interna. Según el último informe de estos organismos, que tiene fecha de enero 2026, y analiza el presupuesto de todo el año 2025 y que es del orden de los 5 billones de pesos, no tiene ninguna observación sobre su ejecución. O sea, para estos organismos de control las cuentas están perfectas.
Pero como todos los medios informan la realidad del instituto y la deuda acumulada por la mala utilización de estos fondos monumentales y/o su malversación por parte de esta banda de usurpadores tiene tal gravedad que hay ya quienes sostienen que el Pami está en quiebra.
Los trabajadores del Pami denuncian el vaciamiento de la obra social
En Pami comenzaron las apretadas para retiros voluntarios en un cuadro de salarios en ruinas y denuncias de que comenzarían a producirse despidos, desguaces y/o cierres de Ugls (unidades de gestión locales), es decir un proceso de vaciamiento que por supuesto resentirá una atención ya deteriorada a los afiliados.
Es indudable que la defensa del Pami debe ser una causa nacional y no solo de los afiliados. Todos los trabajadores activos y jubilados somos víctimas de este desastre. Y en primer lugar se impone una lucha común de afiliados y trabajadores del Pami.
Abajo la intervención del Pami. Elección de los directores por los afiliados y los trabajadores. Restitución inmediata de los medicamentos con cobertura del 100% y de la totalidad de las prestaciones en todas las localidades del país. No a los despidos y “retiros voluntarios”. No al desguace.




