Políticas
20/10/2026
Milei festeja el saqueo de Vaca Muerta y se ríe de que los trabajadores no lleguemos a fin de mes
La renta petrolera y agroexportadora se concentra en pocas manos y encarece la vida.

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Javier Milei estuvo en la AOG (Argentina Oil & Gas Expo) Patagonia 2026, en Neuquén, celebrando el récord de producción y exportaciones petroleras, mientras negaba que los trabajadores no lleguen a fin de mes. La política que reivindica para Vaca Muerta garantiza la renta extraordinaria de un puñado de exportadores a costa de los salarios y mayor inflación. El negocio energético convive con el encarecimiento de los combustibles y los alimentos, los despidos y una actividad económica en crisis, mientras el gobierno sigue dependiendo del endeudamiento para sostenerse.
El presidente destacó que la producción de petróleo de Vaca Muerta pasó de un promedio de 310.000 barriles diarios en 2023 a más de 670.000 en agosto de 2026. La producción nacional llegó a 932.000 barriles diarios, superando el récord histórico de 1998. Milei atribuyó estos resultados a la eliminación del barril criollo y a la desregulación de los precios dispuesta con el DNU 70/23.
La liberación de los precios permite que las petroleras equiparen los valores internos con los internacionales, aunque el petróleo se extraiga en el país. Así, los récords que el gobierno presenta como un logro nacional se traducen en mayores ganancias para las empresas y combustibles más caros para los trabajadores, con efectos sobre el transporte, la producción y el conjunto de los precios.
El derrame que nunca llega
Milei también cuestionó la teoría del derrame, aunque salió al cruce de quienes ponen en duda sus supuestos beneficios económicos. Para descalificar la afirmación de que la gente no llega a fin de mes, preguntó “si se quedan sin plata al día 20, me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer y sin beber?”, una provocación, cuando millones de trabajadores llegan con dificultad al final del mes porque sus ingresos pierden frente a los precios, necesitan endeudarse o buscan un segundo empleo para cubrir sus gastos.
El presidente celebró, además, el supuesto boom de la construcción en Neuquén y felicitó al gobernador Rolando Figueroa por la expansión de viviendas, parques industriales, hoteles, oficinas y restaurantes. Sin embargo, se trata de sectores que a nivel nacional se encuentran en franca caída. El Rigi, incluso, no garantiza siquiera el crecimiento de las inversiones colaterales, dependientes de los proyectos anunciados.
La misma lógica opera con las exportaciones agrarias y de carnes. Los capitalistas venden al exterior y presionan sobre los precios internos de alimentos y materias primas, mientras las petroleras aprovechan los valores internacionales para encarecer los combustibles locales. Los trabajadores terminan pagando precios internacionales por bienes producidos en el país, mientras los beneficios se concentran en un puñado de grupos económicos. El único derrame es una transferencia de ingresos desde la población trabajadora hacia los capitalistas.
Récords de exportación, crisis económica
La orientación oficial tampoco consigue resolver los problemas estructurales de la economía. Los sectores favorecidos por las exportaciones no garantizan una reactivación industrial ni la creación de empleo, mientras crecen los cierres de empresas, los despidos y el deterioro del consumo. La renta extraordinaria de la energía convive con una economía golpeada por la recesión.
Del acuerdo anunciado con Estados Unidos por miles de millones de dólares para desarrollar infraestructura energética aún está por verse su cumplimiento en un cuadro internacional de suba de las tasas de interes y retracción de capitales. Además de que reforzarpia la apuesta oficial por convertir al país en una plataforma exportadora. Pero las inversiones y los dólares que ingresan por un lado salen por el otro con el pago de la deuda o la importación de insumos industriales.
Los récords de Vaca Muerta no pueden medirse al margen de las condiciones de vida de quienes trabajan. Mientras Milei festeja las ganancias de las petroleras y los exportadores, los salarios pierden poder adquisitivo gracias a los techos paritarios y a la reciente reforma laboral antiobrera. Frente a este modelo de los exportadores, es prioritario defender los ingresos de los trabajadores y el empleo, nacionalizar todo el sector y poner la producción energética bajo control de los trabajadores, para que los recursos del país estén al servicio de las necesidades populares y no de las ganancias de un puñado de capitalistas.




