Políticas
4/9/2026
Milei reivindicó a Pinochet y al gobierno chileno, dos enemigos de la causa Malvinas
El mismo día de la cadena nacional sobre las islas.

Seguir
Horas antes de su intervención en cadena nacional por el tema Malvinas, el presidente Javier Milei participó este jueves 3 en Chile de una cumbre de la ultraderecha mundial y se reunió con su par chileno, José Antonio Kast. La visita aporta elementos para entender el carácter completamente demagógico de sus anuncios posteriores sobre la soberanía de las islas.
En el foro desarrollado en Santiago, Milei reivindicó la dictadura de Augusto Pinochet, al señalar que "tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por 40 años". Esta aprobación de una de las dictaduras más sanguinarias que conoció el Cono Sur ya es suficientemente instructiva de los objetivos políticos y de lo que significa la "libertad" para el presidente argentino. Pero hay algo más. Pinochet, mientras en forma oficial se declaraba neutral en el conflicto por Malvinas, cooperaba secretamente con los británicos. Es decir que, el mismo día en que Milei se llenó la boca hablando de la "causa nacional", homenajeó a uno de los máximos saboteadores del reclamo argentino. A esta altura, no nos nos sorprende. Después de todo, Milei es un admirador confeso de Margaret Thatcher.
Tras su intervención en el foro, Milei se reunió con José Antonio Kast, otro de los referentes de la ultraderecha continental, que asumió el poder en Chile en el mes de marzo. El de Kast es un gobierno afín al de Milei. Comparte su afán por la motosierra: durante la campaña electoral, prometió un ajuste del gasto público del orden de los 6 mil millones de dólares en 18 meses. Comparte, también, el respaldo a los grandes grupos empresarios: apadrinó una reforma tributaria que redujo el impuesto a la renta del 27 al 23%, argumentando que posibilitará el crecimiento económico. Y comparte, finalmente, su orientación represiva: impulsó un "Registro de Vándalos e Incivilidades" (sic), que implica la pérdida de beneficios sociales para manifestantes "violentos", al estilo del registro que quiso imponer Patricia Bullrich contra el movimiento piquetero en Argentina.
Además, por estos días, el dirigente chileno promueve una norma que posibilitaría la imposición de un estado de excepción con amplias facultades para el presidente, que podría, en ese lapso, declarar a criterio a determinadas organizaciones como "terroristas". Además, limita la libertad de reunión y de movimiento, permite la requisa de bienes y la entrega de zonas del territorio al control de Carabineros y las Fuerzas Armadas. Otro "libertario". Este jueves, en coincidencia con la reunión bilateral, los estudiantes nucleados en la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) se movilizaron contra el ajuste y la represión.
Kast, que se posicionó a favor de la invasión de Venezuela y el endurecimiento del bloqueo a Cuba por parte de los Estados Unidos, ha dado sus propios pasos en la causa Malvinas, pero a favor de los kelpers. Este jueves 3, el mismo día de la cadena soberanista del presidente argentino, se supo que Chile acordó una ruta comercial marítma con la Corporación de Desarrollo de las islas, que unirá, desde noviembre, Punta Arenas y Puerto Argentino, separadas por 1.000 kilómetros.
En definitiva, la gira de Milei por Chile ilustra la farsa de los anuncios posteriores acerca de Malvinas. El presidente argentino, que hasta aquí planteaba posponer el reclamo soberano ("hay un conjunto enorme de elementos en común en el que nosotros podemos trabajar con el Reino Unido sin que tengamos que estar discutiendo y peleando por un tema que entendemos que su solución va a demandar tiempo”, le dijo en 2024 a la BBC) y hablaba de "respetar la decisión de los isleños", se enfoca en el tema ante la caída de su popularidad y la crisis de su gobierno, prometiendo, además, que como peones de Estados Unidos se podría alcanzar la soberanía en las islas.
A este gobierno alineado con el imperialismo yanqui y el sionismo, la causa Malvinas le queda demasiado grande.



