Políticas
6/4/2026
No Sáenz, el PJ es como vos, como Jalil, Jaldo y compañía
Sáenz dice que el PJ es como el Partido Obrero…

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Gustavo Sáenz.
En una extensa entrevista publicada en La Nación el 5/4 el gobernador salteño Gustavo Sáenz se queja de la intervención del kirchnerismo a los PJ de Salta, Jujuy y Misiones, y afirma que estarían siguiendo la línea de “oponerse a todo lo que hace Milei” como el Partido Obrero. En el mismo texto justifica plenamente su complicidad y la de los gobernadores en general, para sostener lo esencial del ajuste capitalista de Milei: Ley Bases, Reforma laboral y ahora la Ley de glaciares. Lo hace y al mismo tiempo se queja de que crece la desocupación y en los pueblos los que pierden el empleo “ni siquiera tienen la opción de laburar en Uber”,los salarios provinciales pierden contra la inflación, cae el consumo y crece el endeudamiento, las tasas son altas, las rutas están intransitables, Milei no cumple con los compromisos de obras y las inversiones no llegan porque falta infraestructura, gasoductos, internet, comunicaciones, etc. En el extremo del cinismo, Sáenz se queja de la suba del transporte cuando acaba de aplicar él mismo un boletazo en Salta.
De nuevo la cantinela de que los gobernadores serían victimas del poder central y no sus cómplices en la ejecución de este histórico ajuste antiobrero y antinacional.
La verdad es que los gobernadores, en especial los de las provincias mineras, son los más incondicionales defensores del negocio, los que promueven la ley de glaciares para otorgar permisos a su sola firma para los yacimientos en zonas con reservas de agua; el Rigi, que no solo les otorga beneficios impositivos extraordinarios sino que permite a las mineras importar hasta el último de los insumos sin IVA y con arancel 0, lo que reduce aún más las posibilidades de trabajo local en la minería; las regalías miserables en el 3% del valor boca mina, incluso por debajo del máximo que se ha establecido en el 5%; son, desde siempre, los promotores de una regionalización de los convenios laborales a la baja, por eso entre otras cosas mandaron a aprobar la ley laboral negrera.
Cuando Sáenz afirma que el Partido Obrero se opone a todo este ajuste que está destruyendo al país, a sus trabajadores, su economía y a su medio ambiente, tiene razón… pero no dice por supuesto que lo hacemos como parte de la lucha por una reorganización social de conjunto en función de los intereses de los trabajadores, contra el saqueo de los recursos de la provincia y el país.
Miente, sin embargo, cuando en el marco de una disputa con Cristina Kirchner por el control de aparato del PJ local acusa a los interventores de copiar la política del PO.
Hace no menos de dos meses CFK entronó en la intervención a Kosiner, un delfín del exgobernador Urtubey que ya fue en la última elección el candidato de Cristina en Salta.
Como sabemos, Urtubey fue gobernador por 12 años, en los que gobernó para los mismos grupos económicos que Sáenz. Fue Urtubey el que viajó con CFK a Canadá en 2010 para reunirse con los gerentes de las mineras, entre ellos la Barrick Gold. A la vuelta CFK vetó la Ley de Glaciares que había impulsado Bonasso. Urtubey y otros gobernadores mineros trajeron un proyecto de Ley de Glaciares provincial redactado por las empresas para que la autorización para trabajar en las zonas de glaciares y periglaciares quede en manos de la provincia. Como luego la Corte Suprema volteó ese intento por anticonstitucional ahora lo están tratando de imponer mediante una nueva ley nacional de presupuestos mínimos.
Bajo el macrismo, Urtubey anduvo en devaneos con la derecha peronista de Massa, Schiaretti y al final terminó de vice de Lavagna.
Hay cómplices y cómplices…
Resulta imprescindible entender que hay muchas maneras de ser cómplices de Milei. En las votaciones de la ley laboral hubo arreglos por votos a favor (de todo el bloque armado por Sáenz) pero también ausencias y abstenciones de otros sectores del peronismo y de los gobernadores de Provincias Unidas, de modo que la ley salga, sí o sí.
La CGT dirigida por el PJ bloqueó cualquier plan de lucha y, más aún, la convocatoria a una huelga general, una vez que se garantizó que la ley no iba a afectar las cajas de los burócratas de los gremios.
CFK mantuvo un silencio cómplice mientras se aprobada la ley esclavista luego de que en varias de sus cartas se hubiera pronunciado por una modernización laboral justo la calificación que adoptó Milei para su contrarreforma laboral.
Las senadoras Corpacci de Catamarca, muy allegada a CFK, y Moisés de Jujuy, apoyaron el Rigi y votaron la reforma a la ley de Glaciares.
Resulta imprescindible para el enorme espectro de trabajadores y sectores populares que nos proponemos derrotar a Milei poner blanco sobre negro esta realidad sobre el papel de todas las fracciones del PJ y sus responsabilidades en el sostenimiento de Milei. Sáenz no es un “traidor” que se salió del camino nacional y popular, es un continuismo perfecto de los gobernadores peronistas de los últimos 30 años en Salta, alcahuetes de las mineras y de la oligarquía.
Cuando a Sáenz le preguntan sobre Kicillof y las alternativas para 2027 se pronuncia a favor de una interna donde vayan todos juntos, lo mismo que acaba de apoyar Grabois. Por su parte CFK se acaba de reunir con Pichetto, mostrando que entre el bando de los llamados “traidores” y de los supuestos “opositores” no hay barreras y que discuten un frente para que, si llegara a caer Milei, no se caiga el ajuste capitalista que todos defienden.
No es posible derrotar a Milei e imponer una salida en defensa de los trabajadores, sin superar al PJ.




