Políticas
21/4/2026
Peter Lamelas comenzó su gira imperial con el ojo en el litio de las provincias del norte
El embajador yanqui visitó Jujuy y Salta, donde atacó a China para restringir el negocio minero al interés imperialista.

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Milei junto a Peter Lamelas.
El embajador norteamericano en la Argentina, Peter Lamelas, inició una recorrida por las provincias argentinas. Comenzó por Jujuy y Salta, para fomentar los negocios del imperialismo norteamericano en la región, especialmente en la minería del litio, donde pisa fuerte China, y planteó abiertamente el desplazamiento del gigante asiático. Una contienda que no acarrea ningún beneficio para los trabajadores, sino a un puñado de multinacionales que vienen a explotar los recursos a expensas del pueblo trabajador y el ambiente. Es además de una disputa estratégica por el control de la región, subordinando a la Argentina como una colonia al servicio de los intereses norteamericanos.
La visita del embajador Peter Lamelas es la consecuencia directa de su compromiso de venir a promover los negocios norteamericanos en un raid de visita a los gobernadores, recordándoles dónde debe estar su lealtad en tiempos de alineamiento internacional del gobierno de Milei con el imperialismo yanqui y el gobierno de Donald Trump.
“Voy a recorrer todas las provincias de Argentina, porque Argentina no es solamente Buenos Aires. Quiero conocer a la gente y ver qué podemos hacer en negocios con los Estados Unidos”, manifestó el embajador.
Lamelas fue al grano en la intención del gobierno norteamericano de desplazar al Estado chino de los negocios mineros y del control del litio en el norte argentino, señalando que los estadounidenses “no prestamos atención, y los chinos se metieron aquí”, y que ahora era preciso revertir esa situación ya que se trata de enfrentar a “... un sistema controlado por un gobierno comunista, que usa ese control para manejar la información y a la gente”.
La respuesta por parte del Estado chino no tardó en hacerse escuchar, manifestando lo que es de público conocimiento que los Estados Unidos mantienen una amplia inversión directa en la “China comunista” y que muchos de los proyectos mineros local son en asociación con multinacionales capitalistas. Desde la embajada china se limitaron denunciar un intento de posición monopólica de los Estados Unidos apelando a la Doctrina Monroe para reivindicar su derecho “capitalista” a establecer asociaciones directas con el Estado argentino.
Estamos ante una disputa por el control de recursos estratégicos y por el dominio de los negocios y la explotación minera en el país, donde los Estados Unidos buscan consolidar su dominio y capitalizar la subordinación del gobierno nacional de Javier Milei en su favor, así como los “favores” y dependencia respecto al FMI y sus revisiones periódicas.
Quienes aparecen como colaboradores de este proceso son los gobernadores, empezando por Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Sáenz (Salta), quienes operan como socios menores de las multinacionales mineras en sus provincias, facilitando un negocio que solo genera un puñado de puestos de trabajo, llevándose millones de dólares al exterior a cambio de centavos de regalías y dejando un pasivo ambiental inmenso en la región. A pesar del servilismo que mostraron ambos mandatarios e incluso los opositores peronistas, lo cierto es que es decisivo el peso de las mineras chinas en la explotación del litio en el norte argentino, también por la colaboración de los mismos gobernadores.
Se trata de la misma orientación y lobby patronal que dio lugar a la sanción de las modificaciones a la Ley de Glaciares para habilitar la explotación minera en las zonas periglaciares, por lo que cabe esperar que Lamelas, más temprano que tarde, también visite las provincias afectadas para cerrar negocios en favor de las multinacionales norteamericanas.
La recorrida de Peter Lamelas debe caracterizarse como parte de la agenda imperialista para dominar los negocios del país y como parte de su estrategia geopolítica para subordinar bajo su control a toda la región, con la colaboración de los gobernadores y el gobierno nacional. Una agenda reaccionaria que hay que derrotar con la movilización popular y con las puebladas contra los negocios de la megaminería y las grandes multinacionales en nuestro país.





