Políticas
29/8/2026
Por qué Milei se sintió tan cómodo en la ORT
La dirección del colegio ORT y la Daia comparten su discurso violento y macartista, igual que su apoyo al Estado genocida de Israel.

Seguir
integrante de Judíes x Palestina y de Tribuna Docente
El presidente Javier Milei, acompañado por la Daia, fue a la Escuela ORT a dar un supuesto discurso sobre inteligencia artificial y ética. El resultado fue un engendro adoctrinador, violento y antiizquierda, que se apoyó en citas bíblicas para asociar una vez más al judaísmo con el sionismo y el capitalismo.
Milei, que acusa de adoctrinadores a las y los docentes que enseñamos Educación Sexual Integral o que planteamos debates abiertos sobre diversos temas, llevó adelante un discurso completamente antipedagógico y anticientífico, afirmando hechos sin pruebas, y en un tono totalmente inapropiado para un ámbito educativo. Pero, más allá de esto, veamos por qué fue a esa escuela, y qué es lo que esta representa para la comunidad judía argentina.
¿Qué tipo de escuela es la ORT?
La dirección de la ORT se autoproclama como al frente de una institución educativa privada de prestigio académico de la Argentina, históricamente identificada con un sector progresista y laico de la comunidad judía local. Cuando entramos al sitio web de la escuela podemos encontrar su misión educativa: “ORT Argentina es una institución judía abierta a la sociedad, pluralista e inclusiva en las dimensiones académica, social, económica, religiosa e ideológica”. También varios de sus principios educativos como: “Brindar a los jóvenes una sólida formación cívica basada en los valores éticos y filosóficos del humanismo judío”.
Veamos sólo algunos ejemplos de por qué la ORT no es nada de lo que predica.

Despidos y persecución contra la organización docente y estudiantil
En 2019 un grupo grande de docentes comenzó a organizarse para tener un cuerpo de delegados que los represente sindicalmente. Quienes trabajamos en el ámbito educativo sabemos que no es fácil la organización en las escuelas privadas, ya que las patronales suelen oponerse, perseguir y despedir a les docentes que quieran hacerlo. ORT no era una excepción: ante intentos previos de organización la escuela ya había llevado a cabo despidos, lo cual llevó a que les docentes tengan que organizarse de forma clandestina casi hasta la elección misma de les delegades.
La representación gremial tuvo que ser finalmente aceptada por las autoridades, aunque la situación fue desde el comienzo muy tensa, al punto que el mismo año despidió a diez activistas docentes. La ORT tuvo que pagar indemnizaciones por discriminación sindical e ideológica. Dos años más tarde despidieron a dos activistas más, luego de organizar la adhesión a un paro masivo de CABA. Hoy en día la escuela interroga en las entrevistas laborales acerca de las opiniones sobre la organización gremial.
Ese cuerpo de delegados docente, junto a la organización estudiantil, también tuvo que dar una batalla contra las autoridades de la institución para poder llevar adelante jornadas ESI científicas y laicas. Los estudiantes llegaron a hacer una sentada reclamando tener educación sexual y fueron burlados por las autoridades quienes los mandaban a “aprender viendo películas”.
A partir de lo que sucedió esta semana, aparecieron testimonios como los de Nicolás Dvoskin quien en su cuenta de X relata cómo en 2002 sufrió diferentes tipos de censura por parte de la escuela cuando quiso referirse a los 20 años del retorno de la democracia en un discurso escolar.
Palestina e Israel
Les docentes de ORT tienen prohibido hablar de la historia del Estado de Israel. Prohibido. ¡Vaya pluralidad en las dimensiones académica, social, económica, religiosa e ideológica! Esos temas son exclusivos de las clases de “Historia judía”. Imaginemos una clase de historia del siglo XX en la que de pronto hay que cortar un pedazo, y seguir (quién sabe cómo) más adelante, con un nuevo estado colonial constituido.
En junio de este año estudiantes de quinto año tuvieron una charla con Ido Kander, un sargento de las FDI que estuvo desplegado en Gaza. La charla fue organizada por la Organización Sionista Argentina y la Organización de los Soldados Heridos de Tzahal y giró alrededor de la “superación personal” luego de ser herido mientras participaba del genocidio del pueblo palestino en Gaza.
Además, cualquier crítica a la política de Israel es tildada de antisemita. Esto se profundizó luego de las acciones de la resistencia palestina del 7 de octubre de 2023, y terminó con la escuela despidiendo a dos docentes que osaron mencionar el tema. El año pasado un grupo de exalumnes escribió una carta en la que sostenían: “sentimos el deber ético y humano de manifestar nuestro desacuerdo con cualquier tipo de apoyo -económico, simbólico o político- al accionar del Estado de Israel en la Franja de Gaza y en los territorios palestinos ocupados. Lo que está ocurriendo no es una guerra, es un genocidio”. Planteando además la contradicción entre haber recibido años de formación contra el holocausto nazi, para ser convocados luego a apoyar el genocidio al pueblo palestino.

Repercusiones
Contra la decisión de las autoridades de invitar a Milei circuló entre exalumnos, profesores, trabajadores y familias una carta que tenía como título “Rechazamos la presencia de Javier Milei en las escuelas ORT”. Los principales puntos del rechazo tienen que ver con la intolerancia del presidente, su negacionismo de los crímenes de la última dictadura y sus insultos hacia el periodismo y quienes lucharon por el aborto legal. La carta además sostiene que: “Desde su fundación hace ya noventa años, las Escuelas ORT construyeron una comunidad educativa basada en los valores humanistas que caracterizaron desde sus orígenes a la colectividad judía argentina”.
Un paso correcto. Aunque, lamentablemente, la carta no hace una sola mención al apoyo incondicional del presidente a Israel y su política genocida, colonial y supremacista sobre el pueblo palestino. Tampoco se rechaza su alineamiento con Trump.
Saludamos como un rasgo positivo y progresivo las críticas de exalumnos y exprofesores del colegio por este accionar reaccionario de la dirección.
“Marxismo satánico”
Milei se refirió al marxismo como satánico. Pero si hay algo que caracteriza al presidente es su falta de originalidad intelectual: uno de los estereotipos antijudíos más viejos es el de acusarnos de ser satanistas. Es decir que Milei, en un colegio de la comunidad judía, usa una especie de insulto judeófobo… para referirse a un judío como lo era Karl Marx. Ni hablar de cómo el régimen nazi, que llevó a cabo la mayor matanza de judías y judíos de la historia en el holocausto, se valió entre otras cosas de la identificación con las ideas de izquierda y marxistas.
La realidad de instituciones de la comunidad judía argentina como la ORT, la Daia y muchas otras distan mucho de representar aquellos valores de judías y judíos que se identificaron siempre con el socialismo, el anarquismo, el humanismo y con las luchas de la clase obrera contra toda opresión. La Daia persigue judicialmente a quienes se solidarizan con el pueblo palestino y denuncian el genocidio, como es el caso de Vanina Biasi. Pero aunque persigan, despidan e intenten amedrentar, ya nadie se calla ante los crímenes del sionismo. En todo el mundo seguimos peleando por la libertad de Palestina y contra el colonialismo sionista.




