Políticas

15/9/2026

PTS-MST, la desvalorización del sindicalismo combativo

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Sindicatos combativos

En oportunidad de la última reunión de organización de cara a la marcha de la bronca del día 19 de septiembre se pusieron de manifiesto los principales planteos de “los organizadores” respecto del ordenamiento de la movilización. Los mismos han clarificado lo que hasta el momento se encontraba en el marco del debate de ideas. El PTS y el MST han realizado una propuesta de movilización que clarifica sobre qué base social pretenden apoyarse estas corrientes en esta etapa, dejando en segundo plano a las organizaciones recuperadas de los trabajadores y también, el concepto de aparato con el que se manejan.

En primer lugar, defendieron a rajatabla que en la cabecera de la movilización exista un cupo de dos compañeros “por organización”. Hasta aquí, se podría juzgar razonable. Sucede que la propuesta del PTS y el MST incorpora a los dirigentes sindicales, piqueteros, estudiantiles, etc., dentro de ese cupo. Es decir que cualquiera de los sindicatos recuperados de manos de la burocracia sindical debe pasar por el “cupo” de un partido para poder participar de la cabecera. En la propuesta del PTS y el MST, los docentes universitarios no pueden estar representados como tales en la cabecera, ni los trabajadores del neumático, ni los ferroviarios de la zona oeste, y así sucesivamente. Esta posición, que constituye una verdadera proscripción a las organizaciones que forman parte central de la construcción de una alternativa a la burocracia sindical en la Argentina, es absolutamente inaceptable y explica el método y la orientación de quienes se arrogan el comando de la movilización “autoconvocada” del 19. De nuestra parte, defendimos el derecho de las organizaciones obreras a estar representadas por quienes los trabajadores han elegido para ese fin.

Tomemos un ejemplo de a dónde lleva esta posición del PTS y el MST. En las reuniones se informó que la CTA(A) estaría evaluando participar de la movilización. En ese caso, para el PTS y el MST, en la cabecera estaría presente “Cachorro” Godoy, pero no los secretarios generales del Sutna, la AGD-UBA, Ademys, la UF Haedo o el Suteba La Matanza. ¿O a Godoy se le impondría un cupo por su filiación política al peronismo? Como se ve, la política del PTS y el MST apunta a la “amplitud” hacia el peronismo, mientras se opera una proscripción a los dirigentes obreros que militan en la izquierda.

Esta proscripción a los sindicatos combativos se complementa con la posición del PTS y el MST de relegar a las organizaciones obreras a un segundo plano en la movilización. Han propuesto que detrás de la cabecera se encuentren las “organizaciones de la sociedad civil” (sic Laura Cano del PTS). Frente a nuestra consulta respecto de tal afirmación, la respuesta de ambas organizaciones fue que encabecen las organizaciones de la cultura, de la mujer, estudiantiles, ambientales, de derechos humanos y “gente suelta” que vendría a la movilización. O sea, todos menos las organizaciones sindicales combativas y el movimiento piquetero independiente y combativo. Esta política de ir a fondo por relegar a las organizaciones obreras fue un viraje respecto de una primera propuesta que los incluía en la primera parte de la movilización. Los argumentos para llevar adelante esta política han sido de lo más variados, pero fundamentalmente, el PTS y el MST han señalado sin sonrojarse que se trataría de “romper con lo viejo”, cambiar “las viejas estructuras” y argumentos de ese tenor. Es posible que el lector no dé crédito a este pronunciado viraje que operan estos partidos contra las organizaciones de la clase obrera; sin embargo, es lo que el PTS viene anunciando repetidamente en sus textos y en las palabras de sus voceros políticos. Aquí aparece en forma visible lo que el PTS ha dado en llamar la “nueva clase trabajadora”. En las propuestas hacia esta movilización queda expuesta la estrategia de fondo de esta organización, que le da la espalda a la clase obrera que se organiza contra la burocracia sindical, mientras busca armarse de una base social con un carácter de clase difuso.

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad

A pocos días de la realización de la “marcha de la bronca”, el FIT-U no se ha pronunciado como tal frente a la movilización. A pesar de que el Partido Obrero insistió en repetidas ocasiones, presentando diferentes textos para que fueran aprobados por el FIT-U, el PTS y el MST se negaron a que el Frente de Izquierda formara parte como convocante de la movilización. Mientras en el pasado reciente el PTS oponía el FIT-U al Plenario del Sindicalismo Combativo, el movimiento piquetero independiente y los jubilados en lucha para intentar “comandar” acciones o movilizaciones, ahora el Frente de Izquierda ha desaparecido del escenario y es sustituido por la “autoconvocatoria”. No solo eso, sino que el FIT-U ni siquiera forma parte de la misma. El rechazo por parte del PTS y el MST a que el FIT-U exponga con claridad con qué programa se moviliza y marque desde su lugar una perspectiva política constituye una disolución a los fines de la “amplitud”. Esto, dicho explícitamente en diferentes intervenciones públicas como en Parque Lezama. En palabras de Celeste Fierro (MST), cualquier delimitación con el peronismo (o incluso nombrarlo explícitamente) se contrapondría con la tan mentada “amplitud” que pretenden darle a esta iniciativa. La concesión al nacionalismo es explícita y abierta, y marca el horizonte que persiguen estos sectores del FIT-U. La política de “tender puentes” con el nacionalismo se ha transformado en la orientación central del PTS y el MST, que han relegado cualquier delimitación en favor de una amplitud hacia el peronismo mientras se relega a las organizaciones obreras que le dan batalla a la burocracia peronista en sus lugares de trabajo.

El Partido Obrero ha realizado propuestas claras y se movilizará defendiendo una orientación de lucha contra el gobierno de Milei y con total independencia a las diferentes variantes del nacionalismo que ha sido el principal colaborador en la “gobernabilidad” de Milei mientras se procesó uno de los mayores ataques que la clase obrera argentina haya conocido. Insistimos con la necesidad de un pronunciamiento claro del FIT-U que tenga como eje ganar las calles con un programa de lucha para terminar con el gobierno de Milei y de una salida que exprese abiertamente la lucha por un gobierno de trabajadores. Al mismo tiempo, rechazamos cualquier tipo de proscripción a las organizaciones obreras combativas y llamamos a marchar en común a las organizaciones de la cultura, de la lucha ambiental, de la mujer trabajadora y de la juventud para dar una pelea mancomunada con la huelga general contra este gobierno, lo que supone poner a la clase obrera a la cabeza para derrotar a Milei, reforzando la lucha política por un gobierno de los trabajadores y la izquierda. Un programa que es marca registrada del Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad.

Crece la bronca, todos a la calle
Crece la bronca, todos a la calle
Editorial de Gabriel Solano en 14 Toneladas. -
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