Políticas
19/5/2026
“Tormenta negra”: una ofensiva fascista contra los trabajadores más pobres
Con el discurso mediático de la dictadura militarizó 17 villas de la Ciudad de Buenos Aires.
Seguir
Represión policial.
La noche del jueves 14 de mayo, Jorge Macri profundizó su orientación segregadora contra la población más humilde de la Ciudad de Buenos Aires. El megaoperativo incluyó a 1.500 efectivos de distintas divisiones policiales, entre ellas la infame “Pacificación Barrial” que viene de asesinar a Gabriel Gonzalez de la villa 20 durante los festejos navideños. En el conjunto de los barrios se realizaron allanamientos, detenciones, clausuras de negocios de comida, y secuestro de vehículos, todo sin ningún tipo de control judicial ni investigación previa. De las 24 personas detenidas inicialmente, solo 5 quedaron bajo investigación por narcomenudeo, el resto se trató de perejiles cazados al voleo que luego tuvieron que liberar.
Con la excusa de “liberar el espacio público” se avanzó sobre la propiedad de los vecinos para instalar mediáticamente que estos territorios son peligrosos y legitimar el control estatal de forma ilimitada. A Maria de la villa 1-11-14 le tiraron abajo con topadora su local gastronómico con el que se gana el sustento diario, en comunicación con compañeros del partido obrero declaró que su única preocupación es cómo sigue trabajando. En la asamblea que se realizó este sábado 16 en Parque Lezama, Viviana vecina de la villa 31 declaró que su primo, también vecino, fue detenido por el mero hecho de no tener su DNI encima y estar en la calle donde irrumpió Macri con sus matones de la policía de la ciudad. Sumado a ello se viralizaron videos de una topadora destruyendo un comedor del MTE en la carbonilla. Estamos describiendo un virtual estado de sitio en los barrios populares de la mano de Macri y el ministro de seguridad Giménez.
Junto a @JaviAlonsook seguimos desde Puente 12 los avances del megaoperativo de seguridad que se llevó a cabo en Fuerte Apache para desarticular bandas que se dedican al narcomenudeo.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) May 14, 2026
Los allanamientos permitieron detenciones de personas involucradas y la incautación de armas de… pic.twitter.com/vPAyVKOk2W
El show represivo traspasó la general paz
Antes que el Pro ya habían anunciado un operativo los peronistas de la provincia de Buenos Aires en el Fuerte Apache. Kicillof y su ministro de Seguridad Javier Alonso salieron a relucir su iniciativa y a competir con Jorge Macri. En un X el ministro de seguridad bonaerense vuelve con el falso debate adjudicando al asesino de Brenda, Morena y Lara, “Pequeño J” un supuesto origen porteño. Critican los muros de Macri, pero también responden con prejuicios a la población trabajadora de las villas, según ellos serían las porteñas. La “oposición” peronista se sube así a la estrategia electoral de prometer seguridad reprimiendo a la población trabajadora más humilde. Se trata de una política inerte porque como dijeron los propios vecinos, los líderes narcos no están en las villas sino en los countries, y reclutan soldados en la miseria por la falta de perspectiva, de trabajo genuino y el ajuste que descargan en las provincias todos los gobernadores, incluido Kicillof.
Jorgito querido, los argentinos no olvidamos que usted es Macri. Como tal, lo único que nos puede contagiar es su insana codicia.
— Javier Alonso (@JaviAlonsook) May 15, 2026
Hoy hizo gala de su necesidad de figurar y cacareó en los medios que busca "contagiarnos" su pasión por combatir el delito. Sin embargo, la realidad… https://t.co/1jYxZvk04x pic.twitter.com/sc8Jh86sDB
Macri copia a Cacciatore
Con una espectacular cobertura en el horario prime televisivo Jorge Macri fue entrevistado mientras sucedía el operativo en la ciudad. Allí reivindicó su política de hostigamiento a personas en situación de calle y el levantamiento de muros en los cruces con la provincia de Buenos Aires. Además, desarrolló una línea moralista hablando de “defender el estilo de vida porteño” con la presunción de que los habitantes de las villas son delincuentes que ponen en peligro a las “personas de bien”. Macri hace una copia barata del discurso que utilizó el intendente de facto Cacciatore en los ´70 para conseguir un apoyo de la clase media a la política de erradicación de villas con la que se expulsó a 150 mil habitantes al conurbano. No es casual que antes de aterrizar en el estudio de La Nación, Macri haya acompañado personalmente el operativo de la villa 31. Ese territorio fue históricamente codiciado por los promotores inmobiliarios para darle continuidad a las lujosas torres de Puerto Madero, donde se esconden los narcos y delincuentes de cuello blanco. Macri desfila en el barrio obrero para responder sutilmente a influencers como Beltran del grupo inmobiliario Briones que operan en streams de Carajo, reclamando una nueva erradicación de la 31.
Está claro que el eufemismo “limpieza del espacio público” solo vale para las pertenencias y construcciones históricas de los vecinos más humildes, por qué no se habla de limpieza cuando los que ocupan espacios son negocios gastronómicos de barrios lujosos? O eventos deportivos y de entretenimiento? En sí mismo el planteo esconde la defensa del espacio público para los negociados inmobiliarios y comerciales, pero además una discriminación y moralismo que tenemos que combatir y desenmascarar por su carácter fascista.
La política fascista de la dictadura expulsó a miles, pero los barrios populares siguen existiendo en primer lugar por la resistencia obrera pero también porque las propias condiciones de trabajo para quienes habitan esos territorios no permiten modificar esa realidad de existencia. Trabajadores de comedores comunitarios, de casas particulares, prestadores, textiles, obreros de la construcción, comercio, estamos hablando de gremios donde reinan los salarios de miseria, la informalidad contractual y la inestabilidad laboral. Acceder a alquileres formales o créditos hipotecarios para viviendas en otras zonas de la ciudad se vuelve una odisea. La opción es irse al conurbano y padecer las condiciones paupérrimas del transporte público (incluidos sus costos) o quedarse en los barrios populares donde ellos mismos garantizaron su permanencia en la ciudad. Los complejos habitacionales construidos en distintos barrios hoy son demonizados por Macri que miente al decir públicamente que se trata de casas gratuitas, todos los trabajadores pagan esas viviendas en función de sus ingresos.
Frente único contra los gobiernos de los narcos
Si hay algo que demostró el gobierno de Milei, es que el delito organizado lo garantiza el Estado. Luego de esconder al principal candidato de la provincia en plena campaña por su relación con los narcos como pasó con Espert, o de mantener a un jefe de gabinete que no puede explicar cómo hizo para pagar miles de dólares en efectivo para comprar cuatro casas y viajar por el mundo con su familia, quieren hacernos creer que los narcos son los habitantes de las villas. Tampoco Bullrich respondió ante las múltiples denuncias de aportes narcos para su campaña electoral del 2023. La policía de la ciudad reprime y destruye pertenencias de los vecinos de las villas al calor de una campaña mediática de Macri, pero se borra cuando los trabajadores denuncian bunkers o zonas liberadas.
El Polo Obrero y el Partido Obrero se juegan a fondo en desenmascarar esta política fascista, que se da para construir un enemigo interno al que echarle la culpa mientras recrudece la crisis social con cientos de despidos, inflación y estrangulamiento del salario obrero. Necesitamos la unidad de todos los trabajadores de la ciudad y la provincia de buenos aires por nuestros derechos a la vivienda y el trabajo genuino con un salario igual a la canasta familiar. El gobierno nacional, de la ciudad y provincias son responsables del delito organizado y las condiciones de vida paupérrimas de los trabajadores. Como planteamos en la asamblea del sábado 16/5 en Lezama, necesitamos un frente único de todas las organizaciones. Vamos con esta orientación a las asambleas que se realizarán la próxima semana en todos los barrios, e insistimos en la necesidad de una movilización a la jefatura de gobierno porteña.




