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13 de marzo de 2018

Importante 8M en Bahía Blanca

Por Plenario de Trabajadoras Bahía Blanca

Más de 4000 personas se movilizaron en la ciudad detrás de las consignas “Nos paramos contra la violencia machista, contra el ajuste y por el aborto legal” y “El Estado es responsable”.

En el marco de otro Paro Internacional de Mujeres quedó expresado que el movimiento de mujeres crece también en Bahía Blanca y, a su vez, dejó entrever el descontento generalizado ante los ataques del gobierno a las condiciones de vida del conjunto de la clase obrera, la violencia hacia las mujeres y  los números expuestos en los últimos días en todos los medios sobre la cantidad de internaciones y muertes de mujeres por abortos clandestinos –se estima la realización de un aborto cada dos horas en Bahía (La Nueva,  11/3).

Antes de la marcha se llevó a cabo la lectura de un documento firmado por alrededor de 30 organizaciones de mujeres, estudiantiles, políticas y sindicales, que denunció el aumento de femicidios que sigue con el gobierno macrista, la precarización y discriminación laboral, los despidos y suspensiones, y las reformas antiobreras.  Por supuesto también fue parte central de la lectura el reclamo por la inmediata aprobación del proyecto de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito cajoneado 6 veces por el kirchnerismo.

Debates en el movimiento de mujeres

El documento y la marcha fueron preparadas por varias asambleas de mujeres, reunidas mayoritariamente en el Suteba Bahía Blanca. Una de las polémicas con sectores feministas en los que se encuentra la mayoría de la conducción del Suteba (Encuentro Colectivo/Rompiendo Cadenas) rondó sobre si el 8M debía hacer eje exclusivamente en la cuestión de género, al punto tal de proponer un paro “al macho y al patriarcado”. El planteo llegó a niveles insospechados, cuando rechazaron incluir el pedido de justicia por Santiago Maldonado y Rafael Nahuel porque "son hombres y se trata de una fecha de mujeres”. Tampoco hubo acuerdo inicial en mencionar entre las consignas principales en los volantes de difusión el rechazo a la reforma anti-educativa en curso, pero la misma realidad y agudización del conflicto –cierres de escuelas, ceses de docentes, etc- hizo que sola se decantara la necesidad de incluir este punto en el documento central. Sostenemos que escindir la lucha entre “derechos de las mujeres” y “derechos laborales” de las mujeres y el conjunto de los trabajadores termina convirtiéndose en una forma de soslayar nuestros reclamos. El recorte a nuestros derechos maternales, el ataque a los convenios colectivos de trabajo y  los estatutos –entre otras cosas- son sin duda una forma concreta de violentarnos y debe ser el sindicato la herramienta central que tenemos como trabajadoras para expresarnos y organizar la lucha.

El kirchnerismo

La noche anterior a la movilización el kirchnerismo y el Movimiento Evita  (CTEP, que había participado de la mayoría de las reuniones organizativas)  salieron al cruce denunciando “sectarismos” y “discriminación” hacia “otras organizaciones” en el contenido del documento, solicitando que se recorte el texto que había sido debatido durante horas, incluso con su presencia, en varias de las reuniones.  Se trató de una maniobra desesperada. Primero porque el documento denunciaba fuertemente la responsabilidad y complicidad del peronismo, kirchnerismo y massismo en la realidad actual de los trabajadores, ya que fueron ellos quienes votaron a favor del paquete de ajuste y endeudamiento de Cambiemos. Y en segundo lugar, porque horas antes sus mismos dirigentes sindicales firmaron una solicitada donde no solo no se convocaba a un paro para garantizar la presencia de todas las mujeres en la calle, sino que tampoco hacía mención al reclamo de todo un país: aborto legal ya. Luego,  representantes del Consejo Local de las Mujeres que habían estado en las asambleas, en declaraciones públicas expresaron que  “somos mujeres, dejemos atrás las diferencias políticas y religiosas”.

Las compañeras militantes de estas organizaciones deberían sacar sus propias conclusiones: ni sus dirigentes, ni Cambiemos tienen intención de romper lazos con el Vaticano, por el contrario, queda de manifiesto que el fin que persiguen es contener la lucha popular  y continuar con el adoctrinamiento y tutelaje de la mujer a través de la Iglesia.  

El único camino es la organización independiente

Con el Plenario de Trabajadoras y las distintas agrupaciones sindicales hemos dado una batalla política impulsando fuertemente el paro en aquellos sindicatos donde intervenimos habitualmente (Suteba, Aduns y ATE, especialmente).  Organizamos charlas, volanteadas y reuniones de mujeres desarrollando una campaña para colocar como eje central el carácter histórico de clase del 8M y la lucha por la legalización del aborto, denunciando el plan de guerra de Macri y los gobernadores, y la responsabilidad del Estado en todo tipo de violencia hacia las mujeres. 

El balance es sumamente positivo, las mujeres fuimos protagonistas y constructoras de una enorme jornada de lucha organizada desde las bases,  dándole continuidad a las masivas movilizaciones del 14 y 18 de diciembre contra la reforma previsional, del 19F por el aborto legal y del 21F donde la izquierda movilizó en una columna independiente de la burocracia.Logramos poner la lupa en las luchas en curso en todo el país (Fanazul, Inti, Hospital Posadas, Río Turbio, Tabacal, Docentes y estatales) contra los despidos y las suspensiones, a pesar de la negativa de sectores de la centroizquierda y el PJ  dentro de los sindicatos locales.

El día siguiente al 8M, llevamos a cabo una charla abierta con la diputada nacional Romina Del Plá, a partir de la cual hemos elaborado este balance.  La tarea que sigue es clara: ¡sigamos organizándonos en cada lugar de trabajo y estudio en unidad de clase para redoblar la movilización popular  en las calles y arrancar la aprobación del aborto legal, seguro y gratuito!

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