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12 de marzo de 2018

ATEN: Otras 48 horas de paro esta semana

Por Norberto E. Calducci, vocal titular de la directiva provincial de ATEN (por la minoria)

Con una marcha provincial y acampe en Casa de Gobierno y un paro de 48 horas previstos para el miércoles y jueves, continúa la lucha de los trabajadores de la educación de Neuquén.

Durante las asambleas que se desarrollaron a lo largo y ancho de la provincia, se libró una lucha política muy importante. La moción del TEP (conducción provincial alineada con Baradel), que fue la que finalmente se impuso, chocó con el planteo impulsado por Tribuna Docente, de paro de 72 horas con marcha provincial y, fundamentalmente, realizar un Encuentro de Trabajadores de la Educación. En este último punto se concentró la disputa. La moción del Encuentro recogió votos en varias asambleas y en algunas ganó, incluso en varias seccionales dirigidas por el TEP como Centenario, Chos Malal, Loncopue, Añelo, etc. El recuento final de votos arrojó una victoria ajustada, con 596 votos por la moción TEP y 538 votos por la moción de Tribuna Docente.

La dirección Baradelista de ATEN se opone férreamente, así como a convocar a un Congreso de la CTA local, de la cual ocupa la secretaría adjunta. Mientras afirma que el macrismo “viene por todo”, se opone a toda acción organizativa para responder “con todo”.
Antes del inicio del año pasado, un Encuentro que nucleó a más de 500 trabajadores, marcó un rumbo y fue un gran paso organizativo para el plan de lucha. Por eso el TEP se opone a repetir la experiencia este año.

En su lugar, Marcelo Guagliardo (secretario general de ATEN e integrante de la dirección de CTERA) delineó en el plenario de secretarios generales la estrategia general de la burocracia: “pocos paros este año y construir la medida y acumular fuerzas con los movimientos sociales para la batalla de fondo, que es derrotar al neoliberalismo”. Pero como a ese neoliberalismo que “viene por todo” no se lo puede derrotar con poca lucha y “construcciones” en el aire, está claro que la derrota de la que habla Guagliardo, esta puesta en la expectativa electoral del FpV o del Kristinismo en las presidenciales del 2019. Una línea común que comparte con el palco del 21F y toda la burocracia sindical de los que posan de opositores en las CGTs y en las CTAs.

Esa es una estrategia de derrota para el movimiento obrero. En primer lugar, para las luchas en curso, y en segundo lugar (como lo demostraron las treguas del 2016 y 2017), en la medida que la clase obrera sufra una derrota, esto le facilitará el terreno electoral al neoliberalismo que pretende combatir.

De modo que no se trató una simple disputa entre 72 horas de paro o 48 horas de paro, sino de una lucha política de estrategias para enfrentar realmente o no a los que “vienen por todo”.

La semana que viene están convocadas nuevas asambleas para las que nos preparamos con mayor militancia para llenarlas de votos por una estrategia de independencia política de las variantes patronales.
 

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