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10 de marzo de 2018

UPCN firma cláusula gatillo de hambre

Por Francisco Travía

El gobierno nacional se ha anotado una nueva victoria en la confiscación salarial que pretende llevar adelante contra todos los trabajadores. UPCN, oficialista de todos los gobiernos, le puso la firma a un acta paritaria que contempla una “recomposición” de 4,8% en 4 cuotas.
 
Este acta corresponde a la paritaria del año pasado en donde se había establecido que si el IPC superaba el 20% firmado (también en cuotas), se habilitaría una actualización que no consistía en una recomposición automática y retroactiva, sino en la convocatoria a una nueva reunión para su discusión.
 
Cada una de estas cuotas representan 98$ de bolsillo para la categoría más baja de planta permanente en el convenio SINEP, lo que llevaría el inicial a $10.235. En todo el período que abarca la paritaria 2017, el aumento promedio es de un 19%.
 
La paritaria de los estatales del año pasado no solo representó una reducción salarial, sino que fue el primer paso para la destrucción de nuestro convenio colectivo. En ella se introdujeron por primera vez cláusulas de productividad (aunque aún no se han aplicado) y de presentismo. Esta última significó la destrucción del régimen de licencias ya que cada trabajador ve reducido su salario “conformado” cada vez que hace uso de casi la totalidad de justificaciones para ausentarse, como es el derecho a huelga, las licencias por enfermedad y por maternidad, atacando particularmente a las mujeres.
 
Con esta rúbrica, Andrés Rodríguez se anota entre los burócratas que pautarán una paritaria 2018 en línea con lo solicitado con el gobierno, y la política que inspira a la “nueva CGT” de Gordos e Independientes. Macri pretende un techo salarial del 15%, en cuotas, esta vez sin ningún tipo de revisión. Incluso intentarán reducir aún más el básico estipulando una pauta mayor para el “premio” por presentismo para disfrazar una paritaria a la baja.
 
Si bien ATE rechazó esta propuesta salarial, no ha desenvuelto ningún tipo de campaña por una verdadera de recomposición salarial. Ambas fracciones, tanto la Nacional de Godoy como la kirchnerista, depositan sus energías en ver cómo se reacomodan en los rearmados de la burocracia sindical -ambas firmaron la declaración anti-paro y anti-aborto del 8M junto al moyanismo y la Corriente Federal. La proximidad de las elecciones de la CTA-A acentuará el faccionalismo entre ellas.
 
Para que los trabajadores estatales podamos hacer frente al plan de guerra del macrismo y los gobernadores necesitamos otra orientación: el ejemplo de lucha de los trabajadores del INTI, que con sus 44 días de permanencia y huelga han generado diversas crisis políticas para el gobierno y logrado los primeros recules del mismo, son la metodología a seguir.
 
Con los nuevos despidos en el Ministerio de Economía y en el de Medio Ambiente, se hace más necesaria que nunca la convocatoria a una asamblea metropolitana de afiliados, para la elección de paritarios de base y para desarrollar mandatos en todas las dependencias por un verdadero plan de lucha contra los despidos y por nuestro salario.

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