Salud
17/4/2026
BUENOS AIRES
La Matanza: la salud bajo la motosierra de Espinoza
Los "nacionales y populares" contra los trabajadores.
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Policlínico central.
En el distrito más populoso de la provincia, el reconocido "corazón" del peronismo, la salud pública viene padeciendo la motosierra de uno de los "barones" más repudiables, el intendente Fernando Espinoza.
Se ve en el vaciamiento de los centros de salud de dependencia municipal como el Hospital Materno Infantil Dr. José Equiza (González Catán), el Hospital Municipal del Niño de San Justo, el Hospital Materno Infantil Dra. Teresa Germani (Gregorio de Laferrere) o el Policlínico Central de San Justo.
Mientras otras dependencias, esta vez provinciales (PBA) como el Hospital Paroissien, el Hospital Balestrini, o las UPAs (Unidades de Pronta Atención) -dispositivos de complejidad intermedia diseminados en el amplísimo territorio del partido pero que dependen de la administración provincial y donde se atienden miles de vecinas y vecinas, trabajadores ocupados y desocupados de La Matanza-, no corren con mejor suerte.
Allí también el ajuste se siente y fuerte. Aquí sus trabajadores denuncian que el faltante de insumos alcanza puntos insostenibles, a la vez que se van produciendo cierres enteros de servicios -como la tentativa de cierre del sector de Internación en el Policlínico, la guardia mínima de Htal. de Niños, la reconfiguración de Obstetricia en el Htal. Equiza y el fenómeno más generalizado de retorno de personal desde salas periféricas a hospitales- que empujan a reconfigurar las tareas propias del personal, generando sobrecarga laboral y malestar de la comunidad que termina pagando la destrucción de la salud pública.
Hay que remarcar que la estrategia que se da este municipio para avanzar en este desmantelamiento es colgarse de la motosierra de Milei para pagar salarios de miseria bajo contrataciones precarias, empujando al personal a la búsqueda de otros trabajos.
Y acá radica el quid de la cuestión: el salario. ¡El intendente de los nacionales y populares pretende que una enfermera viva con 800 mil pesos, de los cuales $400.000 son el básico que traza su jubilación! Es decir, ni la mitad de la canasta familiar. A esto se suma que en su mayoría permanecen hace años en condición de contratación a renovar.
Estos elementos fueron los que catapultaron a los trabajadores a encarar procesos de organización y lucha a lo largo del 2025 (que tuvieron su mayor pico durante y hacia el final de la epidemia de Covid-19) con jornadas de abrazos simbólicos a hospitales, asambleas abiertas, movilizaciones, ruidazos y con cortes de ruta.
Todas iniciativas autoconvocadas, superando la dirección sindical del Stmlm que no solo dio la espalda a los trabajadores en todo momento sino que se dio a una política de persecución a los activistas con listados a supervisores, aprietes personales y el desmantelamiento de toda la cartelería de agitación que visibilizaba sus reclamos y demandas a la comunidad y pacientes en las salas de espera y consultorios.
Desde el Partido Obrero vemos la lucha de los municipales como una que trasciende al personal de salud, y que pone en tela de juicio a todos los gobiernos y arroja luz sobre quiénes ejercen la verdadera defensa de la salud pública de calidad: los trabajadores. Por ello, desde el Polo Obrero también nos hemos acercado a brindar nuestro apoyo como parte de los miles de vecinos obreros que no cuentan con obra social o siquiera una consulta en los barrios donde la pobreza y enfermedad hacen estragos.
Por salario igual a la canasta familiar, por presupuesto acorde, por el pase a planta permanente de todo el personal, contra el desmantelamiento de los hospitales, para quebrar la entrega del sindicato y recuperarlo para ponerlo al servicio de la lucha de los trabajadores. Asamblea y plan de lucha, como hicieron los trabajadores del Garrahan, que junto a su Junta Interna independiente nos apoyan, acercando su experiencia, a los trabajadores matanceros en nuestra pelea en defensa de la salud.



