Sindicales
7/5/2026
Córdoba: el jefe del operativo policial contra la docencia, separado por violencia de género
Agredió a su esposa en medio de un evento público, y debió ser asistida en la posta sanitaria del lugar.
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Juan Pablo Esquivel (derecha).
Esta semana se dió a conocer que Juan Pablo Esquivel, director general de Seguridad Capital, fue separado, quedando en situación pasiva, por una situación de violencia de género pública contra su esposa.
El episodio ocurrió en un festival del estadio Kempes. Esquivel estaba de franco y de civil y allí habría agredido a su esposa en medio del evento. La mujer asistió a una Posta Sanitaria del lugar para ser atendida, y no accedió a realizar la denuncia contra el alto mando. El Ministerio de Seguridad provincial actuó de oficio, luego de que los agentes de turno le notificaron la situación, derivando en el retiro del arma y placa reglamentarias, y quedando apartado de sus funciones mientras la cúpula policial analiza su situación.
En ocho años, es el décimo funcionario separado por ilícitos. Los anteriores también fueron realizados por situaciones de violencia, abusos y casos de gatillo fácil. Pero lo peor incluso viene luego porque, lejos de barrer a los rancios de la cúpula policial, el nombre que se está barajando es el de Cristian Maza, separado en 2024 del mismo cargo por denuncias de abuso, acoso y exhibicionismo.
Un aparato violento para disciplinar
Juan Pablo Esquivel es el oficial que estuvo a cargo del operativo que se desarrolló el pasado 20 de abril durante la asamblea departamental docente. Un operativo represivo, con medidas propias de la dictadura, como la infiltración de policías de civil en una instancia orgánica del sindicato, con la obstrucción del ingreso de delegados opositores y la detención de uno de ellos.
Esquivel también viene de dar declaraciones a favor de la institución que representa, por la muerte de Tomás Orichuela de 19 años, a quien llevaron detenido y lo devolvieron sin vida.
La policía del gobernador Martín Llaryora es un grupo de violentos, abusadores y asesinos, muy bien equipados por el Estado. Su función es controlar y disciplinar a los trabajadores que enfrentan el ajuste, para garantizar las políticas de hambre que se ejecutan.
Este 3J también salimos a las calles contra la violencia de género naturalizada en el aparato policial. Afuera Esquivel, Maza y todos los represores. En defensa de nuestra organización sindical. Arriba la lucha docente y la de las trabajadoras. Basta de abusos y violencia perpetrada por el Estado.

