Sindicales

1/8/2026

El acuerdo de “incentivos a la productividad” que firmó la conducción de petroleros

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Petroleros

El sindicato de petroleros privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, con ámbito de acción en toda Vaca Muerta, firmó con las cámaras patronales un acuerdo que pone en marcha para el sector la orientación de la reforma laboral esclavista que impulsó el gobierno nacional.

No se había secado la tinta de las firmas, cuando el ministerio de “capital Humano” emitió un comunicado elogioso. Aclarando, si hacía falta, por qué se llama así.

Otra vez la burocracia del sindicato hace punta, como con la adenda de hace 9 años atrás, en una reforma convencional que va contra los intereses de la base. Para las patronales que la están juntando con pala, poner una chirola más no le mueve la aguja. Se le concede a las empresas pagar premios (sumas fijas) atadas al “desempeño de resultados”. Es decir, luego de firmar acuerdos por debajo de la inflación (12% anual no acumulativo), para mantener el poder adquisitivo el obrero petrolero deberá incrementar su esfuerzo laboral para garantizar un nivel de productividad fijado…por la empresa. Es la aplicación de los salarios “dinámicos” de la reforma laboral esclavista de Milei.

La firma de acuerdos salariales que implican pérdida del poder adquisitivo, incluso respecto a los índices dibujados de inflación, es el mecanismo letal por el cual las burocracias sindicales pavimentan el terreno al pago de sumas fijas o bonos, que el o la trabajadora ansían cobrar obligados por un acuerdo salarial impuesto a la baja.

Las patronales petroleras hace largo tiempo que vienen firmando acuerdo de este tipo. En vez de salario una suma fija, no remunerativa, con la cual encima eluden tributar las cargas sociales.

La paritaria 2026-2027

En abril pasado el sindicato firmó con las cámaras empresarias el cierre del acuerdo 2025-2026 y las pautas para el período paritario desde el 1º de abril 2026 hasta el 31 de marzo de 2027.

Por ese acuerdo, luego de un año, se otorga una compensación del 8,6% sobre el salario de abril 2025 como actualización ante la evolución del IPC. Un monto absolutamente devaluado. Ese monto ya devaluado, sirve de base para “el cálculo para el período paritario, comprendido entre abril de 2026 y marzo de 2027” (artículo 1º del acta).

Sobre este salario ya deprimido, es que ahora se firma el acuerdo para ligar ingresos a cláusulas de productividad.

Todos ya conocemos las consecuencias que tuvo la firma de la flexibilidad de las condiciones laborales con la adenda del 2017. Varios obreros muertos en auténticos crímenes laborales que las ART y las patronales denominan “accidentes de trabajo”. Sin contar las mutilaciones y afectaciones sobre la salud.

Sobre ese terreno ahora se incrementarán los ritmos laborales, la extensión de jornada y otros mecanismos para aumentar la productividad, no como producto de la aplicación de mayor tecnología, sino de mayor esfuerzo laboral del obrero.

La euforia de la ministra Pettovello, una fanática de la explotación capitalista, tiene su razón de ser. Vidas obreras serán el costo que la clase trabajadora terminará pagando en pos de incrementar el lucro empresario.
Un salario inflado por ítems que ya atan los ingresos a razones de producción o alargue de la jornada (horas extras, etc.) y que coloca el monto del salario petrolero por encima del promedio salarial, es usado como pretexto de un bienestar que es efímero y solo material porque cuesta no solo la vida como tal, sino la vida familiar y social del obrero del petróleo.

Son los salarios del miedo: no retribuyen el trabajo entregado sino que obligan a arriesgar todo para poder sostener una familia. Esto también es Vaca Muerta. Donde mientras algunos tienen sobrecarga laboral, otros miles y miles quedan en el desempleo o el empleo precario y no registrado.

Esto es todo lo que la explotación capitalista de los hidrocarburos puede dar. Las imágenes de un futuro venturoso para el conjunto del pueblo que dibujan los propagandistas ensobrados de los gobiernos, es solo eso: un dibujo.

Si se nacionalizara toda la industria energética bajo control obrero, se podrían distribuir la masa de horas laborales sin rebaja salarial, para que en una jornada normal se pueda percibir un salario que cubra la canasta familiar.

Pero eso ni los Estados ni los capitalistas lo van a entregar. Los vamos a tener que arrancar con la organización y la lucha de clases desde las bases.