Sindicales

7/8/2026

Endeudarse para trabajar: la precarización en las apps empuja a los trabajadores a los usureros

Deudas promedio de $900.000. La ofensiva patronal condena a la juventud a financiar su explotación cotidiana.

Agregar Prensa Obrera como
medio preferido en Google
Trabajadores apps reparto.

El crecimiento del endeudamiento entre los trabajadores de aplicaciones de reparto expone la profundización de la ofensiva patronal contra la clase obrera. Bajo el gobierno de Javier Milei, que fue a fondo con la eliminación de derechos laborales y la precarización laboral instalado por los gobiernos precedentes, miles de repartidores y choferes de las apps sobreviven gracias a créditos usurarios destinados, paradójicamente, a seguir trabajando.

Un informe del Banco Central incorporó por primera vez un capítulo específico sobre la economía de plataformas y reveló que la deuda promedio de los repartidores ronda los $900.000. Se trata de un fenómeno que afecta principalmente a quienes dependen de esta actividad como único sustento, muchos de ellos empujados a la precarización laboral por despidos y recortes en las empresas.

Los trabajadores no se endeudan para ampliar un emprendimiento ni para realizar inversiones productivas, sino que lo hacen para reparar la moto, cambiar una bicicleta, comprar herramientas o afrontar gastos indispensables para continuar conectados a la aplicación. Es decir que contraen deudas para conservar su fuente de ingresos, en una dinámica que solo enriquece a las patronales y los especuladores financieros.

Plataformas: patronales y usureras

Las empresas, disfrazadas de “plataformas virtuales”, encontraron un nuevo negocio en la usura y el endeudamiento de sus trabajadores. Empresas como PedidosYa o Rappi controlan la asignación de viajes, fijan tarifas, administran la información de la actividad y ahora también financian a quienes trabajan para ellas.

Los préstamos se conceden según criterios definidos por los algoritmos de las aplicaciones, teniendo mayor preferencia quienes trabajan más horas, aceptan los horarios de mayor demanda y mantienen mejores calificaciones. La plataforma premia al trabajador más sometido con la posibilidad de endeudarse. La usura es presentada como un “beneficio” de la superexplotación.

Las patronales del sector sostienen que ofrecen tasas “competitivas”, pero se niegan a informar públicamente cuáles son, ni están sujetas a ninguna regulación, aplicando intereses de entre el 400% y el 700% anual.

Precarización al palo: los trabajadores asumen todos los gastos

La Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos (ACCAURA), que nuclea a conductores de las apps, describió que el trabajador asume todos los riesgos del negocio: aporta el vehículo, paga combustible, seguros, mantenimiento, amortización y soporta la caída de los ingresos. Cuando surge una avería, no existe cobertura patronal alguna. La única salida es endeudarse para no quedar expulsado de la actividad.

Las empresas descargan sobre los trabajadores la totalidad de los costos de producción mientras conservan intacto el control del proceso laboral: la supuesta “autonomía” del repartidor encubre una relación de dependencia sin derechos laborales, sin estabilidad y sin protección alguna.

El último informe del Mapa de la Deuda, elaborado por el Centro de Estudios de la Ciudad, ubicó la morosidad de las deudas personales en el 17,4% durante junio de 2026. Entre los menores de 35 años los niveles de incumplimiento superan el 25% y, según el tipo de acreedor, llegan incluso al 50%.

Juventud precarizada y endeudada

La denominada “juventud endeudada” coincide con la generación más golpeada por la precarización laboral. El empleo informal, los contratos basura, el monotributismo forzado y el trabajo por aplicaciones expulsan a millones de jóvenes del sistema bancario tradicional. La consecuencia es que terminan dependiendo de financieras digitales que fijan tasas de interés a su criterio.

La política económica de Milei profundiza este proceso con su política de techos salariales en las paritarias, reforma laboral antiobrera, destrucción de puestos de trabajo formales y liquidación de derechos laborales, promoviendo un sistema financiero que encuentra en la necesidad de los trabajadores una fuente de rentabilidad.

El endeudamiento creciente de los repartidores y la explosión de la morosidad entre la juventud trabajadora muestran el fracaso del “modelo libertario” y el carácter profundamente parasitario de las patronales. Frente a esta situación, la defensa de los derechos laborales, el reconocimiento de la relación de dependencia y la organización independiente de estos trabajadores -con una burocracia sindical que le da la espalda a los trabajadores precarizados- aparecen como una necesidad cada vez más urgente para enfrentar este régimen precarizador y hambreador, que busca someter a los trabajadores a condiciones de esclavitud.

Contra el millón de despidos en el Volver al Trabajo, el 7 de agosto marchamos desde Constitución a Plaza de Mayo
Contra el millón de despidos en el Volver al Trabajo, el 7 de agosto marchamos desde Constitución a Plaza de Mayo
Más de 72.000 millones de pesos por mes que salen del consumo. -
prensaobrera.com
La lucha rinde
La lucha rinde
La represión de un gobierno impotente. -
prensaobrera.com