Sindicales
12/8/2026
La izquierda frente a la lucha de Fate
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A seis meses del inicio de la lucha de los trabajadores de Fate han quedado expuestas las divergencias en las orientaciones y métodos en la propia izquierda que se reclama obrera y socialista. El punto de partida para abordar el problema no puede ser otro que el cuadro general en el cual se está desarrollando esta dura batalla de los trabajadores de Fate y el Sutna.
Han cerrado desde el inicio del gobierno de Milei unas 27 mil empresas y se han producido despidos masivos en miles de fábricas y dependencias del Estado. Todos los registros señalan que solo 5 fábricas se han ocupado en defensa de los puestos de trabajo, dos de las cuales pertenecen al gremio del neumático: Fate y Ruiz en Córdoba. Otra de ellas, es la ocupación de los compañeros de Morvillo. Para quienes han seguido atentamente la lucha de los compañeros de Fate se habrán dado cuenta de una particularidad, el sindicato del neumático -a diferencia del conjunto de los sindicatos comandados por la burocracia sindical- ha estado al frente de la permanencia en la planta y todo el desarrollo de la lucha. Hemos señalado en repetidas ocasiones que la tenaz lucha de la dirección del gremio ha quebrado hasta el momento los intentos de ilegalización de la lucha, y por lo pronto han logrado frenar cada intento de desalojo de la patronal. El Sutna en lucha mano a mano con los trabajadores es un sello distintivo de las luchas en el neumático. Los sectores de la izquierda que desembozadamente atacan al Sutna y al activismo abrumadoramente mayoritario que lucha por la reapertura de la fábrica están siendo repudiados por el colectivo obrero que lucha.
La característica central de la conducta del PTS (Granate) o el PRC (Roja) ha sido el divisionismo desde el día cero de esta lucha. Como hemos señalado en varias oportunidades, conformaron un “bloque” con sectores con fuertes rasgos propatronales (carnerearon paros en varias oportunidades), intentando darse una representación que no obtuvieron en ningún momento. Bajo este método, desde el inicio de la lucha han montado un fondo de lucha paralelo al del sindicato (votado en asamblea), en nombre de “trabajadores de Fate en lucha”, una comisión de familiares paralela desde el primer día y han realizado acciones de espaldas al colectivo obrero de Fate y del gremio del neumático. Elementos de este “bloque” minoritario fueron los que desde el primer día atacaron al Sutna y sus dirigentes, incluso amenazando de muerte en asamblea al propio secretario general. Para que el lector se ilustre, estos sectores, sin ningún mandato, realizaron un corte en la autopista y al volver a la fábrica le cantaban a los trabajadores en la ocupación “se va a acabar la burocracia sindical”. Esa medida y muchas otras, junto a las provocaciones permanentes contra los compañeros, no solo constituyen una sustitución inaceptable para cualquier colectivo obrero en lucha, sino que, como el aprendiz de brujo, juega con fuerzas que no controla. Cada medida de lucha que llevó adelante el Sutna y los trabajadores de Fate colectivamente, siempre tuvieron en cuenta, por ejemplo, la amenaza de desalojo permanente que pretendía y sigue pretendiendo la patronal. Tanto en las medidas “externas” como en la situación de la permanencia en planta, los compañeros siempre han puesto por delante la defensa de la misma. Es, sin duda, la principal medida de lucha que ha permitido la continuidad de esta enorme lucha de los trabajadores. En ese sentido, en las provocaciones montadas por la patronal, particularmente el PTS ha actuado en forma autónoma, llegando al absurdo de amenazar en ese marco a los compañeros del sindicato y al activismo.
Ahora bien, para entender qué llevó a estas corrientes a intervenir de esta manera, es importante saber cómo actuaron en el pasado. Un dato no menor para hacerse de un cuadro más preciso es que el activismo que hoy lucha en Fate cuenta con algunas décadas de experiencia que incluyen decenas de luchas. Es decir, es un activismo que por haber defendido durante muchos años sus puestos y condiciones de trabajo, ha sacado hace tiempo sus conclusiones sobre los diferentes sectores que intervienen en la fábrica. Las corrientes como el PTS o el PRC, y en este caso junto con el Nuevo Mas, no siempre se encontraron en estrecha minoría en Fate. Varios años antes de la recuperación del gremio y la expulsión de la burocracia sindical, supieron tener un determinado peso. Particularmente, en la lucha de 2007/2008 donde gravitaron en el cuerpo de delegados. El lector tiene que tener en cuenta también que en Fate no solo se encuentra la seccional San Fernando, sino también un cuerpo de delegados por sector. En las elecciones generales, los trabajadores eligen comisión directiva nacional y seccionales y luego en otra elección, se eligen delegados en cada sector. Estas corrientes (PTS, PRC, MAS) llegaron a la ocupación de Fate sin un solo delegado por sector. Es decir, sin la menor representación entre los trabajadores de Fate. Particularmente, la lista del PTS-PRC obtuvo el 5% de los votos en Fate. Como señalamos, esta situación minoritaria se trata de la conclusión de muchos años de divisionismo al interior de la fábrica. Así sucedió en la ruptura en el año 2011 de la lista Marrón que agrupaba a todo el activismo independiente (incluidas estas corrientes). Es en este momento donde se comienza a formar la lista Negra, que logró defender la seccional San Fernando de la posibilidad de un triunfo de la burocracia en Fate pese a la ruptura de la Marrón. Allí, el Partido Obrero llamó a votar a la lista Negra en Fate contra la burocracia y en defensa de la masa de activistas de la fábrica. No así a nivel nacional, ya que la cabeza de la lista Negra-Verde (de Pirelli) eran elementos ligados a un sector de la burocracia Cteista junto con la lista propatronal de Pirelli. La misma lista Verde históricamente patronal en la cual se apoya el MST, que recorre la fábrica con la venia de la multinacional mientras compañeros de la dirección del gremio tienen impedido el ingreso. El acierto de la orientación del Partido Obrero quedó demostrado luego, entre otras cosas, con el pasaje de Marcelo Gallardo (que encabezó la negra-verde a nivel nacional) a las huestes de la lista violeta de Pedro Wasiejko (antiguo secretario general de la burocracia).
Como se ve, por un lado estos sectores de la izquierda optaron por romper con el activismo antiburocrático (que luego recuperó el gremio) mientras que el Partido Obrero optó por un principio elemental de clase: integrar el frente único combativo y antiburocrático que es la Lista Negra. Con el activismo antiburocrático y antipatronal siempre y nunca con la burocracia, la patronal o el Estado. Este breve racconto viene al caso para entender que el faccionalismo y el divisionismo llevado adelante frente al colectivo obrero en Fate no nace de un repollo, sino que viene de larga data. También, es expresivo de la posición que ha defendido el Partido Obrero a lo largo de todos estos años.
La orientación de estas corrientes a las cuales nos hemos referido y su “bloque común” con una agrupación (La Naranja) se conforma a sabiendas que la misma, en las últimas elecciones desarrolló toda una campaña macartista contra el Partido y el Polo Obrero, señalando que había que “expulsar del Sutna al Partido y el Polo Obrero de Crespo y Belliboni”. Este sector en particular, ha quedado en disolución en el marco de la lucha por la reapertura. Su base mayoritaria fueron elementos que venían de la burocracia violeta y que “jugaron” a que la lista Negra perdiera la seccional de San Fernando, cosa que finalmente no sucedió. La conformación de este “bloque” llamado “trabajadores de Fate en lucha” es un acto de usurpación del colectivo obrero, sin embargo, no logró reunir una base de sustentación desde el comienzo de la ocupación. Desde la primera hasta la última asamblea, sus posiciones apuntaron a atacar a la dirección del Sutna y no a dar una orientación al conflicto. Aquí, como señalamos, se cuentan decenas de agravios. Esto fue percibido rápidamente por los trabajadores que, con su experiencia, dejaron permanentemente en estrecha minoría a este sector. Las repetidas acciones resueltas por este “bloque” en nombre del conjunto de los trabajadores de Fate llevaron incluso a que una asamblea resolviera mandatar a la seccional y al sindicato a ser los portavoces de la lucha y ser quienes tenían la potestad de hablar en nombre del colectivo obrero. En el mismo sentido, el rechazo al fondo de lucha paralelo en nombre de la lucha colectiva.
Aquí importa señalar que una lucha que se desarrolla contra una de las patronales más poderosas del país bajo el gobierno que le declaró la guerra a los trabajadores encuentra situaciones de muchísima tensión. Allí se juegan la vida decenas de trabajadores que han dejado de lado durante toda esta etapa muchísimas cosas para ponerse al hombro esta batalla. Estos mismos trabajadores han repudiado cualquier intento de sustitucionismo por parte de organizaciones que no cuentan con la potestad para hablar en nombre de los trabajadores de Fate y tomar en sus manos acciones que puedan perjudicar el desarrollo de la lucha obrera. No hay “mesa de norte” que pueda sustituir o decidir sobre la lucha de Fate sin ganarse el repudio de los trabajadores. Durante estos meses, muchos compañeros han tolerado agravios e insultos, incluso, bajo situaciones represivas, sin embargo, siempre han optado por evitar cualquier tipo de confrontación o riña pública que pueda ser tomada por los enemigos de clase. Los compañeros del Partido Obrero han actuado siempre en el sentido de contener cualquier situación que pueda perjudicar o desconcentrar a los trabajadores del objetivo central que es conquistar la reapertura de la fábrica y defender los puestos de trabajo. Es principalmente por esta razón que consideramos inapropiada cualquier reacción de los activistas que luchan que pueda ser utilizada por los mismos enemigos de clase, o bien, por quienes no tienen responsabilidad alguna en la lucha que se desarrolla. En este punto, vale una reflexión central. ¿Es correcto que un activista que lucha en Fate al ser agredido responda con agravios o utilice “zurdo” como insulto en una situación de tensión? Por supuesto que no. ¿Merece ser repudiado por eso? Tampoco. Por la sencilla razón que no se trata de un facho, o un patrón, al cual repudiaríamos y, llegado el caso, tomaríamos otras medidas. Con un trabajador que lucha, el tratamiento no puede ser el mismo bajo ningún punto de vista, ya que con un compañero de nuestra clase y que ha demostrado en la lucha su valor, corresponde debatir con él para que modifique su actitud, con vías a ganarlo a la lucha por el socialismo. Esta es la tarea de un revolucionario. Sin embargo, sucede que los sectores de izquierda que se oponen a la conducción del Sutna en Fate hace años que se ganan el repudio de sus propios compañeros por el desembozado faccionalismo y divisionismo que los caracteriza. Como verán, nuestra posición es clara al respecto de las tensiones. No hay justificación alguna. No corresponden. Sin embargo, el punto central es entender de dónde vienen los procesos, cuáles son las orientaciones que entraron en colisión y por qué pasa lo que pasa. El PTS en forma escandalosa utiliza una doble vara: ha mantenido un silencio sonoro durante meses frente a las agresiones, agravios y amenazas que recibieron los compañeros del Sutna y el activismo mayoritario por parte de su “bloque” y ahora arma una campaña contra los luchadores.
Esto ha colocado sobre la mesa un debate recurrente en la mesa del Frente de Izquierda. La comprensión del PTS y el MST entiende que la mesa del FIT-U cuenta con la potestad para tomar decisiones sobre los sindicatos o luchas obreras. Insisten en la posición que “no existe división entre lo sindical y lo político” (equiparando “lo político” a los partidos como “dueños” de los sindicatos) la que es equivocada política y metodológicamente porque sencillamente no se ajusta a la realidad. Que compañeros de una corriente política de izquierda hayan sido elegidos por sus compañeros para dirigir una organización sindical no iguala ni asimila de ninguna manera un sindicato a un partido. Incluso, incurre en una descalificación del propio activismo independiente que no solo tiene el derecho a elaborar y fijar su posición, sino que lo hace efectivamente. La tarea del militante socialista consiste en aportar las mejores ideas, la experiencia colectiva de las organizaciones socialistas y ser un factor de desarrollo del activismo y la defensa de la organización del colectivo obrero frente a la patronal y el Estado.
La igualación entre las organizaciones obreras recuperadas al partido que cuenta con compañeros en las direcciones no se ajusta tampoco al desarrollo de la conciencia del conjunto de la vanguardia obrera. No estamos en un período donde la clase obrera tomada de conjunto parte de la base de su independencia al Estado y se debate cuáles son las mejores opciones para tomar el poder. La síntesis entre la lucha transicional y la comprensión de la estrategia revolucionaria es una ardua tarea que afrontamos los revolucionarios en el conjunto de los explotados, en primer lugar, ganándose el respeto de la vanguardia, luchando sin faccionalismos y aportando a la evolución de las conclusiones de los trabajadores. Nos basamos, por supuesto, en las premisas de independencia absoluta del Estado y la democracia sindical.
En este sentido, es de suma relevancia que el conjunto de la población identifique al Frente de Izquierda con esta lucha emblemática. Esto, por el contrario de significar la sustitución del activismo obrero por una corriente política, debe implicar la defensa de la lucha que se está librando, acompañar con todas las fuerzas que tengamos a disposición las acciones de lucha que convocan los trabajadores y su sindicato en lucha y ser los principales agitadores de la lucha en el conjunto de la población explotada, particularmente en el movimiento obrero para que siga el ejemplo de lucha de los compañeros. Más aún, acercar propuestas, iniciativas e ideas para que sean valoradas, tomadas o desechadas por quienes son protagonistas directos de esta lucha.
Vale dedicar un pequeño renglón al grupo de Altamira, quien en persona realiza una campaña difamatoria -luego de seis meses de permanencia en la planta del Sutna y los trabajadores- llegando al ridículo de decir que la dirección del Sutna “trabaja desde un comienzo para desarmar la ocupación de Fate”. Esta afirmación, entre otras difamaciones, contrasta especialmente con las denuncias penales del propio Madanes Quintanilla que persigue a los compañeros, precisamente, denunciando a la dirección del Sutna por “usurpar” las instalaciones de la fábrica exigiendo el desalojo por la fuerzas represivas del Estado. Lo cual ha llevado a indagatoria penal a 24 compañeros, dirigentes, delegados y activistas. Siendo la dirección del Sindicato quien ha llevado adelante esta lucha colectiva, también en el plano legal, para interponer todo tipo de medidas para rechazar los intentos de desalojo de Madanes, denunciar el look out y defender la existencia de un conflicto colectivo. El faccionalismo toca su punto más agudo cuando se cruza la línea de clases. Este es el caso de Altamira, quien ha terminado acusando y difamando a las víctimas de las patronales y el Estado, un verdadero ejemplo de derrumbe y descomposición.
Por último. Las divergencias que se han puesto de manifiesto en el FIT-U exceden por completo a tal o cual situación particular. La tarea de un partido revolucionario es indagar en los métodos y orientaciones que divergen y procesarlas en un debate fraternal, partiendo del conjunto de las tareas que tiene por delante el frente único de independencia de clase que es hoy el Frente de Izquierda. Para esto, es necesario abandonar el faccionalismo y la maniobras que ensombrecen el debate político. El verdadero atentado al Frente de Izquierda es colocarse en la vereda de enfrente de los trabajadores que luchan.
Se trata aquí de abonar al triunfo de ésta y de cada lucha obrera, identificando con claridad los problemas políticos y metodológicos que emergen en este cuadro y dar curso a una superación, o bien, a una clarificación de posiciones. Esperamos haber hecho un aporte en ese sentido.





