Sindicales
30/4/2026
BUENOS AIRES
Mogsm: vaciamiento patronal, complicidad de la UTA y la lucha de los choferes
420 puestos de trabajo en peligro. Derrotemos la ofensiva patronal-gubernamental.
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Corte de choferes.
La terminal de la línea 707 en José León Suárez y los playones de Villa Ballester se ha convertido en un epicentro de la resistencia de los choferes y el ajuste en el transporte. Mientras el gobierno de Milei profundiza su ofensiva contra las mayorías populares, en la zona norte del conurbano asistimos al vaciamiento patronal liso y llano que puede dejar a 420 familias en la calle y a todo un distrito incomunicado. La retención de tareas por tiempo indeterminado en las líneas 707, 333, 407, 437 y 700 del grupo Micro Ómnibus General San Martín (Mogsm) no es un hecho aislado sino la conclusión inevitable de años de precarización bajo la mirada cómplice de la burocracia sindical.
La miseria planificada: salarios en cuotas y "changas" para sobrevivir
Lo que denuncian los trabajadores de Mogsm es una radiografía del régimen de explotación que la patronal de Pablo Terenziani intenta naturalizar. Desde hace más de dos años, la empresa paga los sueldos de manera fragmentada. "Hace 15 meses nos pagan en cuotas", relata con bronca Juan, un compañero con 27 años de antigüedad que hoy ve su futuro laboral amenazado por el vaciamiento de los dueños. Esta situación ha empujado a los choferes a una indigencia encubierta: con un salario básico que ronda el millón de pesos -y que en mano llegaría a los $1.243.948 según el convenio de abril de 2026-, la fragmentación y la falta de pago de viáticos licúan su poder adquisitivo.
El impacto personal es devastador y muestra la cara más cruel de la crisis. Los compañeros denuncian que tienen que realizar "changas" como repartidores de Rappi o Pedidos Ya después de sus jornadas para poder subsistir. Otros han llegado al extremo de perder sus viviendas por no poder afrontar el alquiler o vivir endeudados con la tarjeta de crédito para cubrir lo básico. "Hay compañeros que deben venir caminando o en bici al trabajo porque no tienen para nafta", describe Marcelo, exponiendo la desidia de una patronal que debe dos meses de viáticos y no abona los aumentos acordados con la UTA.
El vaciamiento judicial y el chantaje de los subsidios
La crisis de Mogsm dio un salto cualitativo con el secuestro judicial de cerca del 40% de la flota operativa. Bajo la modalidad de comodato, las unidades de las líneas 707 y 333 fueron retiradas por incumplimientos de pago de la compañía. Este embargo judicial introduce un condicionante de peso: incluso si se resolviera el conflicto salarial, la falta de unidades dificultaría la normalización de los recorridos lo que huele a un vaciamiento orquestado para forzar una quiebra o un cambio de manos empresarial bajo condiciones de mayor explotación.
La patronal utiliza el argumento de los cambios en el sistema nacional de subsidios para justificar su debacle financiera. Sin embargo, esta "crisis" es su herramienta de presión para arrancar mayores partidas de fondos públicos mientras esconden sus libros contables. Al mismo tiempo, el servicio se cae a pedazos: los trabajadores denuncian la falta de mantenimiento de los coches y condiciones laborales deplorables, operando sin uniformes adecuados y sin tener ni siquiera jabón en los baños de las terminales.
El transporte en San Isidro y la tregua sindical peronista
El impacto en San Isidro es total. La línea 707, única comunal de San Isidro, cumple un rol central en la movilidad interna del distrito, mientras que la 333, la 407 y la 437 conectan distintos puntos neurálgicos de la zona norte. De esta forma, San Isidro y Boulogne están prácticamente incomunicados.
Frente a esto, la UTA, gremio en manos del peronismo y que tiene como principal referente a Roberto Fernández, es funcional a la destrucción de los salarios y el vaciamiento de las líneas. Mientras los choferes ponen el cuerpo en las asambleas y terminales, las direcciones sindicales pactan con el gobierno para inmovilizar a los trabajadores frente a la reforma laboral y para que la precarización en las fuentes de trabajo se profundice sin un plan de lucha que confronte a la patronal.
Derrotar la motosierra de Milei en las calles
Por todo lo expuesto, no se puede ver el conflicto de la 707 como un problema de administración local. La patronal y el gobierno de Milei son los principales responsables del hundimiento salarial. El acuerdo con el FMI vino con la promesa de la reforma laboral y la destrucción de las condiciones de vida de los trabajadores.
Nos solidarizamos con la lucha de los choferes y planteamos: pago inmediato de los sueldos atrasados y viáticos, apertura de los libros contables, basta de despidos y garantía de todos los puestos de trabajo frente a cualquier intento de cambio de firma o quiebra fraudulenta.
¡Todo el apoyo a la lucha de los choferes de las líneas 707, 333, 407, 437 y 700! ¡Derrotemos la motosierra de Milei!




