Sindicales
29/9/2026
Telecomunicaciones: basta de parálisis sindical, enfrentemos la ofensiva patronal
Avanzan sobre el salario, los puestos de trabajo y el convenio.

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Congresal a la Fattel
En las telecomunicaciones, como en el país, vivimos un permanente deterioro de nuestras condiciones de vida. El salario no para de caer, con actualizaciones por debajo de la inflación trucha que mide el Indec. Jubilaciones de hambre. La recesión pega fuerte, cierran empresas y despiden trabajadores, cae el consumo de carne, leche y medicamentos. 9 millones de argentinos estamos endeudados hasta el cuello. Por eso Milei se derrumba en la consideración popular y crece la bronca en todo el país. Esa bronca que frenó la ley de tierras el 6 de agosto, que volvió a aparecer defendiendo a las personas con discapacidad, que se solidariza con los trabajadores de Fate y que ganó la calle y la Plaza de Mayo el pasado 19 de septiembre.
En el gremio ya perdimos miles de puestos de trabajo y ahora se profundiza la ofensiva para achicar la planta permanente, con la compra de Telecom por Telefónica. Aprietes, cierre de sectores y edificios, aumento de la jornada laboral, polifunción, traslados compulsivos, pedidos de informes y sanciones arbitrarias, presiones para forzar al “retiro (in)voluntario”. Telecom de forma arbitraria e ilegal ya despidió a 6 trabajadores con causas armadas. Pero no hubo ninguna respuesta de la directiva azul y blanca de Foetra, imponiendo la parálisis sindical.
En Arsat se logró romper el congelamiento que llevaba meses, pero están lejos de recomponer la enorme pérdida salarial que arrastran desde el final del gobierno anterior hasta la actualidad. El vaciamiento se profundiza, los recursos para el mantenimiento de la red no aparecen, por lo que hay enlaces que se van cayendo. Está en riesgo mantener el derecho orbital, ante las demoras en la construcción del satélite Arsat 3 SG1. Con las visitas de Peter Thiel y del gobierno yanqui a la estación terrena en Benavidez crece la amenaza privatizadora. Mientras, el gobierno retiene los fondos por los servicios prestados, acuerda la entrega de conectividad de 6 mil escuelas rurales con Starlink.

Una salida para los trabajadores
Con la luz verde de Milei y la Comisión de Defensa de la Competencia, la gran patronal avanza en la fusión Telecom/Telefónica y en la aplicación de la reforma laboral y su ofensiva. Continúa el reclamo por los 200 trabajadores/as de Gestnext. Una empresa subsidiaria de Telefónica (ex T-Gestiona) que Telecom no quiere absorber. Un conflicto que se extiende a otros sectores de la empresa.
En estas circunstancias, la defensa del convenio, los puestos de trabajo y el salario son parte de la misma pelea. Es por esto que necesitamos una salida de conjunto, que no saldrá de la azul y blanca de Foetra o Consitel. Hay que construirla y empujarla desde abajo. Promoviendo una gran deliberación en la base del gremio. Con la comprensión de que las telecomunicaciones son una cuestión estratégica, que deben estar al servicio del desarrollo nacional, para el acceso a la información y la conectividad del conjunto de la población; para poner la tecnología, los datos (su gobernanza) y la ciencia al servicio de los trabajadores y usuarios. Desde esta perspectiva, planteamos: la nacionalización integral bajo control obrero de las telecomunicaciones, contra el monopolio privado, el vaciamiento y la privatización.
El discurso ambiguo y difuso de Claudio Marín y la Azul y Blanca, que propone verbalmente y que no difunde por escrito, habla de un plan nacional de las telecomunicaciones, colocando el desarrollo de una empresa nacional como política de Estado, abandonando el histórico reclamo de la nacionalización integral. Una forma elegante de no tocar uno solo de los intereses privados del monopolio que concentra y domina el mercado. Con el discurso de “lo posible”, de que “la relación de fuerza no da”, de “la negociación inteligente” y “esperemos a las elecciones 2027”, se adaptan a las presiones del grupo Clarín sin enfrentar el avance patronal contra los laburantes.
Hoy, las telecomunicaciones, la energía, el litio y el agua de Argentina son el gran botín de la disputa en la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Ninguna empresa nacional, ni desarrollo estatal, tienen perspectivas de abrirse camino sin afectar los intereses privados y privatistas. La propuesta que hicimos para que se abra un amplio debate en el gremio sobre una salida estratégica, hasta ahora brilla por su ausencia. Solo existe un monólogo de la azul y blanca.
Sin embargo, Foetra ya está de campaña; en nombre de los trabajadores sale a apoyar a Kicillof, que convocó un acto para lanzar su candidatura, el mismo día que estábamos en la marcha de la bronca en Plaza de Mayo. Un gobernador que se niega a recibir a los trabajadores de Fate, en lucha por sus puestos de trabajo en un contexto donde hubo aproximadamente 32 mil cierres y despidos en el sector público y privado.
La situación de las y los trabajadores de las telecomunicaciones es urgente. Hay que tomar la iniciativa rompiendo la parálisis sindical y el primer paso es enfrentar la ofensiva de las empresas, defender el salario y la estabilidad laboral. Esta es la primera discusión que merece la convocatoria a las asambleas en cada lugar de trabajo, al plenario de delegados y la asamblea general de afiliados. Abramos el debate en serio para poner al gremio de pie y organizar esta pelea.




