Sociedad
15/10/2026
Jorge "Locomotora" Castro: luchador arriba y abajo del ring
Seguir
En horas del miércoles 13 de octubre, al descomponerse y descompensarse en las instalaciones del Bingo Morón, falleció a los 59 años el púgil Jorge "Locomotora" Castro. Deportista que la peleó toda su vida, arriba y abajo del cuadrilátero.
Boxeando rivales, el hambre y la miseria
Nacido en la ciudad obrera, petrolera, de Caleta Olivia, Santa Cruz, el 18 de agosto de 1967. Integrante de una familia muy humilde, que empujada por el hambre llegó al oeste del conurbano bonaerense.
Entre changas, Castro comenzó a tomarle el gusto a la visita de gimnasios de barrio, sin medio centavo para costear entrenamientos. Su debut en el cuadrilátero lo realiza a los veinte años, con un nocaut al chileno Patricio Caracci.
Siete años más tarde, el 10 de diciembre de 1994, en México, noqueó con un fuerte gancho izquierdo en el mentón al estadounidense John David Jackson, en el noveno asalto. Obteniendo el título mundial de la categoría de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
El “Roña”, apodado así por su fuerte manera de pelear, cosechó 144 combates, de los cuales 130 resultaron victoriosos (90 por nocaut), 11 derrotas y 3 empates.
Junto al fútbol, el básquet y el rugby, el boxeo es uno de los deportes más populares. Al recabar las principales figuras se trata de personas pertenecientes a sectores extremadamente carenciados. Ejemplos son Carlos Monzón, Ringo Bonavena y José María “El Mono” Gatica.
“El boxeo es un enfrentamiento muy noble. Son dos destinos que se juegan el uno contra el otro, sin chances de eludir responsabilidades, como podría suceder en deportes colectivos” (Julio Cortázar, Deporte Noble. La Vuelta al Mundo al Día en Ochenta Mundos, Editorial RM, 1967).
La revancha ante José Luis Herrera, a quien derrotó con un nocaut, significó el retiro de Locomotora Castro. Pero no abandonó la pelea. En su barrio, pocos días después de colgar los guantes, comenzó a abrir comedores y merenderos populares, que pronto se multiplicaron en Moreno y Lomas de Zamora.
“Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de setenta años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no les alcanza la plata (…) Yo pasé hambre, pasé frío, a mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos”, declaró.
Meses atrás, Castro se aproximó a las puertas de la planta de Fate, tomada por sus laburantes contra su cierre. Junto al Sindicato de Trabajadores del Neumático, brindó una exhibición, en apoyo a la enorme lucha, que lleva más de un año.
Gracias “Roña”. Hasta la victoria, siempre.




