Sociedad
7/1/2026
Mar del Plata
“Playa chica” en Playa Grande: las concesiones privadas coparon el espacio público
La Municipalidad de Mar del Plata negocia con los privados mientras el distrito y la provincia no invierten un peso en obras.

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La costa marplatense en manos privadas.
La temporada 2026 en la costa marplatense trajo a flote un escándalo recurrente, con el avance de los negocios privados sobre los derechos de los habitantes de la ciudad y turistas y el copamiento del espacio público de los balnearios con carpas privadas y sombrillas pertenecientes a las concesiones privadas.
Un video grabado y difundido por un turista expuso la situación que se vive actualmente en Playa Grande, donde el perímetro de los balnearios privados ocupa el 90% del lugar disponible, dejando tan solo una pequeña franja para el lugar de uso público, que hace imposible cualquier utilización de la playa.
Esta es una situación que se replica en otros lugares de la ciudad costera más grande y popular de la Argentina, como el balneario Guillermo, ubicado a la altura avenida De los Trabajadores y Mario Bravo, dando cuenta del avance de los negocios capitalistas por sobre los derechos de la población y la falta de inversión en obras de mantenimiento de los espacios costeros.
La colocación masiva de carpas y sombrillas privadas es un negocio que atenta directamente contra el uso público de estos espacios y que resulta muy redituable para un puñado de capitalistas, que se beneficia con precios inaccesibles a la población, con una carpa que no baja de $150.000 por día en Playa Grande, y que no deja otras alternativas a turistas y habitantes de la ciudad.
La principal responsabilidad recae en la gestión municipal de la ciudad, que otorga grandes concesiones del espacio público para la explotación del sector privado, sin controles de ningún tipo y ofreciendo garantías para que estos detenten una negocio exclusivo.
Desde el sector de los balnearios privados han intentado desentenderse de su responsabilidad acusando, a su vez, al municipio y la provincia de Buenos Aires, por la falta de obras públicas de refulado para ampliar la playa disponible, negándose a renunciar al espacio negociado con la municipalidad.
Los mismos sectores que quieren entregarle la costa argentina a las multinacionales petroleras para que hagan estragos, son los que lotean el espacio público para que los capitalistas hagan negocios, privando a los trabajadores y sus familias de unas humildes vacaciones en la playa, incapacitados de afrontar los precios exigidos por los balnearios privados y desplazados hacia otras zonas más inaccesibles.
Hay que terminar con los negocios privados de unos pocos que afectan a la población trabajadora y realizar las obras correspondientes para garantizar el acceso de la población y el disfrute de las playas de la costa argentina que los privatizadores quieren restringir en su provecho.




