Universidad
28/8/2026
Las ¿elecciones? de decano en Medicina UBA
El pasado lunes 24 de agosto del 2026 se formalizó el anuncio de la renovación de autoridades en la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA. Claudia Negri y Marcelo Melo han sido designados como nuevas autoridades en el marco de una sesión extraordinaria del Consejo Directivo de FMED.
Estas “elecciones” se dan en el marco de un conflicto abierto, con una ley de financiamiento sin cumplirse, salarios de miseria, y una deuda de más de $30.000 millones del gobierno con los hospitales universitarios, perdonada en el último acuerdo con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
Nos pintan como progresiva la elección de Claudia Negri como decana, en un intento de contener la crisis presupuestaria que atraviesa la universidad, pero de fondo se esconde un historial de ajuste, recortes y vínculos políticos profundos con el poder político.
¿Quién es Claudia Negri?
Al mismo tiempo que se desempeñaba como legisladora de la Ciudad de Buenos Aires por la lista de Unión por la Patria (en unidad con el Torrente) y vicedecana de la Facultad de Medicina de la UBA (hasta ser electa como decana), se dedicaba a acumular cargos como jefa del Departamento Técnico en el Hospital Ramos Mejía, hospital donde se llevó a cabo un recorte brutal, principalmente en el área de obstetricia, eliminando a licenciadas en sus cargos, lo que se traduce en una sobrecarga laboral, despidos, etc; directora de la carrera de obstetricia, una de las tantas licenciaturas y tecnicaturas golpeadas por el ajuste, con la gran mayoría de sus docentes Ad Honorem, salarios por debajo de la canasta de básica y pobreza, sin triple franja horaria y recorte de comisiones, lo que imposibilita poder avanzar en la carrera, principalmente a quienes trabajan.
Negri está fuertemente relacionada con la Asociación de Médicos Municipales, cuyo presidente es Carlos Rojo, quien también formó parte de la dirección de Pami. Un sindicato completamente cómplice del recorte salarial y presupuestario en la salud, dándole la espalda a los trabajadores de la salud frente a un gobierno que viene implementando un recorte del 31% en gasto total de salud, que en 2026 supera los $63.000 millones y que impacta de manera directa en programas de acceso a medicamentos, tratamientos oncológicos, prevención de enfermedades, etc.
El vicedecano no se queda atrás. Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas, cómplice y ejecutor director del ajuste de Milei que despedaza el hospital y lo lleva a la situación crítica actual.
La situación hospitalaria es extremadamente grave: el problema no solo implica el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, de la cual salen también los recursos para los hospitales que dependen de la UBA, sino también de la propia Ley de Presupuesto 2026 que no está siendo ejecutada.
Estamos frente a un recorte real del 30%, que se traduce concretamente en falta de insumos, cierre de sectores, crisis edilicia.

Los médicos y profesionales de la salud perdieron casi el 50% de su poder adquisitivo en los últimos años, con 18 meses consecutivos de caída real. Esta crisis afecta no solo a los trabajadores del hospital y a los pacientes, sino que impacta directamente en la formación académica de los futuros profesionales, que la gran mayoría se forman en los hospitales de la UBA; solo el Hospital de Clínicas cuenta con camadas que superan los 150 estudiantes por clase.
Lejos de pelear por más presupuesto, Melo dijo abiertamente que la solución es arancelar y recortar la atención. Hoy el hospital se encuentra atendiendo únicamente a pacientes con obra social que hayan pagado previamente un bono ¿Que genera esto? Miles y miles de personas que no pueden acceder a la salud.
¿Elecciones?
Los decanos se eligen cada cuatro años, son la autoridad máxima de la facultad. Si bien todos los estudiantes vimos los resultados del decano "electo", no podemos participar de forma libre de la votación del mismo. Solo participan los consejeros estudiantiles que, en este caso, son todos de Nuevo Espacio (la fuerza de Claudia Negri). Lejos de representar los intereses de los estudiantes, votan la actual figura de conciliación entre Yacobitti, presidente de la UCR Capital y vicerrector de la UBA, y Carlos Rojo, afiliado del PJ, presidente de la asociación de médicos municipales y aliado de Lugones, con quién viene maniobrando entre elecciones paralelas y retención de aportes de sus afiliados para quedarse con Osmedica.
¿Más cupos? ¿Reformas edilicias? ¿Rentas? Nuevo Espacio justifica su voto con mentiras. La realidad de la Facultad de Ciencias Médicas es decadente. Más de 10.000 docentes abandonan la universidad pública por no poder sostenerse con los salarios de miseria que tienen, es la facultad con más docentes Ad Honorem de toda la UBA, crisis en la asignación de las cursadas por falta de cupos, filas que recorren toda la facultad porque funciona 1 de 3 ascensores.
Las licenciaturas y tecnicaturas sin edificio propio, con las cursadas virtualizadas por falta de espacio, materias que cuentan con un solo horario o que se cursan en un solo cuatrimestre, etc.
Dicen defender a los estudiantes pero votan a los responsables de la situación actual de la facultad, deciden a espaldas del estudiantado al igual que lo hicieron cuando votaron reformar el plan de estudios de Medicina, recortando contenido clave y devaluando nuestro título. No podemos confiar en quienes nos venden, los estudiantes necesitamos una alternativa política que no negocie con nuestros ajustadores.
Negri asume como la figura de acuerdo entre la UCR y el Peronismo porteño, que desde hace años curran con la salud a costa de los salarios y presupuestos de miseria, y que ahora redoblaron la apuesta con la entrega de la Ley de Financiamiento, constatando un ajuste del 30% para los salarios docentes, y la pérdida de millones al presupuesto de los hospitales universitarios.
La lucha como única alternativa
Al fin y al cabo “la primer decana mujer de FMED” representa fielmente los intereses de sus espacios políticos, tanto el peronismo en todos sus colores como el radicalismo, que son ejecutores del ajuste de Milei, en la salud y la educación y son quienes curran en el sistema de salud a través de las obras sociales y las cajas de los hospitales.
Dueños de todo lo que conocemos desde nuestra trayectoria como estudiantes de Fmed hasta como trabajadores de la salud pública, que dirigen en bloque la Facultad de Medicina, el Cecim, el sindicato de Médicos Municipales, y que están en una puja por quedarse con la obra social de los trabajadores de la salud más grande del país, con más de 180 mil afiliados.
La salida no puede depender de la “representación” de nuestros ajustadores. Estudiantes y trabajadores de la salud nos debemos unir en lucha en defensa de nuestros intereses, pelear en las calles por la Ley de Financiamiento, que busca recomponer el salario docente desde 2024, en defensa de los salarios para los Ad Honorem, que son el 80% de nuestra facultad, en defensa del presupuesto a los hospitales, por el aumento del salario de los trabajadores de la salud que está debajo de la canasta básica y para frenar la privatización en la salud pública, que hoy la desdibujan con la prioridad para quienes cuentan con obras sociales, por un supuesto intento de subsistir al ajuste del cual ellos mismos son ejecutores.
Es necesario intervenir como un polo de independencia política de la izquierda. Llamamos a la unidad de toda la izquierda y los trabajadores en nuestra facultad, para dar una pelea de conjunto contra el régimen de ajuste de Milei y sus colaboradores.




