Universidad
8/9/2026
Los estudiantes universitarios tenemos que llenar de bronca las calles de todo el país
El 19S todos a la Marcha de la Bronca.

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Si existiera un artefacto, tipo termómetro, capaz de medir los niveles de bronca contra Milei que se concentran en los distintos lugares, muy posiblemente las universidades estarían en el podio de mayor acumulación.
Ocurre algo muy simple: desde que asumió, Milei lleva adelante un escalofriante plan de guerra contra el sistema universitario público nacional cuyo objetivo final es desmembrarlo, quebrarlo y posteriormente privatizarlo. Las víctimas principales de esta macabra hoja de ruta son los docentes, los nodocentes y los estudiantes.
Lucha docente
Esta semana, la docencia se encuentra llevando adelante un plan de lucha que incluye un fortísimo paro nacional que está ocurriendo mientras se escribe esta nota, en el marco del reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. El paro es de acatamiento masivo, con universidades directamente cerradas o abiertas con guardias mínimas en todo el territorio nacional.
El motivo del paro es una nueva provocación del gobierno contra el salario docente y el presupuesto universitario en general. El ministerio de Capital Humano propone un ¿aumento? en el salario docente del 3% en septiembre y otro 3% en agosto. Recordemos al lector que el salario de un docente ayudante de segunda con dedicación simple en septiembre de este año es de unos miserables $218.119 (!), mientras que el "mejor" salario, correspondiente a un profesor titular con dedicación exclusiva, es de $1.984.581 (InfoGremiales). Según el Indec, la canasta básica (que no contempla el pago del alquiler) es aproximadamente de $1.600.000, por lo cual ni siquiera un profesor titular con dedicación exclusiva (una minoría en la composición del claustro docente) se salva de llegar a fin de mes con la soga al cuello.
Pero el ajuste de Milei es generalizado sobre el conjunto de la universidad. Los hospitales universitarios están colapsados, al borde de ser quebrados. Los colegios preuniversitarios sufren una asfixia permanente. Los trabajadores no docentes, lo mismo. Las condiciones edilicias de la mayoría de las universidades no dan a basto. Facultades emblemáticas como Medicina o Psicología de la UBA están destrozadas. El paisaje de baños rotos, ascensores que no andan, aulas llenas con estudiantes cursando tirados en los pasillos, con frío en el invierno y muertos de calor en el verano, es habitual.
Llenemos de bronca las calles
En este contexto, los estudiantes se anotan para cursar pero no logran sostener las cursadas producto de las políticas expulsivas del gobierno. En primer lugar, porque la juventud está siendo brutalmente castigada por el desempleo y por la precarización laboral. La inmensa mayoría de los estudiantes deben optar entre cursar o trabajar para poder comer. El gobierno libertario, fanático de la meritocracia y de la superación individual, es el responsable de patearle la escalera a los estudiantes que ven en el estudio universitario una posibilidad de ascenso social para tener un mejor pasar en el futuro. La máxima demostración concreta de la metáfora es el monto irrisorio de la Beca Progresar: ¡$35.000 pesos mensuales!
No caben dudas, entonces, de que si hay algo de sobra en las universidades es la bronca. Esto quedó demostrado en la masividad de las cuatro marchas universitarias realizadas hasta la fecha, en las concentraciones frente al Congreso, en las clases públicas realizadas por la docencia y apoyadas por los estudiantes y la población trabajadora en general. La bronca estudiantil se vio en las tomas de universidades en todo el país en 2024, en las tomas de este año de los colegios preuniversitarios en CABA. La bronca se ve también cada vez que los estudiantes rechazan y expulsan a los fachitos lacayos de Milei que van a las facultades a provocar o directamente a vandalizarlas.
Por todo esto, las universidades, y especialmente los estudiantes, tienen que ser protagonistas de la Marcha de la Bronca convocada para el próximo sábado 19 de septiembre en CABA y en todo el país. Es una nueva oportunidad para llevar adelante asambleas y reuniones en todas las universidades y facultades del país. Que los estudiantes voten las consignas y las reivindicaciones por las que marcharán junto a otros sectores populares. Llenar la movilización de banderas y pancartas en defensa de la universidad pública.
La inmensa mayoría de centros y federaciones estudiantiles, en manos del peronismo y de los radicales, actúan como la burocracia sindical de la CGT: de vez en cuando hacen como que luchan, pactan con el gobierno libertario y después se mandan a guardar. No van a convocar a la Marcha de la Bronca porque no quieren que la bronca popular se exprese de manera organizada en las calles.
La UJS toma en sus manos la tarea de impulsar una convocatoria masiva en cada universidad. Llamamos a que el Frente de Izquierda, de manera unitaria, tome la posta convocando instancias de organización. En este sentido, llamamos por enésima vez al PTS a abandonar su faccionalismo liquidacionista y avanzar en dichas instancias para pelear en mejores condiciones por conseguir que la Marcha de la Bronca logre ser un canal de movilización popular de masas.
La UJS ganará las calles el 19S marcando la necesidad estratégica de unir la lucha en defensa de la universidad con la pelea por echar a Milei y a todo su gobierno, con la huelga general.




